Rebelión en las calles de Philadelphia

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Uno de los shooters en primera persona que se vienen este año es Homefront: The Revolution, que nos traslada de lleno a la batalla de guerrillas en busca de la liberación de la opresión de Corea del Norte, evento en el que dominan el caos y la violencia. El videojuego sale el 17 de mayo de 2016 para PlayStation 4, Xbox One y PC, y a finales de la semana pasada se pudo acceder a la beta cerrada para la versión de la consola de Microsoft. Nosotros hemos podido meternos y empaparnos de los primeros compases del modo Resistencia, y te contamos cómo ha sido la experiencia.

El modo Resistencia te ofrece la posibilidad de jugar cooperativamente con otros tres jugadores y hacer una serie de misiones marcadas según el escenario. Mientras que en esta beta cerrada tan solo había disponibles tres escenarios, en la fase final del juego se espera que haya muchas más.

Antes de comenzar a comentar cada localización de manera individual, lo más recomendable es hablar de los aspectos más genéricos. En cuanto inicias el modo Resistencia tienes la posibilidad de crear un personaje, hombre o mujer, y elegir la plantilla que quieres usar de cuerpo y cara. Además, tendrás que seleccionar la profesión que tenías antes de la guerra, cada una de ellas con una serie de bonificaciones. Por ahora las 11 mostradas son: entrenador personal, taxista, estibador, jugador de béisbol, farmacéutico, exterminador, electricista, obrero, pandillero, mecánico y empleado de gasolinera. Por ejemplo, los farmacéuticos otorgarán a los compañeros que revivan un bonus temporal de velocidad.

Hay que tener en cuenta que la profesión no se podrá modificar una vez creado el personaje y además determinará la primera habilidad de la que partirás, porque a tu disposición tendrás todo un árbol de maestrías que podrás ir mejorando según tus necesidades. Eso sí, no solo te costarán los conocidos “puntos de habilidad” sino que también necesitarás tener una cantidad determinada de experiencia. Ambos se consiguen al hacer misiones así que te tocará echar un par de partidas si quieres mejorar tus atributos.

A través del menú puedes preparar a tu soldado para los enfrentamientos, y en este aspecto Homefront: The Revolution sigue una dinámica bastante similar a otros shooters. Tendrás dos espacios para armas primarias, uno de ellos solo desbloqueable con la habilidad “artillero”, uno para armas secundarias, y podrás visualizar cuatro dispositivos extras llamados GTK, crafteables si constas de los elementos requeridos. Uno de los GTK es el dispositivo incendiaro (cóctel molotov), otro la herramienta de distracción para evitar enfrentamientos innecesarios con los enemigos, el tercer dispositivo es la carga explosiva, muy útil contra vehículos y grupos de enemigos, y por último se encuentra la herramienta de hackeo, ideal para hacerte con el control de los vehículos o drones enemigos. Lo mejor de todo es que los dispositivos GTK pueden usarse de diferentes maneras: arrojándolos, por control remoto, por proximidad e incluso con un coche radio control.

Para obtener nuevas armas puedes comprar cajas en la armería, las cuales puedes adquirir a cambio de dinero, que también vas ganando durante las misiones.

Ahora pasemos a los escenarios y la jugabilidad. La primera misión es 'A Las Barricadas'. Te dejamos su descripción: “Esta zona ha estado tranquila durante un tiempo pero recientemente se han reportado movimientos enemigos. Creemos que están tratando de identificar nuestras bases y las entradas a los túneles; no podemos dejar que eso ocurra. Estamos enviando a los Wraiths, los Bridgeburners e Eagles para inspeccionar la zona y vigilar los movimientos enemigos, así como su cantidad. Esta es una misión estrictamente de reconocimiento, no queremos atraer a la KPA más allá de esa área y poner en riesgo nuestra posición. Si averiguan nuestra localización, estaremos en problema. Esta zona se ha convertido en un refugio relativamente seguro para nosotros desde hace poco, y tratemos de que se mantenga así.”

Pese a que en un principio es una misión de patrulla, pronto te encontrarás en mitad de un fuego cruzado y deberás trabajar codo con codo con tu equipo para lograr salir vivos. Si las misiones son cooperativas es por algo, pues el juego penalizará con una muerte casi segura a todo aquel que se aventure a ir por su cuenta. En Homefront: The Revolution la organización lo es todo, y si puedes llevar a cabo un ataque sorpresa por la espalda mucho mejor. 

Otro aspecto que valorará el juego es tu capacidad de resolución en momentos donde cada segundo cuenta, literalmente. Por ejemplo, en los compases finales de Las Barricadas deberás darte prisa para escapar. Si llegas al punto indicado en el mapa con una estrella en el lapso de tiempo especificado, se dará la misión por completada, de lo contrario te saldrá un mensaje de “misión fallida” (aunque aun así se te otorgarán las recompensas).

Otro de los escenarios disponibles es el llamado 'Infiltration (Infiltración)', cuya descripción dice lo siguiente: “Hemos estado monitoreando la avanzada de la KPA durante semanas, esperando recabar información sobre el movimiento de sus suministros. Ayer, nuestra vigilancia dio sus frutos. Parece que en un par de días marcharán coches armados y cargados con recursos médicos y raciones de comida. Tu equipo se abrirá paso en el territorio de la KPA, se infiltrará en el fuerte enemigo y neutralizará toda resistencia. Una vez asegurada la zona, Clarke y su equipo se encontrará contigo. Tu equipo proporcionará escolta a los camiones mientras Tobías envía el suyo para que conduzca hasta el punto de encuentro”.

Aquí cobrará protagonismo uno de tus mejores amigos en la partida: el teléfono. Lo usarás a modo de prismático y con él podrás observar tus alrededores. Si localizas enemigos, éstos se marcarán con un símbolo indicativo rojo para que, a medida que te muevas por el mapa, no pierdas de vista sus movimientos.

 

 

Debido a que aquí el objetivo es acabar con todo enemigo que te encuentres, no cabe duda de que apenas despegarás el dedo de los gatillos. El problema que se te presentará es que rápidamente te quedarás sin munición, que por cierto escasea bastante. La buena noticia es que podrás registrar los cadáveres de los caídos en busca de un poco de suerte para continuar con tu ofensiva. Tal vez  te derriben por el camino, pero no te preocupes porque no morirás al instante: si un miembro de la avanzadilla resulta incapacitado, los compañeros tendrán un minuto para ayudarlo (la desventaja es que mientras lo estás haciendo se te va indicando con una línea roja que rodea el icono del botón que debes pulsar, pero apenas es visible). Si no logran llegar a tiempo, el jugador abatido revivirá automáticamente en cuanto se alcance un punto de control.

El tercer espacio disponible se llamaba 'Enemy at the Gates (Enemigo a las Puertas)' y en nuestra pantalla aparece el siguiente mensaje para contextualizarnos la situación: “Hay un escuadrón de élite de las fuerzas especiales de la KPA operando en la Zona Roja de Holloway. Han derribado nuestras patrullas alrededor de esa zona. Necesitamos lidiar con ellos o correr el riesgo de que nos echen definitivamente de Holloway. Aquí es donde entran los Wraith. Encuentra una matriz de comunicación y hackéala. Deberías poder triangular su posición desde ahí. Necesitarás controlar dos discos para obtener una localización precisa, pero ve con cuidado. Una vez que la KPA sepa lo que estás haciendo cargarán contra ti con todo lo que tienen”.

Los mapas de las localizaciones no son precisamente pequeños, y por ello podrás encontrarte con vehículos como las motocicletas para que puedas trasladarte rápidamente de un punto a otro. Aquí deberás proceder con mucha cautela e ir hackeando los puntos marcados. Si un enemigo te ve, saldrá un icono que se rellenará cuanto más sospeche que hay algún intruso, así que tendrás que esconderte bien si no quieres que te pille con las manos en la masa. De todas formas, finalmente te tocará tratar de sobrevivir hasta el final al extremo despliegue de fuerzas enemigas que se cernirá sobre ti.

Un punto a valorar de los escenarios que se han podido probar es que si haces varias veces una misma misión, además de poder elegir el nivel de dificultad, no te encontrarás siempre con el mismo ambiente. Si bien las calles en las tres misiones disponibles se mostraban igual de desérticas, con edificios derruidos y solo el sonido de las armas de fondo, puedes una vez jugar en un plano lluvioso y húmedo, y a la siguiente encontrarte con un cielo totalmente despejado y un sol que, literalmente, llega a deslumbrarte. Esto le añade parte de encanto a la jugabilidad, pues dependiendo de las condiciones climatológicas tendrás mayor o menor visibilidad y te obligará a ir adaptando tus acciones.

En sí, las dificultades están bien equilibradas, aunque hay ciertos momentos en el que la ofensiva enemiga llega a resultar algo exagerada, con soldados que vienen desde todas direcciones. Desde luego, supone todo un reto el salir airoso de un encuentro así, y de ahí la gran importancia del trabajo en equipo y el cubrir las espaldas de los demás. Aun así, la IA del videojuego a veces deja momentos bastante cuestionables. Por poner un ejemplo, nos hemos visto en una situación en la que teníamos al enemigo justo delante y éste ni reaccionaba. De manera similar, en un momento dado en el que nos encontrábamos solos vimos cómo detrás de nosotros aparecía de la nada un soldado y, creyendo que era nuestra condena, esperamos al golpe que nos derribaría. No obstante, éste no llegó porque el enemigo pasó de largo.

Las armas no son difíciles de manejar y cuentan con una precisión bastante estable si te sabes manejar con las miras. Al principio no tienes mucho arsenal por elegir, pues a medida que juegas se van desbloqueando nuevas compañeras de batalla y ropajes con los que formarte tu propia identidad.

 

La mecánica suele seguir la misma que la de otros shooters, por lo que los comandos no resultan muy novedosos. Una vez que logras aclararte con todo el inventario que tienes, tan solo queda formarte tu propia estrategia a la hora de proceder. Por ejemplo, los dispositivos GTK resultan mucho más útiles de lo que previamente puede parecer. La KPA no solo tratará de detenerte con sus soldados sino también con sus vehículos y torretas, que si no andas con ojo te incapacitarán en cuestión de segundos. Aquí tu mejor amigo puede ser el dispositivo de hackeo, que inutilizará la torreta de manera temporal y te permitirá huir o tratar de destruirla sin temor a acabar como un queso gruyer. Sabrás que es el momento de retirarte a partir de un sonido: cuanto menos tiempo pase entre un pitido y otro, más cerca estará de pasarse los efectos del dispositivo.

Unos de los mayores defectos que se pueden apreciar en esta beta cerrada son la calidad gráfica y los bugs. Por un lado, en más de una ocasión nos hemos visto con cócteles molotov que, tras guardarlos en nuestro inventario, han aparecido de repente flotando en el aire. Aun así, hay que matizar que al encontrarnos en una fase de pruebas no es de extrañar que el videojuego todavía contenga algunos aspectos por pulir y que muy probablemente se hayan solventado en el lanzamiento de la versión final.

Algo similar encontramos con los gráficos. Como hemos dicho, hay elementos que están bastante bien logrados, como el fuego y el sol, pero a lo largo de las partidas podías encontrarte con repentinas y exageradas caídas de gráficos que acababan ofreciéndote un escenario repleto de píxeles borrosos que impedía identificar lo que te rodeaba. De por sí, no nos encontramos ante un título que busque un realismo extremo, pero de nuevo cabe comentar que al tratarse de una beta es normal que ocurrieran algunos errores a nivel técnico. Independientemente de estos fallos, los escenarios transmiten tal cual lo que se pretende captar: la destrucción y desesperanza, el caos generado por una guerra descontrolada, los edificios en ruinas… Los juegos de luces están bien trabajados, pues habrá puntos en los que no contarás con mucha iluminación y deberás ir con ojo avizor para no sufrir sorpresas indeseadas.

Con lo que ha podido verse en la beta cerrada de Homefront: The Revolution, nos encontramos ante un título que tiene bastantes aportaciones interesantes pero que por ahora no acaba de despegar. Tocará esperar a próximas novedades y a la salida del producto final para valorar en mayor detalle el shooter en conjunto.

María Rosado

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IMPRESIONES: Homefront: The Revolution nos presenta un multijugador cooperativo que obligará al más temerario a controlarse un poco si quiere completar con éxito la misión. El uso de la estrategia y una pequeña dosis de paciencia y razonamiento hacen que te metas en el juego y te sientas como en una guerra de verdad, sobre todo si te encuentras en una noche lluviosa. A medida que vas desbloqueando nuevas armas y habilidades vas ganando confianza y comprobando qué es lo más eficaz contra los enemigos. Los elementos del entorno como los coches o casas serán fundamentales para cubrirte y espiar a los enemigos antes del gran golpe, aunque la caída gráfica repentina hace que alguna que otra vez chasquees la lengua de frustración. El modo Resistencia tiene potencial, y si se pulen los apartados comentados y otros que tal vez ya hayan sido registrados, la modalidad podría convertirse en una divertida forma de entretenimiento.

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No te quedes solo en el juego:

  • Una canción: 30 Seconds to Mars – This is War
  • Un anime: Noir
  • Una película: Salvar al soldado Ryan (1998)

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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