Impresiones de Daemon X Machina – A medio gas

Una apuesta arriesgada, donde las opciones de combate son su mejor virtud.

Daemon X Machina Arsenal En un escenario futurista donde la luna ha caído, Daemon X Machina presenta una apuesta arriesgada que no está hecha para todo el mundo. El título desarrollado por Kenichiro Tsukuda se lanzará el 13 de septiembre en Nintendo Switch. Hemos podido jugar las primeras horas de este shooter en tercera persona de mechas, sucesor espiritual de Armored Core, y nos ha sorprendido en algunos aspectos, mientras que en otros peca de convencional. Primeramente nos encontramos con un editor completísimo de personaje para dar una imagen definida al que será el protagonista de esta historia. Somos un mercenario que formará parte de Orbital, una organización que quiere evitar una guerra a toda costa entre los distintos consorcios de la Tierra. El motivo, como siempre, los recursos necesarios para generar la energía que mueve el mundo.

Por lo que parece, utilizan una sustancia llamada Femto que se originó tras la caída de la luna, se liberó un veneno mortal y el gobierno construyó una barrera artificial para contenerlo: el Oval Link. Entre todo este caos la IA empezó a actuar por sí misma con la intención de erradicar a la humanidad. Unas máquinas corruptas llamadas Immortals intentan invadir todo este territorio, así que el objetivo de los mercenarios o reclaimers es neutralizar y eliminar cualquier amenaza.

¿Quién no quiere ser un Transformer?

Después de configurar a nuestro mercenario, nos sueltan en un hangar a modo de menú, con las misiones del modo historia, opciones de multijugador, estadísticas de jugador y otras áreas desbloqueables, algunas bastante locas made in Japan que rompen con la estética totalmente. Es el primer contacto que tenemos con el Arsenal, como llaman al mecha que utilizaremos en los combates. Es aquí donde se aprecia el trabajo minucioso que se ha puesto en estos exoesqueletos del tamaño de un Transformer. Pieza a pieza se pueden construir arsenales con diferentes características para enfrentarse a las situaciones.

daemon x machina en nintendo switch

El Arsenal lleva armas en ambos brazos, armas auxiliares y al hombro, todo ello personalizable. Resulta realmente abrumador enfrentarse a estas primeras horas de juego porque tiene mucho por descubrir. Así que las misiones iniciales son una toma de contacto con los controles y sobre todo las mecánicas. A priori los escenarios están muy poco aprovechados, apenas se puede interactuar con ellos más allá de levantar vehículos o contenedores para lanzarlos al enemigo. El objetivo de cada misión se explica al principio, pero la IA que informa a los mercenarios no aporta mucho más.

Esto unido a las abruptas interrupciones con cinemáticas rompen el ritmo en más de una ocasión. La historia se cuenta a través de conversaciones entre los reclaimers de distintos consorcios, los cuales podremos utilizar más adelante como camaradas en algunas misiones. Y es uno de los principales motivos por los que el inicio se puede hacer lento. Lo mejor del juego es el combate que, aunque no es perfecto, crea una dinámica frenética frente a otras IAs con mayor movilidad y grandes bosses finales.

Combate frenético con un toque estratégico

Es todo un desafío dirigir los proyectiles mientras volamos, pero los controles son bastante asequibles. Es muy intuitivo con los Joy-Con, pero el movimiento en pleno vuelo sigue siendo algo tosco. Esto no ayuda mucho en una pantalla llena de datos, coordenadas y demás elementos del HUD. Quizás por eso han decidido facilitar el apuntado con el radar del Arsenal. Este radar localiza a los enemigos a cierta distancia si las cantidades de Femto lo permiten, y los marca. El Femto es un arma de doble filo en este juego, porque así como limita el funcionamiento del Arsenal, también proporciona energía. Por el momento hemos utilizado metralletas, rifles de asalto, misiles teledirigidos o escopetas, pero parece que tendremos acceso a una gran variedad de armas. Se han mostrado otras habilidades como el Espejismo para crear una copia de uno mismo que haga de señuelo.

Gameplay Daemon x Machina

Esto se ve compensado con un escudo que podemos portar en ambos brazos y el armamento Femto, tres usos distintos que le da esta sustancia al Arsenal. Aquí es cuando el juego empieza a enseñar todo el potencial que puede tener el combate. En las zonas de Femto el traje absorbe esta sustancia para que no se resienta el indicador. Estos modos juegan con variables como la defensa, el ataque o la movilidad para activarlo en el momento más adecuado. Daemon X Machina siempre da una de cal y una de arena, así que las decisiones son importantes cuando tienes a un par de mechas atacándote a la vez.

Nuestro protagonista, hombre o mujer, empieza con misiones de rango bajo que irá aumentando con el tiempo. Desde el hangar tendrá acceso a mejorar el Arsenal y personalizarlo con un sinfín de elementos estéticos. Es indiscutible que se ha trabajado en el diseño de personajes, ya que son el hilo conductor de la historia pero el lenguaje en la traducción al castellano utiliza expresiones tan coloquiales que no cuadran en la ambientación futurista. ¿Aún se utiliza la expresión “flipado de la vida”? Sea como fuere tenemos que probar la versión completa de este shooter que se ha quedado a mitad de camino en sus intenciones. Su principal baza es el multijugador, donde creemos que puede desplegar todas sus armas, porque compartir combates contra IAs inteligentes subidos a un mecha mola mucho.

daemon X machina

Un shooter a medio gas

Daemon X Machina ha puesto mucho de su parte para sacar un producto divertidísimo para Nintendo Switch, pero no termina de conseguirlo. El modo historia tiene un inicio lento provocado por las interrupciones y largas conversaciones antes y durante el combate. El diseño de los escenarios debería ser un factor diferenciador en los combates, que apenas duran unos minutos. A pesar de eso, la posibilidad de jugarlo con amigos compensa estas carencias, porque los enfrentamientos son muy dinámicos y siempre es divertirlo lanzar coches como Optimus Prime.

El juego ofrece muchas opciones para llevar los combates a nuestro territorio con un sistema de personalización notable que permite configurar y guardar distintos arsenales. Eso sí, en las misiones demuestra todo el potencial que puede tener, aunque hay que reconocer que no es un juego para todo el mundo. Si te gustan los mechas y el estilo futurista, Daemon X Machina promete dar muchas horas de entretenimiento.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.

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