Impresiones de Nintendo Labo – Mucho más que cartón

 

 

La presentación de Nintendo Labo pilló bastante por sorpresa y las reacciones de la comunidad fueron totalmente variadas, ya que la idea de jugar con «utensilios» creados con cartón no era ni mucho menos lo que muchos esperaban que Nintendo anunciase en aquel entonces. Con el paso de las semanas se han dado muchos más detalles de todas las posibilidades que deparará Nintendo Labo, así como se han organizado los Nintendo Labo Workshop para que cualquier curioso pudiese probar esta revolución antes de llegar a las tiendas.

Recientemente hemos tenido la ocasión de disfrutar con Nintendo Labo, por lo que vamos a proceder a valorar nuestra experiencia, así como a detallar todo el contenido y las posibilidades que nos deparará esta nueva forma de jugar con Nintendo Switch. Ya te adelantamos que las apariencias engañan y Nintendo Labo es mucho más que cartón, ya que en sus kits se esconde un sin fin de posibilidades donde la creatividad e imaginación del jugador marca los límites.

 En nuestro caso hemos podido montar desde cero el antenauta y la moto, aunque también hemos podido jugar con la caña, la casa y el piano, es decir, todos y cada uno de los Toy-Con que incluye el Kit Variado. Además también hemos podido probar el Kit del robot. Todos y cada uno de estos Toy-Con están creados con cartón, pero estos no serían nada sin todas las posibilidades que les otorgan los Joy-Con de Nintendo Switch.

El primer punto a tratar de Nintendo Labo es el propio montaje de los diferentes Toy-Con. Las placas de cartón en las que se encuentran las piezas son realmente ligeras, pero su dureza es bastante notable una vez están montadas. A la hora de proceder al montaje disponemos de un completo tutorial que seguir en la propia pantalla de la consola y en el que se muestran indicaciones mediante ilustraciones y texto. Cabe destacar que este tutorial es realmente interactivo y poder rotar o acercar las imágenes, así como retroceder a los pasos anteriores es realmente útil e intuitivo. Todas las placas de piezas vienen perfectamente numeradas y en todo momento se indica las piezas que debemos ir tomando para montar los Toy-Con correctamente.

Como ya hemos mencionado las placas de cartón son bastante ligeras y finas, de forma que podemos proceder a realizar los dobleces pertinentes de forma realmente sencilla. En cualquier caso cabe destacar que todas las piezas son fácilmente extraíbles de la placa,  así como llevan las correspondientes ayudas para siempre doblar por el lugar indicado. A la hora de encajar las piezas también hemos notado lo sencillo que es de proceder, por lo que los más pequeños de la casa no tendrán muchos problemas para dar lugar a sus Toy-Con, aunque siempre será aconsejable que cuenten con la ayuda de un adulto.

Durante el proceso de montaje de uno de los Joy-Con hemos comprobado lo fácil que es retroceder en un paso erróneo, de manera que las hendiduras o pestañas no sufren daño alguno, pudiendo colocarlas bien sin problema. Sin lugar a dudas este tipo de cartón es perfecto para este tipo de «manualidades», por lo que hay que apreciar el acierto de Nintendo a la hora de crear Nintendo Labo teniendo en cuenta este material.

Algunos Toy-Con además de cartón incorporan pegatinas reflectantes, de forma que la tecnología de los Joy-Con trabaja en combinación con estas para poder ofrecer la experiencia en cuestión. En otros además encontramos cuerdas, como es el caso de la caña o el robot. En cualquier caso, de no ser por la tecnología de los mandos de Nintendo Switch estas creaciones de cartón pasarían a ser meros objetos decorativos, ya que la magia tiene lugar gracias a capacidades como la cámara infrarroja, el giroscopio, el acelerómetro o la vibración HD.

En el caso del Toy-Con de la moto nos encontramos con diferentes carreras y campeonatos en los que competir, pero además este Toy-Con presenta una particularidad y es que como nos lo tenemos que apoyar en el torso vemos como una pieza es fácilmente desmontable para poder adaptarse así al cuerpo de un adulto o bien al de los niños. En otros como el piano o la casa tenemos piezas intercambiables, de forma que utilizar unas u otras nos deparan diferentes posibilidades o experiencias.

En cuanto a los juegos de Nintendo Labo nos encontramos con mucha más profundidad de la que en un principio parece. Con el antenauta podemos editar la fuerza de la vibración de los mandos, de forma que este Toy-Con se desplaza más rápido o más lento, así como podernos hacer que avance de forma automática o conducirlo en la oscuridad gracias a la cámara infrarroja. En el juego de la caña destaca que podemos girar rápidamente el Toy-Con y este no se repercute lo más mínimo, y resulta realmente llamativo lo realista que se mueve el hilo a la hora de ejecutar los movimientos.

La casa nos ofrece diferentes minijuegos que cambian a medida que aplicamos diferentes interruptores. Las combinaciones de estos interruptores suponen a su vez variopintas formas de jugar, por lo que aquí reside parte de la diversión que ofrece este Toy-Con. Otra de las posibilidades que ofrecerá, aunque no lo hemos podido comprobar, es poder crear portales entre varias casas. El Toy-Con de la moto parece de los más simples en cuanto a la ejecución de su juego, pero dentro de este manillar nos encontramos opciones como acelerar, frenar, derrapar, realizar caballitos o tocar la bocina, así como debemos utilizar la inclinación del mismo para tomar las curvas a la perfección.

El Toy-Con piano requiere un punto y aparte, ya que es una construcción que lleva más tiempo de montaje que las anteriores, pero realmente su funcionamiento se basa simplemente en la cámara infrarroja del Joy-Con. Cada tecla lleva una pequeña pegatina reflectante, de forma que la cámara capta el movimiento de estas para reproducir las diferentes notas musicales. Además de las notas tradicionales también ofrece otras posibilidades más curiosas como maullidos de gatos o voces de un coro, entre otros. Esta selección se lleva a cabo gracias a unas piezas intercambiables, al igual que podemos introducir nuestras propias bases musicales creadas mediante fichas perforadas que podemos fabricar nosotros mismos. También cabe destacar que es posible mandar al segundo Joy-Con las señales de las notas pulsadas, de forma que la vibración HD se postula con diferentes intensidades para interpretar las notas musicales en cuestión. Sin lugar a dudas este es el Toy-Con que más sorpresas esconde del Pack Variado y alguien que sepa tocar el piano podría originar auténticas melodías con él.

Por último nos encontramos el robot, un Toy-Con que se venderá por separado, ya que a diferencia de los anteriores este no forma parte del Kit Variado. Aquí nos enfundamos lo que podríamos catalogar como un traje. La mochila que debemos colocarnos a la espalda toma el mayor protagonismo y en ella va uno de los Joy-Con, pero a su vez también nos colocamos acoples en cada una de las extremidades, tanto en las manos como en los pies. Por último nos encontramos con un pequeño casco con visera movible en el que se coloca el segundo Joy-Con.

En el juego del robot nos encontramos con una gran ciudad que debemos destruir y para ello debemos golpear moviendo nuestros brazos, así como desplazarnos alzando nuestros pies. Esta es la base de la mecánica jugable, pero también encontramos acciones como hacernos gigantes al acumular energía y alzar un brazo y una pierna, convertirnos en coche al agacharnos, volar al extender los brazos o realizar ataques cargados que podemos ir desbloqueando a medida que jugamos. Por último cabe destacar que podemos cambiar la cámara a primera persona en el caso de bajar la visera del casco.

Por último cabe destacar la conexión entre los propios juegos  y sus correspondientes Toy-Con, ya que ofrecerán características que podrán alterar el funcionamiento del resto. Un ejemplo que hemos podido comprobar es el de crear peces con el piano, lo que hace que estos estén después disponibles en el juego de la caña y que podamos pescarlos.

Dejando de lado los juegos nos encontramos con el Taller Toy-Con lo que viene a ser un sencillo entorno de trabajo donde dar rienda suelta a nuestra imaginación y generar todo tipo de creaciones. Para esto ofreceremos un sencillo sistema de programación con nodos, de forma que con una señal de entrada, uno de salida y uno intermedio para activar la salida son todo lo necesario para empezar a crear nuestros propios juegos.

Dentro de este modo encontraremos tutoriales para aprender a gestionar las herramientas, así como algunos ejemplos, pero la creatividad de los jugadores dará como resultado creaciones absolutamente variopintas e inimaginables para muchos. De esta forma la posición de un mando, pulsar un botón, tocar la pantalla o reconocer un indicador como una pegatina reflectante pueden hacer que se ocasionen reacciones como sonidos, vibraciones de distintas intensidades o la iluminación de la pantalla, entre otros. Juegos de disparos, instrumentos como una guitarra virtual o espadas son solo algunos de los ejemplos de los juegos a los que se puede llegar a dar vida. Además cabe destacar que el propio taller nos facilita utilizar los diferentes Toy-Con para otros usos, lo que supone otra enorme cantidad de creaciones juegos por inventar. Por el momento no hay información al respecto de la posibilidad de compartir contenido del Taller Toy-Con, pero tal posibilidad fomentaría la creatividad de los jugadores, al igual que en su día ocurrió en Super Mario Maker.

Las sensaciones que nos ha deparado este primer contacto de cuatro horas con Nintendo Labo ha sido simplemente inmejorable. Ir descubriendo cada una de las posibilidades que ofrecen los Toy-Con nos hace sentir como cuando uno visita un país por primera vez y descubre toda la belleza de la cultura de aquel lugar. A la hora de montar los diferentes Toy-Con piensas que realmente no tienes un videojuego delante y las planchas de cartón deparan una divertida sesión de montaje junto a las personas que hay alrededor. Pero todo esto cambia cuando nos ponemos a jugar con los diferentes Toy-Con, ya que en este momento nos olvidamos por completo que estamos ante piezas compuestas de cartón y realmente florece el pensamiento de estar ante un videojuego.

Valorar la experiencia tras conocer el Taller Toy-Con supone palabras mayores ya que la cantidad de posibilidades que puede deparar son cuanto menos abrumadoras. Estamos seguros de que Nintendo Labo ofrecerá un sin fin de curiosos inventos cuando los primeros Kits se pongan a la venta, ya que el taller permite programar tantas utilidades como pasen por nuestra imaginación, así como podremos reutilizar los propios Toy-Con para utilizarlos de las maneras más curiosas posibles.

Tras haber podido disfrutar de Nintendo Labo también ha pasado por nuestra cabeza la posibilidad de que Nintendo pueda llegar a utilizar todos estos Toy-Con en sus títulos más famosos. En ningún caso Nintendo ha confirmado que esto vaya a pasar, pero teorizar con un Mario Kart que utilice un Toy-Con similar al de la moto es cuanto menos atractivo.

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