Impresiones de PC Building Simulator – Monta tu propia Master Race

 

 

El montaje de equipos informáticos ha sufrido unos cambios descomunales en las últimas décadas. Seguro que más de uno recuerda aquellas viejas torres color marfil, con esos enormes teclados mecánicos llenos de letras grises (algunos con una extrañísima separación en dos partes); como también lo extraño que resultaba toparse con un ratón negro o un teclado que incorporase algunas teclas de funciones.

Ahora las cosas son muy distintas. Las torres dejan ver su interior para deslumbrar la habitación entera con sus luces de neón, los teclados y ratones cada vez prescinden más de cables y algunos ya ni siquiera necesitan baterías para funcionar de forma inalámbrica. Y eso por no hablar de lo que se mueve en las entrañas. Las posibilidades a la hora de elaborar una combinación de componentes para el interior de un PC se han disparado por completo, lo que complica muchísimo la tarea a aquellos que, valientemente, se dedican a montar un equipo por piezas.

Por eso, y por otras tantas razones, la propuesta que hace PC Building Simulator es algo que nos llama la atención. El título desarrollado por Claudiu Kiss y The Irregular Corporation ya ha llegado al Early Access de Steam con dos preguntas a las que resolver: ¿puede un videojuego enseñar a los jugadores cómo montar un equipo desde cero?, ¿se puede aprovechar la tendencia del PC Gaming para entretener a los jugadores? Tras dedicarle unas cuantas de horas, nos ha dejado muy buenas vibraciones al respecto.

Aunque la versión con la que hemos estado jugando a ser montadores de equipos es algo preliminar, a lo que le faltan una serie de contenidos y mejoras para llegar como un producto finalizado, lo cierto es que PC Building Simulator sabe jugar bastante bien sus cartas. Si de veras quieres ofrecer un simulador de construcción de PC (un concepto que suena bastante extraño), debes buscar la forma de hacer que sea algo accesible para que los más inexpertos aprendan, pero también de lograr que poco a poco el jugador vaya aprendiendo sobre la materia.

Para eso, además de con una modalidad libre en la que experimentar sin ataduras ni limitaciones, cuenta con un “modo campaña” en el que eres el nuevo dueño de una empresa de mantenimiento de ordenadores. En lo que hemos podido probar de este, la misión principal es tan sencilla como ir cumpliendo con los pedidos que los clientes te hacen a través del correo electrónico. Que si limpiar de antivirus un PC, que si cambiar un disco duro, renovar una tarjeta gráfica o hasta quitarle los tres dedos de polvo que hacen que se caliente sobremanera.

Son cuestiones de lo más cotidiano en un negocio así, pero las pinceladas de información que acompañan a cada pieza que tienes que comprar para hacer una sustitución, los plazos de espera para los pedidos, los de entrega o incluso el doloroso final de mes y el pago del alquiler son todos esos pequeños aspectos que van complicando un poco más la experiencia. ¿Qué emoción habría si te pusieran en un simulador de este tipo y no tuvieras que bregar también con la otra cara de un negocio?

Por suerte, todo eso de los papeleos y la burocracia queda erradicado (no estamos ante un “imagina ser autónomo”) para que solo tengas que centrarte en ganar el mayor dinero posible mientras aprendes montando y desmontando equipos. En esta mecánica, que construye el núcleo de todo el juego, PC Building Simulator apuesta por una interfaz muy sencilla.

Puedes desplazarte con cierta libertad por la habitación donde tienes el taller, e incluso conectar las torres a los diferentes monitores, que vas adquiriendo a medida que subes de nivel logrando clientes satisfechos; pero, cuando te centras en el montaje y desmontaje de uno es donde el título trata de sacar todas sus bondades. Ahí tienes tres opciones principales: instalar, quitar y encender el PC. Evidentemente, no va a funcionar hasta que todo esté bien colocado y conectado, de lo contrario te será imposible ver alguna imagen por la pantalla del ordenador virtual.

Para ello, tienes que conectar todos los componentes básicos (fuente de alimentación, placa base, procesador, tarjeta gráfica, memoria RAM y discos duros), amén de asegurarte de que todo el cableado está también conectado para que todos los componentes funcionen. Aquí, aparece una ventanita en la parte derecha que te avisa en caso de que falte algo, para que sigas buscando qué se te ha pasado por alto.

Lo bueno de todo este proceso es que te acerca mucho al de montaje de un equipo real, y es que vas a tener incluso que atornillar o desatornillar piezas, además de que cada componente y torre se comporta como una real. Así, un modelo concreto de tipo ATX será solo compatible con determinadas fuentes de alimentación y piezas que puedan encajar en su interior por cuestiones de tamaño; pero también, puedes ver cómo las diferentes torres tienen los mismos compartimentos que sus contrapartidas reales, pudiendo fijarte en ellas a la hora de ver cómo desmontar y montar en este entorno virtual.

Y poder fijarse en los modelos reales es posible gracias a la aparición de muchísimas marcas conocidas. MSI, Arctic, Corsair, Silver Stone… No son todas, pero sí un rango lo suficientemente grande y conocido para resultar familiar incluso a los que solo han mirado al sector del PC Gaming de refilón.

Llama poderosamente la atención la facilidad con la que se plasma el procedimiento de montaje y desmontaje. Resaltando las piezas y sus conectores para no perderse en una maraña de cables, casi parece que esto del montaje de ordenadores sea como encajar un puñado de piezas de LEGO muy potentes. Y esa es precisamente una de sus mayores bondades, algo que además ayuda a aprender un poco más sobre estos nuevos modelos que van apareciendo en un mercado que nunca pisa el pedal de freno.

Sí hemos echado en falta encontrarnos con configuraciones como el uso de dos GPU (Crossfire o SLI) o también de la refrigeración líquida; pero sabemos que es algo que entra dentro de los planes del equipo de PC Building Simulator y que, estando en una fase de Acceso Anticipado, es cuestión de tiempo que acabe llegando. Por lo demás, nos ha dejado bastante satisfechos en cuanto a posibilidades. ¡Hasta tiene un sistema operativo propio con el que ejecutar 3DMark para ver cuán potente es un PC!

PC Building Simulator llega al Early Access con una base robusta y una identidad muy clara. Está pensado por y para los entusiastas del PC Gaming e incluso para la famosa Master Race. Bien aprovechado, puede servir no solo para que cualquiera aprenda a montar y desmontar un equipo, además de realizar ciertas tareas de mantenimiento, a través de un entorno virtual y tremendamente didáctico (hay toneladas de información sobre cada modelo o las funciones de cada pieza), sino también como un banco de pruebas con el que ver hasta qué punto es capaz una configuración que hayamos ideado.

Sus posibilidades pueden ser muchas y puede tener esa doble utilidad como herramienta lúdico-didáctica y, a la vez, de testeo. Queda por ver cómo progresa en los próximos meses y hacia dónde evoluciona, pero hay motivos para ser optimistas con esta peculiar propuesta de juego.
 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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