Lidera la Inquisición, salva el mundo

Contamos los días para el lanzamiento de Dragon Age Inquisition, el tercer capítulo de la famosa saga de rol de Bioware, que promete ser su título más ambicioso hasta la fecha.

David Gaider, principal guionista de la saga Dragon Age, dijo que la parte buena de crear un videojuego ambientado en un mundo de fantasía es que no corres el riesgo de que ninguno de los jugadores sepa más sobre él que tú, lo que permite que la originalidad y las posibilidades sean abundantes. Crear un videojuego dónde salgan elfos, magos y dragones, y lograr que sea diferente a todos los videojuegos que han usado antes estos personajes y temáticas no es un logro precisamente fácil de alcanzar, pero la popular franquicia de Bioware se prepara para recibir a su tercera entrega, con un enorme universo sobre sus hombros tan complejo y extenso que promete convertir a Dragon Age en una saga muy longeva.

En Thedas, mundo en el que se desarrolla el juego, hemos visitado varios emplazamientos. En Dragon Age Origins, encarnando a un Guarda Gris, recorrimos Ferelden, lugar de nacimiento de la profeta Andraste, dónde reclutamos a un variopinto equipo de héroes que viajaron con nosotros a lo largo de muchas ciudades resolviendo conflictos políticos con un ambicioso objetivo: unir a los ejércitos para enfrentarnos al malvado Archidemonio, el espíritu de un dios antiguo en forma de dragón que asola la tierra con la llegada de la última Ruina.

En Dragon Age II nos trasladábamos a la región de Kirkwall, dónde nuestro nuevo héroe, después de huir de Ferelden, luchaba por abrirse camino y hacerse un hueco en una sociedad dividida en una fría guerra civil entre los partidarios de los Magos y los de los Templarios. Esta segunda entrega, que abandonaba buena parte de la epicidad del primer juego, nos ofrecía un vistazo más cercano a la fragmentada sociedad de Thedas, a todas sus diferencias sociales y conflictos de razas y nacionalidades, de las que teníamos un vistazo algo más tenue en Dragon Age Origins.



Dragon Age: Inquisition nos lleva a una situación mucho más extrema dentro de este universo: ¿cómo reaccionarías tú si se abriese una brecha en el cielo de la que empezaran a aparecer terribles criaturas demoniacas y muchos, pero que muchos, dragones?  La premisa de esta tercera entrega vuelve a la épica de Dragon Age Origins, con un punto de partida que lanza muchas preguntas que necesitan respuesta: ¿por qué se ha rasgado el Velo? ¿de quién es la culpa? ¿lograremos unir esta vez a una sociedad enfrentada en aras de un bien mayor? Y, la más importante: ¿cómo demonios vamos a solucionar la situación?

Contaremos con un nuevo héroe, que iniciará sus andanzas en el muchas veces mencionado pero aún desconocido Orlais. El país de Orlais, inspirado en la Francia de la realidad, es un país al suroeste de Thedas conocido en el universo Dragon Age por su cultura extravagante, su fuerte sentido religioso y su exaltación del dinero y la posición social. Con fuerte contrastes sociales, se trata de la nación humana más poderosa de Thedas, y su capital, Val Royeaux, es la principal base de La Capilla y nuestro centro de operaciones.

La publicación de nuevas localizaciones e imágenes de estas a través de las redes sociales también nos muestra que volveremos a dar un paseo por Ferelden, aparentemente relacionado con los Guardias Grises, pondremos los pies en Las Marcas Libres del sur de Antiva, y nos acercaremos a la inhóspita Nevarra, aunque Orlais será sin lugar a dudas el ambiente principal del juego.

Tras la explosión mágica que tiene como resultado la brecha del Velo y la crisis de Thedas, y muertos los principales líderes que había en la batalla que la produjo, nos encontramos como único superviviente del desastre. Eso hará que se nos señale como “El Elegido”, una sensación que deseabamos volver a sentir desde Origins, pero que esta vez conllevará una mayor responsabilidad. La situación está fuera de control, y alguien tiene que tomar el mando antes de que todo se vaya al garete. Nos alzaremos entonces como el Inquisidor, y junto a un numeroso grupo de compañeros que formarán nuestra Inquisición tendremos que salvar el mundo de Thedas de la peor catástrofe de su historia.

Bioware ha sabido hacer uso del feedback de sus usuarios, y en Inquisition volverá una de las características más aclamadas de Dragon Age Origins y más echada en falta en Dragon Age II: la posibilidad de elegir la raza de nuestro personaje. En esta ocasión no contaremos con diferentes historias de inicio según la raza y origen de nuestro personaje, pero si que veremos en el transcurso de la aventura cómo nuestras decisiones afectarán desde el principio al argumento del juego. Con un racismo imperante en el ambiente, nuestra posición de Inquisidor no nos garantizará que todo el mundo nos trate con respeto si somos, por ejemplo, un elfo, considerado inferior a ojos de los humanos. Del mismo modo, en la ciudad de la religión, elegir ser un mago tendrá sus consecuencias, y estamos ansiosos de saber que pasará si elegimos ser la nueva raza disponible del juego: los regios qunari.

La importancia de nuestras decisiones también afectará a los populares romances que caracterizan los juegos de Bioware, pues si hasta ahora se basaban sobre todo en como tratábamos a nuestros personajes dándoles regalos, en las conversaciones y en sucesos muy marcados de la historia, ahora será más importante el qué hagamos y cómo lo hagamos, y las situaciones en las que nos veamos envueltos, para cambiar el parecer de nuestros compañeros e intereses románticos acerca de nuestra persona.

Hablando de romances y compañeros, cinco son los antiguos compañeros confirmados que vuelven al juego: Morrigan, Leliana y Alistair de Dragon Age Origins, y Cassandra y Varric de Dragon Age II, pero de estos sólo Leliana, Cassandra y Varric están confirmados como parte de nuestra Inquisición. En las imágenes y trailers también podemos apreciar a Cullen, el templario asustadizo que conocimos en Origins y que obtuvo un papel relevante en Dragon Age II, y aunque su actor de doblaje ha dejado claro a través de su cuenta de Twitter que Cullen vuelve en Inquisition, aún no hay confirmación oficial de que sea parte de la Inquisición. También conocemos el nombre de un buen número de personajes nuevos, como Iron Bull, Sera, Solas, y Vivienne, pero aún quedan muchos más por conocer de cara al lanzamiento de juego.  La gran afluencia de personajes capaces de acompañarnos en nuestra titánica hazaña vuelve a recordarnos a Origins, por lo que podemos estar contentos con la variedad de posibilidades de equipo que podremos realizar para trazar nuestra estrategia de batalla y salir airosos de cualquier enfrentamiento.
 

Aunque hablando de enfrentamientos, Dragon Age Inquisition tiene una meta: recuperar la esencia de los juegos de rol más clásicos. Su sistema de combate no cambió especialmente entre Dragon Age Origins y Dragon Age II, con la matización de que en la segunda entrega se simplificó de manera bastante significativa. Inquisition volverá a los árboles de habilidades complejos y extensos de Dragon Age Origins, a sus diferentes especialidades y a la importancia de no desperdiciar los puntos de experiencia y elegir como queremos desarrollar a nuestro personaje con cabeza. Pero, aunque es una fantástica noticia para los fans acérrimos de esta franquicia, los cambios en la jugabilidad de Dragon Age Inquisition no terminan ahí, y se conjugan en un sistema más complejo si cabe. Los jugadores experimentados sabréis, que la pausa previa a los combates será más que nunca la clave.

Ahora, tendremos una posibilidad nueva de la que no habíamos disfrutado en los anteriores juegos: la de interectuar con el entorno y convertirlo en un arma más a nuestro favor. Desde lanzar cosas a montar barricadas para evitar el paso de los enemigos de manera momentánea, por poner algunos ejemplos, encontraremos en los escenarios puntos fuertes para nuestro personaje, que sin embargo también pueden ponerse en nuestra contra si no nos andamos con ojo. Y ojo es lo que tienen nuestros enemigos: aprenderán de nosotros. Si tu estrategia es siempre la misma, o luchamos contra algún jefe por segunda o tercera vez, más nos vale innovar en técnicas de combate, porque estos serán capaces de anticipar nuestros movimientos y localizar nuestras debilidades si nos dedicamos a machacar los botones o el ratón sin pensar en lo que estamos haciendo.

La dificultad del juego por lo tanto, aumentará, y no está de más recordar otra de las novedades que incluye la jugabilidad y que solo contribuye a este hecho: al contrario que en los últimos juegos, y a lo que estamos acostumbrados en la industria de los videojuegos en general de los últimos años, la vida de nuestro personaje no se recuperará tras las batallas o evitando los golpes manteniéndonos a distancia. Así que no sólo tendremos que preocuparnos de tener bien desarrollado y equipado a nuestro personaje, sino también de contar con una buena provisión de objetos para todo tipo de dolencias, y saber cuando usarlos.



Otro elemento que se une a la jugabilidad de Dragon Age Inquistion, será el factor de estrategia fuera de las batallas. Ser Inquisidor en un mundo sumido en el caos no puede arreglarse con una sola gran batalla, sino que será un proceso en el que habrá que ir paso a paso, una guerra de escaramuzas, podríamos decir. Desde Bioware ya han mencionado en varias ocasiones la importancia que le quieren dar a esa carga de no solo ser el líder, sino liderar, y que se traduce en que cada zona que logremos a nuestro favor en esta guerra, no reaccionará del mismo modo. Tendremos que administrarlas, hacernos cargo de sus problemas y lograr que sus ciudadanos nos acepten u optar por tomar otro rumbo de decisiones, y someterlos como bien veamos.  Se abre por tanto una puerta muy interesante a la forma que tenemos de jugar en Dragon Age, de la que aún no podemos dar más detalles, pero que esperamos probar con ganas.

Por último, uno de los aspectos más señalados por los chicos de Bioware ha sido la extensión del juego, tanto en horas, como en espacios por descubrir. Si bien Dragon Age Origins era un mapa considerablemente extenso, resultaba bastante lineal en su conjunto, pese a esconder muchos secretos. En la otra punta del ring, Dragon Age II era excesivamente pequeño. En ningún momento podíamos salir de la ciudad de Kirkwall, y aún con mapas como el de los Caminos de las Profundidades (que solo pudimos visitar una vez concreta en la historia), el resto de escenarios se acababan volviendo realmente monótonos pese a no ser un juego de excesiva duración.

Dragon Age Inquisition apunta a ser un juego muy grande. Tanto en términos de su duración, como en lo referente a espacio, presentando un mundo abierto que podremos explorar con total libertad, aunque teniendo en cuenta que habrá zonas mucho más peligrosas que otras. Para aquellos que conozcáis la saga, nada mejor que las propias palabras de sus responsables: una sola misión principal de Dragon Age Inquisition será tan larga como un acto de Dragon Age II, y el mapa de Dragon Age Origins apenas ocupa una pequeña parte de la extensión de Inquisition. Para los que os iniciáis en la saga, se le ha comparado con The Elder Scrolls V: Skyrim, a lo que Cameron Lee, productor de Bioware, ha aclarado que no es tan extenso como el mapa de Skyrim, pero completar el juego sin explorar puede llevar sus buenas 50 horas. Por supuesto, la rejugabilidad está garantizada como en sus anteriores entregas, no sólo por todos los secretos que puede esconder, sino por todas las opciones que podemos modificar dando lugar a nuevos giros en la historia, para descubrir todas los posibles finales que tiene el juego.



Hablando ya de otros aspectos interesantes del juego, se ha confirmado que el compositor de la banda sonora del mismo será el ganador de un Emmy, Trevor Morris. Para aquellos que no lo conozcáis, es famoso por haber hecho muchos trabajos para series de televisión, entre los que destacan Los Borgia, Los Tudor o la más reciente Reign, lo que nos puede dar una idea bastante acertada de por dónde irán los tiros en la score del título. Trevor sustituye a Inon Zur, que creó la música de las dos anteriores entregas, y aunque aún no se ha lanzado ningún track oficial, la música que acompaña a los tráilers publicados hasta el momento de Inquisition son ya una creación de Morris.

Y bien, en vistas de todo lo que Dragon Age Inquisition augura, no hay mejor momento para empezar a jugar o rejugar la saga ahora que llega al verano en vuestra plataforma favorita, pues os recordamos que, como es habitual en los juegos de Bioware, todo lo que hagáis en los juegos anteriores tendrá sus consecuencias en esta tercera entrega, pese a ser capítulos separados y no una trilogía en el sentido estricto de la palabra.  Pero, ¿qué pasa si quieres jugar Dragon Age Inquisition en PlayStation 4 o en Xbox One? ¿O simplemente cambiar de plataforma? 

Los chicos de Bioware ya han anunciado que están trabajando en Dragon Age Keep, que originalmente iba a ser una aplicación para transmitir tus partidas guardadas de una plataforma a otra, pero que finalmente parece que acabará siendo una especie de códec general de las historia de las dos entregas anteriores, de modo que podamos indicar las acciones que tomamos para que estas se implementen al juego, de manera que recordemos rapidamente los sucesos de Dragon Age Origins y Dragon Age II, o para poner en situación a aquellos que no los hayan jugado. Algo parecido, en definitiva, a los cómics virtuales que lanzaron para resumir Mass Effect 1 y 2 a los jugadores de Mass Effect 3, y que resulta bastante útil para rejugar el título con nuevas decisiones de los títulos previos sin tener que volver a pasarnos toda la saga.

IMPRESIONES: Dragon Age Inquisition es un título que promete, y mucho, tanto para nuevos jugadores como para los fans de la famosa saga de rol de Bioware. Llegará a las tiendas españolas el próximo 9 de octubre, y estará disponible para PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 3, Xbox 360 y PC.

Parafraseando al entrañable Varric: “Están lloviendo demonios, y sólo tú puedes detenerlos. Pero sin presiones, ¿eh?”.

————————————————

Juegos Relacionados:

No te quedes sólo en el juego:

  • “Dragon Age: El Tono Usurpado”, novela de David Gaider.
  • “This is War”, canción de 30 Seconds To Mars, que hizo su debut en Dragon Age Origins.

Publicaciones relacionadas

Cerrar