De dragones y cafeterías: jugando a Little Dragons Café

Tú, tu dragón, mil cafés y aventuras a lo Harvest Moon.

Primeras impresiones de Little Dragons Café para Nintendo Switch

Little Dragons Café: una aventura tan relajante como el mejor café colombiano

Si eres fan de juegos como el conocidísimo Harvest Moon o el más reciente Stardew Valley, Little Dragons Café es una parada obligada para tu incansable espíritu aventurero, ofreciéndote la posibilidad de explorar un mundo lleno de color acompañado por tu inseparable y obediente dragón.

Sí, la diferencia central o más notoria con los juegos de la saga Harvest Moon, creados también por Yasuhiro Wada, es que no estás ante un simulador de cosechas. Little Dragons Café, como bien indica su nombre, es un simulador que gira entorno a lo que acontece en una cafetería y también se centra en la importancia de criar a tu propio dragón.

Hace un sol estudendo en el mundo de Little Dragons Café

Digamos que en esta nueva creación de Yasuhiro Wada, la aventura se centra en despertar a tu madre de un profundo letargo del que solo puede despertar gracias a los poderes del dragón que estás criando. Para sacar adelante tanto tu dragón como tu cafetería, necesitarás decidir si quieres quedarte a atender a los que visitan el café, o si, por el contrario, prefieres salir a explorar un buen rato. Ni que decir tiene que ambas tareas son fundamentales, pues el abandono de la cafetería hará que el negocio inaugurado por tu madre deje de ser popular, y si no sales a explorar no encontrarás jugosos ingredientes para deliciosas recetas que harán crecer a tu dragón y la clientela de tu café.

En Little Dragons Café puedes escoger entre jugar como la hermana o el hermano de un par de espabilados gemelos. Eres tú quien habrá de velar por el mantener el equilibro entre el tiempo dedicado a atender a los clientes que visitan el café familiar, y por el tiempo empleado en aventurarse en busca de nuevos ingredientes para mejorar lo que ofreces a los comensales y para criar a tu dragón. Esta última tarea es de absoluta necesidad, pues sin su compleción tu madre no logrará despertar del sueño que la mantiene dormida.

Little Dragons Café es un juego sencillo, pero no por ello aburrido o simplista

Recogerás de lo que siembras y sembrarás de lo que recoges

La mecánica de juego de Little Dragons Café es bastante sencilla y relativamente apacible, es decir, no te encontrarás con situaciones límite o decisiones harto complejas como sí ocurre en Harvest Moon o Stardew Valley. Digamos que las aventuras, salir de la cafetería a buscar ingredientes, es como un paseo relajado por el pintoresco y colorido mundo estilo cel-shading que ofrece el juego (parece como si hubiera sido pintado a mano con rotuladores). Exacto, es un juego bastante sencillo, pero no por ello simple o aburrido, aunque las tareas se repitan constantemente.

De hecho, la sencillez de su dinámica podría resumirse siguiendo un guión bastante fijo:

  • Te levantas.
  • Decides si quieres cocinar o salir a por recetas/ingredientes.
  • Elaboras suculentos platos para la cafetería y/o para criar a tu dragón.
  • Amplías la carta/menú de la cafetería con tus mejores recetas (ganarás reputación y clientela).
  • Exploras los alrededores.
  • Recompones recetas completas de las partes que te encuentras (con ayuda de Pappy en el primer piso).
  • Atiendes las comandas de los clientes que llegan al café, las sirves y recoges las mesas.
  • Vas a dormir (y de paso guardas la partida).

Sirviendo a un cliente en el comedor de Little Dragons Café

Es decir, la dinámica se basa en la gestión del tiempo que aparecerá reflejado en un reloj (esquina superior derecha) que marca las horas y da lugar al ciclo día/noche. El orden que has visto más arriba no es lineal, esto es, puedes decidir hacer lo que te plazca en cada momento, siendo siempre consciente de que tendrás que alcanzar un equilibrio entre exploración y cafetería, de lo contrario o no tendrás ingredientes, o no avanzarás en la historia. Ambas caras de la moneda (exploración/cafetería) están íntimamente ligadas, por lo que olvidarse de una supone olvidarse de la otra.

El secreto está en la masa

Otro aspecto íntimamente relacionado con la exploración y con la gestión del café es la cría de tu dragón que, en cierto modo, es la única forma de despertar a tu madre de su sueño. Así, si no exploras en busca de recetas e ingredientes, y a su vez mejoras la cafetería y su reputación, no podrás crear los platos necesarios para hacer crecer a tu dragón sano y fuerte. Además, ciertas recetas modifican el color de tu dragón, así que ya tienes una excusa más para experimentar.

La cocina es un espacio fundamental en Little Dragons Café

El sistema de elaborar recetas es mucho más satisfactorio de lo que cabría esperar. Una vez recolectes las partes de la receta necesarias y tengas los ingredientes precisos en tu haber, podrás montar un sinfín de platos con numerosas variaciones que invitan a la exploración sensorial. Cada receta tiene asociada una dificultad que se traduce en la complejidad de los ritmos que tendrás que seguir en pantalla con los botones del mando. Entonces, para cocinar habrás de superar un minijuego musical de ritmo sin fallar demasiado, y según tu desempeño, la receta se puntuará con un número de gorros de chef, siendo 5 la puntuación más alta.

Si logras hacer recetas perfectas (no te olvides de actualizar la carta con ellas) harás que la cafetería gane mucha reputación y, por tanto, que más clientes asistan al establecimiento. Podrá no parecerte relevante, pero lo es. Cuanta más clientela tengas, más posibilidades tendrás de demostrar tu buen hacer, y mejores serán los platos que cocines. Ah, y que no se te olvide que las recetas serán tu forma de progresar en la historia, no quiero desvelarte mucho más en este caso, pues estas «misiones» son muy divertidas y entretenidas de llevar a cabo, ya lo verás.

La exploración, la cría de tu dragón y la gestión de la cafetería son diferentes caras de la misma moneda

Explora y vencerás

La exploración es otra de las tareas fundamentales para avanzar en Little Dragons Café, pues el mundo exterior es el que te dará casi todas las recetas necesarias para el juego, y los ingredientes que te harán falta para elaborar esas recetas. Una receta tiene una serie de ingredientes concretos que puedes combinar, pero dentro de esa «plantilla» fija, tú puedes elegir la calidad de los ingredientes que usas (de peor a mejor: fresco, raro y con brillo). Ni que decir tiene que, a mejores ingredientes, mejores y más suculentas recetas que mejorarán aún más a tu dragón o darán mayor reputación a tu cafetería.

Recoger las recetas y los ingredientes esparcidos por el mundo es muy sencillo, simplemente tienes que acercarte a aquellos lugares en los que veas mariposas revolotear y recoger el producto ofrecido hasta que se termine. Una vez que se acabe, podrás volver a coger ingredientes de ese sitio, pero tendrás que esperar un tiempo hasta que se repongan. Esto también ocurre con los peces que puedes pescar, una vez se terminen, necesitarás esperar para que se te permita volver a pescar.

Visión diurna del mundo de Little Dragons Café

Esto también ocurre en lugares próximos a la cafetería como el huerto y la piscifactoría. Lo bueno de estas localizaciones es que puedes usar estiércol de dragón para «apurar» la cosecha. El estiércol lo obtienes cada mañana después de haber dado de comer a tu dragón, lo encontarás en su cama del primer piso. Las cosechas irán variando a medida que vayas obteniendo y usando ciertos ingredientes, por lo que si encuentras acelgas en el mundo exterior, podrán aparecer como producto de tu huerta. Explora todo lo que puedas y avanza en la historia con tus recetas para desbloquear cada vez más superficie de descubrimiento.

Un remanso de paz que anima a la aventura culinaria

Little Dragons Café es un juego con más aciertos que faltas, pues a pesar de su mecánica un tanto repetitiva y una exploración demasiado sencilla, logra enganchar con su profundidad de creación de recetas y recolección de diversos ingredientes. Además, su tono y estética desenfadados, así como escenas realmente hilarantes y divertidas, hacen que Little Dragons Café sea un título para relajarse y disfrutar de cualquier cosa que venga.

Visión nocturna del complejo-cafetería en Little Dragons Café

Es cierto que los movimientos de los protagonistas son limitados, y que los escenarios y gráficos, aunque bellos, aparecen un poco despoblados. También existe algún momento en el que la pantalla tiembla debido a algún problema de frames, pero no resulta demasiado molesto para continuar con la aventura. Hubiera sido ideal que Little Dragons Café ofreciese la misma variedad que ofrece en «su cocina» en el resto de elementos que plantea, sobre todo la exploración.

No obstante, a sabiendas de que con una mayor variedad habría sido un juego más redondo, Little Dragons Café se beneficia de un sistema de recetas complejo y profundo y de un elenco de personajes que llegan a crear situaciones realmente divertidas. haciéndote reír un más de una ocasión. Si te han gustado juegos como Harvest Moon o Stardew Valley, Little Dragons Café debería ser una de tus próximas adquisiciones, más si te gusta disfrutar relajadamente de un título que pone todo el sabor en sus cuidadas recetas. A continuación te dejamos unos links de compra para que puedas hacerte con el juego, disponible tanto para PS4 como para Nintendo Switch a un fantástico precio de 44,90 euros.

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Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.

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