La teoría de la acción pura

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Recientemente pudimos visitar las oficinas de 2K en Londres, transformadas en un auténtico búnker de batalla donde el equipo de Gearbox Software nos introdujo en el mundo de Battleborn. En una increíble sesión, pudimos conocer todos los secretos de este Hero Shooter que saldrá al mercado el próximo 3 de mayo, y ahora los compartimos contigo en este completo avance.

Situémonos en un futuro muy distante. Un mal ancestral ha despertado, y está consumiendo una por una todas las estrellas del universo. Por si fuera poco, el tiránico Rendain, liderando al Imperio de Jennerit, pretende aprovecharse de esta situación para dominar dicho universo. Únicamente una nueva generación de guerreros, trabajando en equipo, podrá evitar la tiranía o la destrucción final de todo lo que existe. Ellos son los Battleborn.

De esta premisa parte el nuevo trabajo de Gearbox del mismo nombre, el primero en apartarse de la franquicia Borderlands tras varios años, y que pretende darle un nuevo aire al panorama multijugador en PC, Xbox One y PlayStation 4. Se englobará en el género conocido como “Hero Shooter”, término acuñado por Randy Varnell, director creativo del juego, y que supone toda una mezcla de diferentes tipos de juego: MOBA, first-person-shooter, RPG, incluso lucha. Esto de por sí ya supone una revolución, que permite crear una experiencia cuyo objetivo es la mera diversión competitiva y el disfrute de la acción más pura.

Pero entremos en materia. Y es que Battleborn no se basa únicamente en jugar con nuestros amigos en su modo multijugador, un apartado que trataremos más adelante. La mitad de la experiencia que aporta este título se basa en su Modo Historia, construido como si fuera una serie de televisión. De esta manera, contaremos con 10 niveles diferentes a modo de episodios, cada uno con una historia auto conclusiva, pero que van arrojando luz sobre la trama principal de la última estrella moribunda.

Tras disfrutar de la increíble cinemática de inicio, creada con animación tradicional, saltaremos directamente a jugar el Prólogo, en el cual aprenderemos a jugar controlando a Mellka, uno de los más equilibrados personajes del juego. Superado este nivel a modo de tutorial, podremos elegir a cualquier otro de los 25 Héroes disponibles, para ir superando los diferentes niveles de la Historia en equipos o en solitario.

De esta manera, el juego se irá ajustando en función de cuántos amigos estemos detrás de los diferentes Héroes de Battleborn, volviéndose más y más difícil cuantos más seamos. Lo ideal es superar las misiones en equipos de cinco, y por la experiencia que pudimos tener, también es lo más divertido. Y es que tuvimos la oportunidad de probar dos niveles diferentes, eligiendo a los personajes que prefiriéramos de ese amplio catálogo.

En el primero, The Renegade, debemos recorrer el escenario activando núcleos de energía, que después debemos proteger de oleadas de enemigos. Y cuando decimos oleadas, hablamos de varios grupos multitudinarios de enemigos que no cejan en su empeño de acabar con nosotros y destruir los núcleos.  Por suerte, tenemos a nuestro favor varias ventajas. En primer lugar, nuestro sistema de niveles Helix, a partir del cual, en cada misión (y como veremos, en cada partida del multijugador) subiremos hasta el nivel 10, y nivel tras nivel adquiriremos una mejora que debemos elegir entre dos diferentes opciones. Esto se acumula fuera de cada partida, permitiéndonos desbloquear nuevos aumentos y mutaciones para las habilidades de cada personaje.

En nuestra segunda partida nos enfrentamos al nivel The Void’s Edge, en el cual nuestra misión era escoltar a un enorme robot de batalla, Wolf Sentry, el único capaz de cerrar un portal que, de permanecer abierto, supondría el inicio del fin para la última estrella del universo. En esta partida nos dimos cuenta de la importancia de las esquirlas. Esta suerte de moneda de cambio se puede recoger destruyendo objetos a lo largo de los niveles, y en este caso servía para mejorar a este centinela con capacidades ofensivas, defensivas y curativas.

Justamente, las tres posibilidades que recogen los tres tipos de Héroes de Battleborn. Por un lado, tenemos a los Ofensivos, cuya mayor virtud es su capacidad de infligir mucho daño muy rápidamente. En segundo lugar, los Defensivos, que absorben dicho daño y protegen a otros personajes más débiles, o se encargan de los enemigos más molestos con sus ataques de melé. Por último, un miembro imprescindible de cada equipo, los personajes de Apoyo, que pueden aturdir enemigos para convertirles en presa fácil y curar o potenciar a sus compañeros de equipo.

¿Quieres un consejo? Nunca te enfrentes a una partida sin tener al menos un Héroe de cada tipo en tu equipo, y ni se te pase por la cabeza  intentar superar una misión sin Apoyo. Que nosotros lo consiguiéramos no significa que sea tarea fácil. Especialmente teniendo en cuenta que al final del nivel nos esperaba uno de los jefes del juego, en un increíble testimonio de los componentes estratégicos con los que cuenta Battleborn, pero que no te desvelaremos para que averigües tú mismo cómo vencerle.

Superadas las misiones, y tras un breve descanso, pudimos descubrir qué nos esperaba en el modo multijugador. Concretamente en Incursión, la variante que tuvimos la oportunidad de probar. En este modo, que se añade a los clásicos Todos contra Todos y Captura la bandera que podemos ver en tantos juegos, debemos escoltar a una serie de robots, nuestros minions, hasta un centinela enemigo (sí, ese gigantesco robot que debimos defender en el Modo Historia), para que así puedan destruir su escudo, impenetrable para nuestras armas, momento en el que podremos hacerle verdadero daño.

Al mismo tiempo, el equipo enemigo, compuesto de otros cinco Héroes, intentará destruir a nuestros minions para conseguir acabar con nuestro propio centinela, en lo que ya habrás podido adivinar es una auténtica locura, especialmente cuando diez jugadores diferentes, con diferentes armas y habilidades, se encuentran en el centro del mapa (en este caso se trataba de Overgrowth, una base abandonada en plena jungla) junto con una decena de robots que también saben defenderse solos.

¿Te parece poco? Pues a esta batalla campal se une la posibilidad de contratar mercenarios. Estos monstruosos soldados Thrall de Jennerit, viejos conocidos de las misiones del modo Historia, se encuentran en varios puntos del mapeado, y si acabamos con ellos, podemos unirlos a nuestra causa, y son un añadido muy poderoso al equipo. A la hora de apoyarnos en la batalla, también son esenciales las esquirlas, que utilizaremos para montar torretas en el camino de nuestros enemigos y mejorarlas. Asimismo, nuestro centinela puede ser actualizado con mejores armas y escudos deflectores, convirtiéndole en una máquina de matar a la que ningún jugador debe enfrentarse solo.

Si cometiéramos el error de no trabajar en equipo, volveríamos automáticamente a nuestro cuartel general tras morir. Sin embargo, cuando se acumulen nuestras derrotas, tardaremos cada vez más en reaparecer, lo cual obliga sin duda a replantear la estrategia y elegir bien las mejoras. Y es que antes de cada combate podemos personalizar a nuestro personaje con diferentes aumentos de ataque, defensa, velocidad, etc., que iremos desbloqueando con esquirlas a lo largo de cada partida.

La victoria se obtendrá una vez el centinela enemigo haya sido destruido, y si se acaba el tiempo antes de que esto ocurra, el equipo con el centinela menos dañado será el vencedor. Cabe destacar que, agnemos o perdamos, seguiremos consiguiendo experiencia y recompensas, para evitar así frustrarnos antes de conseguir cierta maestría, de manera que no se penaliza la derrota. Sin duda estamos ante un modo multijugador con innumerables piezas móviles y que, como poco, duplica la vida de Battleborn, sin volverse tremendamente competitivo como el caso de otros shooters online.

Alejandro Díaz

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IMPRESIONES: Habiendo tenido una pequeña toma de contacto con Battleborn, podemos dejar muy claro que se trata de una experiencia mucho más profunda de lo que pueda aparentar como un mero shooter multijugador. Sus misiones, su sistema de niveles y la cantidad de tareas disponibles hacen de éste un muy digno sucesor de la envergadura de Borderlands, así como un juego que respira diversión pura, con gráficos que no podrían resultar más amables para todo tipo de jugadores. Si quieres una apuesta multijugador sin complicaciones, pero muy profunda, Battleborn es tu juego.

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Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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