Impresiones beta

Se trata de uno de los juegos más esperados de este 2011 y uno de los lanzamientos exclusivos más potentes de Microsoft hasta la fecha. El cierre a la histora de Marcus está muy cerca y la batalla entre humanos, lambent y locust se acerca a su final.

Gears of War 3 comienza dieciocho meses después que su segunda parte. Tras entrar en Nexus, la fortaleza de los locust, la Coalición de Gobiernos Ordenados destruyó la ciudad humana de Jacinto con el objetivo de acabar con las larvas. ¿Lo consiguieron? La existencia de esta tercera parte ya adelanta que no. La Reina Locust y una gran parte de sus tropas lograron sobrevivir y, por culpa de de la energía que el planeta Sera expulsó, muchos han mutado en enemigos aún peores, los lambent.

La resistencia humana es cada vez más reducida, está recluida en una isla del planeta Sera y cuenta con muy pocos soldados. Entre ellos Marcus Fénix, Dominic Santiago, Anya Stroud o Cole Train, que tendrán que luchar juntos para intentar, no ya ganar la guerra, sino simplemente sobrevivir. En Epic han pretendido crear una obra más sentimental, y se sabe que la relación entre Marcus y su padre será uno de los factores determinantes en la historia.

A nivel jugable, nos esperan unas diez o doce horas de campaña principal, la más larga de la saga y, según ha prometido Epic, la más divertida, variada y pulida de todas. Encontraremos un gran abanico de escenarios, desde fases subterráneas a batallas en barcos. Y no solo controlando a Marcus, sino también a algunos de los secundarios más importantes, que cuentan con ciertas particularidades.

De hecho, el acto uno (hay cinco en total), de una duración aproximada de tres horas, ya demuestra de lo que estamos hablando. Divididos en dos grupos, parte de la resistencia, formada por Marcus, Dom, Jace y Anya, tendrá que hacer frente a un buen número de lambents en un barco, para enfrentarse, justo al final, al primer jefe del juego: el Leviatán. Justo después nos desplazaremos a una ciudad derruida, con Cole, Baird, Carmine y Sam, donde tendremos que destrozar a multitud de enemigos sobre un robot gigante que controlaremos nosotros mismos. El equipo de Cliff Bleszinski siempre ha querido crear campañas adrenalíticas, en donde no haya un segundo de descanso, y parece que con Gears 3 están cerca de volver a conseguirlo.

El juego será, además, más difícil que los anteriores, sobre todo por la llegada de los lambents que comentábamos al principio. Los Luminosos, como la CGO les denomina, son unas criaturas mucho más poderosas y rápidas que los locust. Algunos explotan varias veces antes de morir, otros te atacan con tentáculos, y los bersecker lambent son todavía más duros que los originales. Por su parte, los jefes finales vuelven a ser enormes, como el Leviatán del primer acto.

Afortunadamente no estaremos desvalidos a la hora de enfrentarnos a ellos. Dispondremos de un gran arsenal de armas, que van desde el clásico lancer, la ametralladora con sierra mecánica, hasta extintores. Contaremos con máquinas bípedas, con torretas que incluyen sierras mecánicas, granadas incendiarias…hay de todo. Y controlando a Marcus podremos realizar acciones como tomar rehenes, tirarnos de tirolinas o parapetarnos.

La guerra se hace en compañía

El modo multijugador vuelve a contar tanto con cooperativo como con competitivo. En el primero, podremos compartir hasta cuatro jugadores el modo campaña (antes solo eran dos), y se ha añadido una modalidad arcade basada en puntuaciones, similar a juegos como Halo o Bulletstorm. Además están los modos Horda 2.0 y Bestia, en los que nos tendremos que enfrentar a oleadas de enemigos, jefes finales incluidos cada diez oleadas, junto con hasta tres amigos.

Los modos competitivos soportan hasta diez jugadores. A los clásicos Zona de guerra o Ejecución se suman un Team Deathmatch, en el que nos enfrentamos por equipos los unos a los otros, el Rey de la Colina o Captura al líder, donde nos tendremos que hacer con el jefe del bando contrario.

Es importante, por último, destacar el aspecto gráfico del juego. No hay nadie mejor que Epic para exprimir al máximo el motor Unreal Engine 3, y en Gears of War 3 parece alcanzar cotas nunca vistas.  La paleta de colores es más brillante que en títulos anteriores, huye de la predominancia de marrones y grises clásica de la saga, se ha puesto énfasis en la iluminación y también en el nivel de detalle de personajes y escenarios.

Si todo el juego está a la altura de lo que hemos visto hasta ahora, Gears of War 3 se convertirá casi con toda probabilidad en uno de los mejores juegos de acción en tercera persona de los últimos años. Dentro de poco podrás ver en el análisis de Alfa Beta Juega si esta predicción se ha cumplido.

 

 

 

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