Avance de Anthem – Tiembla, Pandora

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Dylan. Este nombre que parecía sacado de Beverly Hills era lo único que se sabía de BioWare tras el lanzamiento de Mass Effect: Andromeda. La cuarta entrega de la franquicia con la que el estudio canadiense se catapultó a la fama no había llegado a ser lo que el público esperaba de ella. Una fuerte oleada de críticas empañó lo que, a otras luces, parecía una experiencia mucho mejor de lo que se señalaba, pero a la que la opinión pública no le sirvió para seguir hacia adelante.

Había mucho silencio tras Andromeda, y ese nombre en clave era lo único que se sabía sobre el nuevo trabajo del estudio. Pero ahí llegó el E3. La feria por excelencia del videojuego ha sido, es y aspira a ser el lugar perfecto para los grandes anuncios, para las revelaciones que dejan al público boquiabierto y también para las decepciones que dejan frío al más fanático. Pero Dylan no fue así. Fue toda una sorpresa, fue algo espectacular, fue lo que finalmente se conoció como Anthem.

¿Ves ese gran escenario que hay ante ti? Puedes jugar en él solo o en compañía. Ese es el primer mensaje que el estudio quería transmitir a la hora de presentar Anthem. El mundo donde transcurre la aventura, de la que apenas hay detalles por ahora, es un mundo cambiante, dinámico, donde tus acciones influyen, donde el tiempo pasa y donde los enemigos pueden esconderse para acabar contigo cuando menos te lo esperes. La libertad se antoja algo casi absoluto, permitiendo al jugador explorar cuanto desee; pero lo que quieren en BioWare es que disfruten de esta experiencia con otros.

Porque con semejante grandeza, aprovecharla con una faceta online es la premisa principal del antaño Dylan. Como Freelancers, nuestra misión es evitar que cualquier criatura, mercenario o simple amenaza acabe con el planeta donde estamos, y para ello tendremos que valerlos tanto completamente solos como acompañados. La posibilidad de formar equipo con hasta 3 jugadores más va a ser casi una obligación para superar las diferentes misiones que tendrá el título, lo que le confiere una capa online que es, en realidad, toda su esencia jugable.

Falta mucho por saber sobre su argumento, sobre el planeta y todas esas amenazas que quieren acabar con él, incluso sobre lo que hay tras los Freelancers, pero eso es una cuestión que todavía queda y quedará en el aire. BioWare se guarda estas cartas para más adelante, ahora quiere embelesarnos por la belleza de su nueva creación, algo que, por cierto no le falta en absoluto.

Su presentación se llevó a cabo durante la conferencia de Microsoft, de hecho sus responsables aseguraron que lo visto en ella funcionaba en Xbox One X. Hacer semejante alegato, tiempo antes de que saliera la consola y sabiendo cuál era su premisa, era una forma de dejar muy claro hasta qué punto quieren llegar en cuanto a calidad de imagen. Y no les hizo falta hablar para ello, solo mostrar una demostración del título y una pequeña partida guiada para demostrar que, efectivamente, eligieron la plataforma adecuada para enseñar su nuevo retoño al mundo.

Anthem tiene unos niveles de producción impresionantes. Tanto personajes como el mundo en el que estos se mueven son algo que parece inabarcable por los sistemas actuales. La total libertad de movimiento que consigue cada jugador con su traje, el Javelin, y su jetpack no hacen más que disparar las expectativas. Ese gran mundo que se abre ante ti no solo es una bonita postal, es un escenario donde podrás moverte libremente, sin restricciones que coarten tus ansias de explorar.

Por tierra, por mar y por aire. Prometer semejante movilidad es otra baza con la que BioWare sabe bien donde pegar a la hora de enseñar un mundo abierto. Ahora, que la fórmula se está explotando en la medida de lo posible y se está intentando ofrecer más y mejor, ellos han optado porque tengamos ambas cosas. Lo poco mostrado hasta ahora ha servido para enseñar unos escenarios selváticos y naturales inmensos, repletos de detalles y totalmente dinámicos. Algo que, a todas luces, se puede resumir como impresionante.

Pero de la misma forma que no todo es una cara bonita, en un videojuego no lo son todo sus gráficos. La jugabilidad es donde esta propuesta debe saber lucir con tanta fuerza como a nivel técnico y, viendo su planteamiento, parece que vayamos a toparnos con algo similar a Destiny. Un universo a compartir con otros jugadores, unas mecánicas de shooter y una ambientación futurista.

Aun así, BioWare ha querido dejar claro que Anthem, sobre todo, es un ARPG (RPG de acción). Tendremos infinidad de tiroteos y un gunplay que habrá que valorar una vez lo tengamos en nuestras manos, pero los elementos roleros estarán ahí, como lo estaban en Mass Effect y como viene siendo costumbre en cualquier creación de este estudio canadiense. Probablemente, el equipamiento de piezas de armadura para nuestra Javelin, la mejora de armas e incluso un sistema de habilidades se conviertan en el esquema principal a seguir y explotar por parte del jugador.

Todo esto confluirá, de nuevo, con el mundo que rodeará al jugador. La climatología va a ser muy importante en el transcurso de la partida, y es que el clima dinámico esta vez no va a ser solo un efecto visual. De una forma que nos recordaría lejanamente a lo vivido en Breath of the Wild, aquí habrá que andarse con ojo si hay una tormenta eléctrica o un fuerte vendaval. Sí, probablemente ambos nos dejen asombrados la primera vez que los veamos en pantalla, pero sus efectos sobre nuestro personaje, el entorno y los enemigos serán mucho más importantes de lo que pensamos. 

BioWare está siendo muy hermética con Anthem. Lo poco mostrado tras su presentación en el E3 de 2017 no hace más que clavar por completo en los ojos del público lo imponente que es a nivel visual; pero necesitamos saber mucho más para poder abrir más o menos el apetito con él. Por el momento es realmente cautivador y sus mecánicas tienen el aval de una compañía experta a la hora de mezclar el rol con los disparos y los mundos futuristas.

Una nueva IP que quiere estrenarse en las plataformas actuales durante 2018 y que aún guarda muchísimas sorpresas tras de sí. ¿Lograrán forjar un nuevo universo que alimente a toda una comunidad de jugadores para permanecer conectados? Tendremos que esperar a que avance el año para poder comprobarlo.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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