Impresiones de la fase alfa de Football Manager 2018 – Héroe desde el banquillo

El fútbol es el deporte rey, pero sólo unos pocos son capaces de colocarse dicha corona. Los equipos grandes, o los que consiguen las gestas más importantes no lo hacen por la “flor” que se les achaca a muchas escuadras. Un encuentro de fútbol es una partida de ajedrez en la que gana el que mejor lee la situación. Esta es la visión que nos ofrece año tras año la franquicia Football Manager, que regresa otra vez con una nueva entrega para sentarnos en el banquillo y hacernos pensar en las mejores tácticas para conseguir que nuestro club escriba su nombre en la historia.

No solo definiendo qué alineación queremos sacar en cada partido o qué jugadores la compondrán. También tendremos que organizar toda una lista de tareas que abarcan desde el segundo entrenador, hasta un analista de datos o un fisio que saque el mejor rendimiento de cada uno de nuestros efectivos. Saber encontrar las próximas perlas del panorama mundial o mantener motivada a la plantilla también dependerá de nosotros. AlfaBetaJuega ha tenido la oportunidad de echar un vistazo al nuevo reto que nos orece Football Manager 2018 tras haber jugado a la beta y estas son nuestras conclusiones.

El fútbol es un subgénero, dentro de los títulos deportivos, muy empleado por los desarrolladores. Sin embargo, las franquicias más famosas nos acercan a este deporte desde una perspectiva en la que debemos controlar a los jugadores y en mayor o menor medida gestionar el club donde nos desenvolvemos. Sin embargo, este último aspecto es solo tratado de manera superficial: tramitación de fichajes, firma de nuevos contratos con los mismos, administrar el equipo filial. Pero allí donde no profundizan estas sagas, sí lo hace Football Manager, que nos trae de vuelta el lado más técnico del fútbol para que nos convirtamos en el mejor entrenador de la historia.

Antes de su estreno el próximo 10 de noviembre, AlfaBetaJuega ha tenido la oportunidad de probar un pequeño adelanto de Football Manager 2018 en el que hemos podido conocer algunas de las novedades que nos acercará esta entrega. La mecánica será la misma que hemos conocido hasta la fecha. Lo primero será crear nuestro avatar, esa persona que sentaremos en el banquillo y que será el encargado de conseguir todos los laureles posibles con el equipo. Nacionalidad, edad y aspecto físico serán algunos los puntos que debamos definir. Los dos primeros aspectos, si bien no influirán en los devenires, sí serán tenidos en cuenta por el juego como explicaremos más adelante.

Lo que también habrá que decidir, y que sí va a influir en nuestro juego desde el primer momento será el tipo de técnico que queremos ser. Al igual que en ediciones pasadas, dos serán las opciones principales: “chándal” o “traje”, dos metáforas que definen dos estilos distintos. El fútbol más tradicional y directo, o aquel de pizarra donde cada pasado está medido al milímetro. Si optamos por la primera posibilidad, podremos, por ejemplo dar más libertad a la plantilla para que sean creativos durante el encuentro, mientras que con la segunda tendremos que ordenar una mayor disciplina para que nadie se salga del rumbo señalado durante las charlas técnicas.

Aunque claro, el estilo que implementemos en nuestra plantilla dependerá del equipo en el que recalemos. Habrá clubes en los que los jugadores estén acostumbrados a un estilo de juego, por lo que se adaptarán de forma más rápida a nuestras órdenes, mientras que inculcar una nueva filosofía conllevará un tiempo de adaptación a la misma. Si eres aficionado al fútbol, sin duda partirás con ventaja ya que tus conocimientos te servirán para decidir la escuadra que mejor se adapte.

Porque este es el segundo punto clave en nuestro camino como entrenador: elegir equipo. Cada opción tendrá sus puntos fuertes y sus desventajas. Si eliges ubicarte directamente dentro de un grande, es cierto que habrá un mayor presupuesto y contaremos con caras muy conocidas dentro de nuestra escuadra. No obstante, los dirigentes serán más férreos con los objetivos y serán menos flexibles con los errores. Por el contrario, si nos decantamos por algo más humilde, podremos tener metas más fáciles de conseguir e ir poco a poco mejorando el equipo en donde nos ubicamos. Una vez elegido nuestro destino, comienza la carrera.

Lo primero que tendremos que hacer al llegar a nuestro club, será presentarnos a la directiva y definir los objetivos. Como hemos dicho, a mayor humildad del equipo, menos exigencia y menos mano dura. En nuestra partida elegimos al Córdoba C.F., club de la segunda división española en donde se nos permitió elegir entre buscar el ascenso directo, acabar en la parte alta de la tabla o simplemente marcarnos como meta el no perder la categoría. Si somos ambiciosos recibiremos un mayor presupuesto, pero cuidado, esto puede provocar un estrés con la plantilla que puede hacer que tengamos en nuestra contra a la mayoría de los jugadores, algo que no conviene para nada.

Una vez definido qué queremos conseguir, toca presentarnos al público. En función de nuestras elecciones de edad y nacionalidad, seremos vistos como un joven entrenador que quizás esté demasiado verde para este reto, o como un perro viejo que se las sabe todas. Del mismo modo, si elegimos un club en la misma ciudad de la que hemos dicho ser oriundos, durante nuestra presentación se nos preguntará si nos hace ilusión desarrollar nuestra carrera en nuestra localidad de nacimiento. Un guiño que si bien no influye mucho, aumenta el realismo y nos sumerge dentro de nuestra carrera como técnico.

En primer lugar habrá que supervisar la situación de nuestro club, ver si la plantilla está compensada es primordial. En caso contrario, no quedará otra que ir al mercado de fichajes y ver qué podemos traer a nuestro club para mejorar nuestras opciones de cumplir con los objetivos propuestos. Pero no solo tendremos que atraer jugadores nuevos, también habrá que tener en cuenta otro personal como ojeadores, segundos entrenadores, preparados de porteros, científicos, nutricionistas, etc. Todo ello tendrá que pasar por nuestra mano y obviamente, los que mejor nivel demuestren requerirán más de nuestro presupuesto, y al mismo tiempo serán más exigentes con las cláusulas.

A la hora de firmar un nuevo miembro en nuestro equipo no solo habrá que definir su sueldo. También habrá que negociar cláusulas de rescisión y posibles aumentos en salarios en el caso de que superemos los objetivos marcados. A mayor, más probabilidad de que los nuevos refuerzos se conformen con formar parte del proyecto. Al mismo tiempo, cuanto peor nos vayan las cosas, más garantías se exigirán antes de estampar su firma en un contrato. ¿La solución? Definir la mejor técnica posible y para ello lo primero es saber las opciones de nuestro equipo.

¿Son poderosos nuestros delanteros? Lo mejor quizás sea mandarles balones a ellos. ¿Es la defensa lo que destaca? Pues una técnica basada en la contra y que busque dejar la portería a cero en cada encuentro al que vayamos. Por otro lado, cada miembro de la plantilla deberá ubicarse en la posición en la que mejor se desempeñe. No basta con elegir un central, tendremos que cuál será su función dentro de la defensa: tapón, cobertura o apoyo al centro del campo. Por supuesto, antes de fichar, tendrás que fijarte en las características del refuerzo en potencia.

Y tranquilo, vas a tener a tu disposición un vasto mercado de fichajes. Football Manager 2018 no solo nos trae los refuerzos de los principales equipos del mundo, también de sus filiales. Lo cual en algunas ocasiones nos brinda la oportunidad de ir formando una cantera con perlas en potencia, que serán baratas, pero que hasta dentro de varios años no terminarán de explotar. Una opción muy interesante si decidimos ser el técnico de un equipo humilde, formado con nombres desconocidos pero que se convertirán en las estrellas del futuro. Nuevamente, aquí entrará en acción nuestra gestión del club. Podemos apostar por un buen equipo que recorra el mundo en la búsqueda de estos diamantes en bruto, o apostar por negociadores con efectivos ya formados.

Aunque lo que realmente importa en este mundo son los resultados. Y para conseguir buenos resultados, lo importante es obtener la victoria y para ello antes del partido tendremos que conocer al rival. Si jugamos contra un equipo más poderoso que el nuestro lo mejor será esperarlo a la contra y defender lo más posible, en caso contrario no hay que pensarlo: al ataque, como diría el famoso humorista malagueño. Pero el fútbol es fútbol, y una vez en el encuentro quizás el partido nos pida una táctica distinta, cosa que podremos ir haciendo. También, nuestro segundo entrenador nos dará las pistas necesarias para cambiar el rumbo tomado al principio. También podrás arengar a los tuyos mediante mensajes a grito pelado, o instrucciones secretas dadas antes del primer minuto o durante el descanso.

Como ves, Football Manager 2018 pone a tu disposición todos los elementos necesarios para hacer de tu club uno de los más grandes en la historia del deporte rey. Ahora, te toca a ti demostrar que efectivamente eres el técnico que tu equipo de verdad necesita el equipo al que sigues.

Damián Montero

Es cierto que un año da poco margen de mejora para una franquicia. Pero quienes sigan año tras año la franquicia Football Manager 2018 apreciarán los cambios, desde una nueva política para mantener con ánimos a la plantilla que pasa por tener cuidado por no poner en el mercado a demasiados efectivos, o mayores opciones de personalización de nuestro avatar con un mayor catálogo de ropa. Eso sí, la esencia se mantiene: dirigir al equipo hasta lo más alto del panorama. Un reto que desde la grada se ve fácil, pero que desde el banquillo cambia una barbaridad.

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