Impresiones de It Takes Two – Una mágica aventura para la que hacen falta dos

Probamos lo nuevo de Hazelight, un juego que debéis tener en el radar sí o sí.

Hacen falta dos. Por lo general, la cooperatividad en los videojuegos nace como un extra, como un complemento que surge para ofrecer una experiencia adicional a quienes tienen compi de mandos para echar unas partidas. Pero, ¿qué ocurre cuando se le da la vuelta a la tostada y la experiencia cooperativa es el núcleo de todo?

Hazelight lleva tiempo experimentando con esta idea. Gracias a eso, hace pocos años pudimos disfrutar de ese sorprendente A Way Out firmado por un polémico Fares que, ahora vuelve a hacer de las suyas con It Takes Two. Un juego que el creativo y su equipo catalogan como (cogemos aire), una comedia romántica cooperativa de acción y aventura para dos jugadores.

Ya hemos podido probarlo durante un evento digital organizado por EA, y hemos podido comprobar que, como su nombre indica, hacen falta dos para vivir esta experiencia. Marchando nuestras impresiones de It Takes Two.

Porque dos son compañía

Fusionar narrativa y gameplay para construir un todo homogéneo parece complicado, y más cuando todo esto se construye en torno a una experiencia plenamente cooperativa. Hemos podido jugar tan solo unas pocas horas de este juego, pero, por el momento, podemos decir que Fares y los suyos han hecho un pleno en todos los frentes. Han conseguido una historia que, aunque típica, engancha desde el primer momento; pero sobre todo, una experiencia jugable que atrapa desde el primer momento.

Para jugar a It Takes Two necesitas a otra persona y, aunque la experiencia gana muchísimo en el cooperativo local de sofá de toda la vida, también permite juego online. No hemos podido probar esta opción porque, en nuestro caso, jugamos en casa con un «player 2» (el que firma y su pareja, por eso de seguir papeles similares a los protagonistas), pero el equipo ha confirmado que It Takes Two será compatible con el Pase de Amigos, así que solo hará falta un jugador con el juego para que otro online pueda sumarse a su aventura sin pagar por ella.

Buen movimiento seguido con A Way Out, que repite con un título que lo pide a gritos. Pero vamos a centrarnos en el juego en sí, ¿qué ofrece lo nuevo de Hazelight? Por ahora, hemos jugado solo dos capítulos, que han dado para unas 3 horas aproximadas de partida de un título que asciende a las 14 horas de juego. Título que, como su creador nos contaba, sigue muchos clichés de las comedias románticas que podemos ver en la gran pantalla, pero sobre todo se va a centrar en ofrecer una experiencia constantemente divertida y entretenida. Sin coleccionables que se escondan en un mundo vacío; sino con un mundo vivo y que siempre ofrezca cosas por hacer. ¿Lo cumple? Por ahora, desde luego que sí.

Una pareja rota buscando el amor perdido a las malas

Hakim Impresiones It Takes Two
El Dr. Hakim, remedio y enfermedad de muchas situaciones

No vamos a entrar mucho en materia argumental, pero es necesario para entender un poco mejor de qué va It Takes Two. Cody y May son un matrimonio que lleva varios años juntos y tienen una hija, Rose. La pequeña está viendo cómo la relación de sus padres se está yendo al traste, sea por la monotonía de la rutina, por horarios muy incompatibles o por vaya usted a saber. Ante esa situación en la que parece que la familia va a romperse, decide recurrir al libro del Dr. Hakim, especialista en terapias de pareja.

Y, como en una historia de Pixar, las lágrimas de la pequeña sobre el libro provocan que sus padres se conviertan justo en los muñecos que modeló a su imagen y semejanza. Cody y May tienen que averiguar cómo recuperar sus cuerpos, con la ayuda del Dr. Hakim que, en las primeras horas, parece ensimismado en hacerles la «puñeta» para que sigan una especie de terapia de pareja a la fuerza.

Terapia que, en It Takes Two, consiste en superar toda clase de desafíos de plataformas, de shooter en tercera persona y mil premisas más. No sabemos hasta qué punto puede funcionar algo así, porque no sabemos cómo acabará la cosa entre los protagonistas; pero sí sabemos que el despliegue de mecánicas de juego y las situaciones a vivir van a ser de lo más variopintas. Las situaciones se suceden sin parar, y todas van ligadas a aspectos que los protagonistas han descuidado, sea de su relación o de su propia casa.

El juego de las mil mecánicas

Cody y May It Takes Two
Cody y May, de izquierda a derecha

Contaba Fares semanas atrás que, si alguien se aburría con It Takes Two, le pagaría 1.000 dólares por el logro. Conociendo al excéntrico director no sorprende que afirme algo así, y conociendo un poco más sobre su juego, sorprende menos todavía. Como comentábamos, hemos podido jugar solo una pequeña porción del título, y en ese tiempo hemos podido hacer esto: usar un martillo para colgarnos de salientes y romper objetos, lanzar clavos e invocarlos al más puro estilo Yondu, combatir contra una aspiradora gigante, pelear contra una caja de herramientas furiosa, disparar resina y explotarla con cerillas, plantar cara a un enjambre de avispas o huir de un ejército de ardillas con un clímax final al más puro estilo Street Fighter.

Todo eso solo en las 3 primeras horas de juego. Todo eso combinado con una amalgama de mecánicas que plantea puzles, mucho plataformeo y secciones de disparos, amén de pilotaje de aviones y, como decíamos antes, hasta inputs propios de un Fighting Game. ¿Un maremágnum descocado? Por supuesto que sí, pero de lo más disfrutable y dinámico. Y todo, además, en consonancia con la historia. Porque ese aspirador gigante que hemos citado era un aparato averiado que May prometió arreglar, y esas avispas a las que plantar cara vienen de una colmena que Cody prometió quitar.

Impresiones It Takes Two Avispas
El capítulo de las avispas tiene un cierre hilarante y espectacular

Promesas rotas que van hilvanando la trama principal, de la que a su vez beben todas estas mecánicas que emergen cada poco tiempo. En nuestra sesión de juego, no nos topamos con ninguna mecánica repetida, con nada que llevara al aburrimiento siquiera. Cada capítulo plantea una serie de mecánicas que van evolucionando a medida que progresas en el mismo y, cuando lo terminas, toca cambiar de mecánicas y empezar a aprender otras nuevas.

Bien planteadas, con un diseño de niveles que juega también con los secretos, aunque estos sean para disfrutar de pequeños desafíos competitivos por si queréis un pequeño pique tú y tu segundo jugador entre tanta coordinación y trabajo en equipo. Porque, desde luego, si algo hace falta en It Takes Two es trabajo en equipo. Es necesario conocer a tu segundo jugador para compenetraros bien a los mandos, para resolver puzles que requieren muchísima coordinación y, también, confianza mutua. Desde luego, es un juego al que le habría sentado genial haber llegado en San Valentín.

De verdad que hacen falta dos

Impresiones It Takes Two Shooter
Uno pone la resina, el otro la explosión

Puede parecer fase promocional o eslogan parido por un equipo de marketing, pero que estemos ante un juego que se llama It Takes Two es toda una declaración de intenciones. Sus mecánicas y la premisa del juego son totalmente inconcebibles en una experiencia para un solo jugador. Toda situación, todo puzle que hemos resuelto, hasta cada combate ha requerido la interacción de los jugadores para resolverse.

Hazelight ha planteado una serie de mecánicas que obligan a la colaboración. Por poner un ejemplo, durante la sección contra las avispas, dentro del árbol del jardín de esta familia, uno de los jugadores lleva un arma que dispara una resina que se adhiere a cualquier superficie. Es densa y pesa, por lo que resulta ideal para mover algunas plataformas. Pero, combinada con los proyectiles de cerillas del otro jugador, resulta explosiva, en el sentido más literal posible.

Uno de tantos casos que hemos podido experimentar durante las 3 primeras horas de juego con It Takes Two y que dejan muy claro que el estudio ha apostado con más fuerza todavía por la experiencia cooperativa. El gameplay, al menos en esta toma de contacto, gana tanto en profundidad como en variedad con respecto a A Way Out. El abanico es mucho más grande y las situaciones mucho más variadas. Y ojo, sin miedo a la hora de jugar con otra persona que apenas haya tocado un mando antes porque, aunque es muy plataformero y tiene algunos saltos exigentes, resulta bastante accesible.

It Takes Two – Una brillante promesa

COOP Impresiones It Takes Two
Todos los puzles necesitan la intervención de los dos

El juego que equivale a 14 sesiones de terapia de pareja, como bromeaba su creador. La toma de contacto con It Takes Two ha sido excepcionalmente buena. Una fórmula de lo más fresca que tiene detrás una historia de amor y reconciliación, que siempre está aportando nuevas ideas y que consigue dar pie a una experiencia francamente divertida. La inspiración en Pixar es palpable desde el primer momento que ves a los protagonistas en movimiento, pero su carácter como videojuego le otorga una magia que parece de cuento.

Luce realmente bien incluso en un PC modesto, pero su interior es lo que de verdad sorprende. Desde luego, lo que hemos vivido con It Takes Two ha sido amor a primera partida. Esperamos que todas estas bonitas promesas y premisas que nos ha dado en sus primeras horas se mantengan en la experiencia completa. Esperamos no tener que recurrir también a Hakim porque pierda la chispa con el tiempo, porque la base es sensacional y la fórmula funciona magistralmente. El 26 se marzo lo tendremos entre nosotros.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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