Impresiones de Frantics – El zorro de la discordia

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NapNok Games nos invitó a visitar las instalaciones de su estudio en Copenhague, donde ya se dan los últimos retoques a Frantics. Del mismo modo, probamos durante horas el juego que pueden participar hasta 4 jugadores. Frantics contiene 15 minijuegos, a cada cual más divertido. Tiene gran variedad de pruebas y retos que evitan que sea excesivamente repetitivo con las mismas mecánicas.

Al ser un juego de Playlink nuestros móviles se convierten en los mandos y esta dinámica funciona bastante bien con este juego. Los controles son muy fáciles de aprender, por lo que cualquiera que no haya jugado nunca a un videojuego puede unirse a la partida para pasar un buen rato.

En la mayoría de minijuegos las mecánicas consisten en deslizar, agitar el móvil o apretar algún botón ya sea para empujar o utilizar algún objeto que tiene nuestro personaje. Aunque hemos podido ver también alguna función nueva que NapNok Games ha introducido de una forma brillante a su juego como llamadas para dar misiones secretas a un jugador específico.

La estética del juego es muy atractiva, con personajes modelados en plastilina y un gran protagonista que hace de maestro de ceremonias. Un zorro (The Fox) muy puñetero quiere sembrar el caos entre los demás animales y su único objetivo es meter zizaña entre los jugadores con un humor mordaz doblado totalmente al castellano (y otros 23 idiomas).

Los jugadores serán uno de estos animales (vaca, babuíno, jirafa, gallina, ornitorrinco, rinoceronte, perro…) y tras elegir su avatar, personalizable a golpe de muñeca, accederán de manera rápida a la partida. Frantics no tiene tiempos muertos ni tiempos de carga y eso lo hace muy dinámico. El objetivo principal es ganar el minijuego. ¿Se puede hacer de manera limpia? Seguro que sí, pero en este juego cobra especial relevancia el hecho de fastidiar al compañero o por el contrario unirse a él mientras le sea útil.

Por tanto, hay que eliminar a los demás jugadores para asegurarse la victoria. Cada minijuego concede puntos a los 3 primeros clasificados, si no han sido apeados de la prueba. Pueden quedar fuera si les explota una bomba o dinamita, choca con objetos o si les empujan fuera del escenario. La primera prueba que jugamos era una carrera con obstáculos (muros con puertas, pinchos o plataformas) para esquivar o saltar mientras empujamos a los demás jugadores a los mismos. La mayoría de minijuegos pone a prueba nuestros reflejos, porque en muchas ocasiones puedes volver in extremis al escenario o simplemente predecir las intenciones de tus rivales y adelantarte a sus movimientos.

Entre estos 15 minijuegos encontramos gran variedad y sorprendentemente lejos de hacerse todas iguales, cada una aporta algo diferente al juego. Por ejemplo Diabólidos es una carrera en coches de Fórmula 1 en la que previamente debemos asignar unos objetos para customizar el bólido de nuestros rivales. Por lo general son ítems para fastidiar (ruedas cuadradas, ruedas traseras de tractor…), pero también hay alguno para ayudar. De esta manera se pueden formar alianzas entre jugadores contra el que vaya primero en la partida.

Igualmente hay pruebas de más precisión como un juego entre el minigolf y el curling, donde deberemos acercarnos lo más posible al centro de la diana. Es el único juego por turnos que nos encontramos pero eso no ralentizó en ningún caso la partida. Utilizando los elementos del escenario en nuestra estrategia para llegar, con pocos controles el juego permite muchas combinaciones posibles. Y todo ello es gracias al diseño de los escenarios, pequeños pero llenos de posibilidades. En esta misma prueba es donde vimos algo novedoso en la forma de jugar con Playlink. El zorro llamó a uno de los terminales para dar una misión secreta a un jugador, en este caso consistía en chocarse con todos los demás a cambio de más puntos.

Con todo lo ya explicado, se puede definir Frantics como un juego totalmente impredecible y dinámico. No hay tiempo para aburrirse y eso lo convierte en el mejor aliado para las fiestas con amigos. El número de participantes en principio puede parecer limitado, pero con más jugadores sería ciertamente caótico desde nuestro punto de vista. Hay que pensar que en un pequeño espacio están pasando muchas cosas al mismo tiempo: empujones, saltos, caídas.

De todas las que probamos, la que nos pareció más completa fue una cuyo objetivo era mantenerse en una plataforma cuando acabase el tiempo. Con la ayuda de cañones y eligiendo bien el ángulo, nos impulsamos hacia la plataforma central. Está en continuo balanceo y permanecer en ella se vuelve cada vez más complicado cuantos más jugadores están en ella. En ese momento vuelan los palos para apear a los demás de la misma antes de que las luces determinen el final de la prueba. Decimos que es una de las más completas porque requiere la precisión para subirse a la plataforma, los reflejos para evitar caerse y por supuesto la mala leche para empujar a los contrarios. Lo que haga falta por los puntos.

En todos los escenarios aparecen monedas de forma aleatoria que permiten al jugador comprar entre pruebas diferentes objetos tales como la dinamita, una pistola que congela o un puño de boxeador. El sistema de compra también sigue esta mecánica de fastidiar al resto, ya que The Fox solo ofrece 3 ítems y los 4 jugadores deben pujar con las monedas que han ido consiguiendo. En definitiva, que uno de ellos se quedará sin el objeto que desea.    

Aunque las mecánicas son muy sencillas, Frantics también cuenta con un pequeño tutorial de cada prueba que explica sobre todo los controles. Respecto al audio, el equipo desarrollador se mostró muy satisfecho no solo con el resultado de Frantics si no con el doblaje que se ha conseguido para el juego. Era un elemento muy importante para ellos porque han creado un personaje con mucho carisma y sobre todo que lleva el peso del juego mediante sus diálogos, que no están precisamente exentos de bromas. Esto han debido adaptarlo a 24 idiomas y podemos decir que le han proporcionado múltiples personalidades según su nacionalidad.

Raquel Morales

 

Frantics nace bajo una forma de jugar totalmente enfocada en el aspecto social como es Playlink. Todos los jugadores pueden participar con su propio smartphone y esa es la principal premisa. Las mecánicas son muy sencillas, todos los usuarios de los teléfonos táctiles están acostumbrados a esos movimientos, por lo que solo necesitan aplicarlos con criterio y precisión. Entre los 15 minijuegos hay mucha variedad de pruebas, desde la patata caliente con una bomba que explota cuando menos te lo esperas, hasta las clásicas carreras tanto a pie como en coche.

Hay que valorar muy positivamente en un juego de este estilo la ausencia de tiempos de carga. Se juega todo de manera muy inmediata, lo que contribuye a su objetivo. Está pensado para disfrutarlo en las reuniones con amigos y abusa de ese factor competitivo con muy buen criterio. El peso del juego lo lleva The Fox con sus diálogos y explicaciones para conseguir precisamente ese ambiente hostil entre amigos durante las partidas. Por ello consideramos que el doblaje está muy bien cuidado y era un elemento a tener en cuenta.

En conclusión, Frantics es divertido, dinámico, consigue enganchar a los jugadores y tiene una gran variedad de minijuegos arcade. Tiene todo lo que un juego social necesita y lo fomenta con la idea con la que nace Playlink: conecta tu teléfono y juega con amigos.

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Intenciones ocultas
 
El zorro está inspirado en una fábula danesa de la Edad Media llamada 'Mikkel, el zorro', cuyo protagonista se aburre y pone pruebas a los demás animales
 

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.
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