Avance de Call of Cthulhu – Descenso a la locura lovecraftiana

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La llamada de Cthulhu tiene su origen en la historia corta del mismo nombre escrita por el archiconocido H. P. Lovecraft. En ella, una serie de sucesos, investigaciones y descubrimientos llevan a la liberación de Cthulhu, una deidad ficticia que desde entonces ha generado un rotundo interés por los amantes de lo oculto, de “lo que hay al otro lado”. Películas, juegos de rol e incluso merchandising han aparecido con el paso de los años con esta criatura gigantesca, inspirada en cierto modo por el Kraken y conquistadora de la Tierra mucho antes de la llegada de la humanidad.

Su historia, o más bien el relato de Lovecraft, fue lo que sirvió de inspiración para que un pequeño grupo de desarrolladores, amparado por Focus Home Interactive, comenzara a desarrollar el videojuego Call of Cthulhu allá por 2014. Frogwares, la pequeña compañía gala que se haría cargo del desarrollo, iba a aprovechar su experiencia en títulos basados en el célebre Sherlock Holmes para crear algo especial. Una mezcla entre rol, investigación y terror que bebiera de La llamada de Cthulhu (de ahí su nombre) y lo aderezara con el juego de rol de papel y dados.

El mutismo y la escasez de novedades hicieron pensar al público que todas estas ideas quedarían ancladas en el olvido; sin embargo, Focus Home Interactive volvió a captar la atención en 2016 anunciando un lanzamiento para el año 2017 y un cambio de estudio. Ahora sería Cyanide el equipo encargado. Desde entonces, todo ha transcurrido a paso lento pero firme. Otro baile de calendario ha movido a Call of Cthulhu a un 2018 sin fecha exacta. La criatura se está haciendo de rogar.

Con el cambio de estudio, el planteamiento de Call of Cthulhu ha cambiado ligeramente con respecto a la idea que tenía a la hora de ser concebido. Cyanide se está tomando más libertades y se va a desligar de la trama del relato de Lovecraft. Evidentemente, la enigmática y poderosa criatura Cthulhu sigue siendo parte central del argumento, pero esta vez la idea es ceñirse más al planteamiento y al guion del juego de rol de 1981, de ese que anima a los jugadores a sumergirse en los Estados Unidos de 1920

El papel del jugador, entonces, será el de encarnar a Edward Pierce, un periodista encargado de investigar una serie de extraños acontecimientos que están ocurriendo en una localidad americana, más concretamente, en Boston. Al parecer, una secta religiosa está llevando a cabo una serie de peligrosos ritos que están desencadenando situaciones paranormales en el lugar, además de alterar la tranquilidad de la zona por completo. Y no es para menos, este grupo quiere que Cthulhu despierte para volver a hacer suya la Tierra.

Así, el terror psicológico inunda por completo tanto el argumento como la ambientación lúgubre y sombría de este videojuego. Tendremos que investigar todo lo que está ocurriendo y evitar en la medida de lo posible tener encontronazos con los miembros activos de estos rituales, con cualquier integrante de esta peligrosa secta. Sin embargo, todo irá complicándose más y más a medida que avancemos. Un mundo desconocido se está abriendo ante nuestros ojos y, en ocasiones, no sabremos qué es real y qué no lo es.

El miedo a lo desconocido suele ser uno de los principales motores de los peores y los mejores actos del ser humano. Todo lo irracional, lo que se escapa a la comprensión humana y carece de una explicación lógica puede hacer que pongamos nuestros cinco sentidos en ello con una facilidad pasmosa. Cyanide quiere jugar con ello aprovechando las potentes y sólidas bases del mito lovecraftiano. Y sí, querrán que exploremos e investiguemos, pero también harán lo posible porque suframos un poco a los mandos.

Por eso, una de las principales mecánicas de juego en Call of Cthulhu será la cordura de nuestro protagonista. Las decisiones que tomemos y las acciones que realicemos repercutirán directamente en la salud mental de Pierce, lo que llevará a que las cosas se nos compliquen más o menos a medida que avanzamos en la historia. Los miedos, las fobias, las sorpresas y las huidas irán mermando poco a poco el bienestar de nuestro yo digital, y eso a su vez hará que podamos tener diferentes finales una vez completemos la historia principal.

Puede que al principio todo comience como un juego de investigación más, con una atmósfera que irradia miedo y misterio por cada uno de sus poros. Combinando los elementos detectivescos propios de las aventuras gráficas con la inmersión en primera persona, los elementos de sigilo y un sistema de progresión propio de un RPG, el estudio de desarrollo trata de conseguir algo que nos sumerja por completo, pero que a la vez nos aterre y nos divierta. La sensación de títulos como Outlast o Amnesia, pero con el firme guion de Lovecraft, la sombra de Cthulhu y unas mecánicas mucho más amplias y complejas.

Para conseguir infundar ese miedo al jugador y hacerlo partícipe del viaje a la locura de este pobre periodista, Cyanide ha elaborado un diseño artístico que, a tenor de lo ya revelado, encaja perfectamente con el romanticismo y el arte gótico tan propios del universo de Lovecraft. Cualquier vistazo a un tráiler o captura del juego muestra la total envoltura de las sombras, el predominio de los tonos oscuros y ese tinte sombrío tan necesario para meterte el miedo en el cuerpo.

No será lo único que se encargue de ello. Los ruidos, las voces y todo el apartado sonoro también harán lo posible por hacerte sentir lo mismo que Edward Pierce. Puede que no te hagan descender al mismo grado de locura que este pobre hombre, pero sí que te infundarán su pavor, su confusión entre realidad y visión, su viaje a los infiernos de la mente humana.

Todo esto construirá una experiencia que, aseguran desde el estudio, tendrá una duración de entre unas 10 o 15 horas. Un buen pellizco de tiempo en el que los jugadores de PlayStation 4, Xbox One y PC sabrán lo que es enfrentarse al mito de Cthulhu en primera persona, tanto a esa peligrosa divinidad como a todos sus fervientes y leales siervos.

Call of Cthulhu parte de una serie de bases bastante comunes. Es un juego que mezcla el terror en primera persona con una ambientación oscura, que añade elementos de rol, de investigación y de sigilo para invitarte a explorar siempre con un especial plus de atención en entornos y personajes. Sin embargo, tener el universo de Lovecraft a su lado logra hacer que incluso un conjunto tan establecido como este tenga las papeletas suficientes para sobresalir.

El sistema de cordura, que lleva a diferentes finales para una historia que apunta a construirse sobre la marcha (una especie de narrativa emergente), es otro toque adicional que logra darle más distinción. Lo nuevo de Focus Home Interactive y Cyanide tiene toda nuestra atención, y probablemente protagonice todos nuestros miedos cuando salga a la venta en ese indeterminado momento del ya presente 2018.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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