Impresiones de Project Resistance – Así es el nuevo multijugador de la saga

Probamos lo nuevo de Capcom y os contamos qué nos ha parecido.

Project Resistance

El anuncio de Project Resistance no dejó indiferente a nadie. Y es que, en pleno 2019 y viniendo del remake de la segunda entrega de la franquicia, nadie podía imaginar que Capcom se atrevería con una apuesta multijugador. Somos conscientes de que no es fácil contentar a los seguidores de sagas cuya sombra es tan alargada, así que en lugar de abrir el enésimo debate acerca de si estamos ante el título que esperábamos o no, mejor vamos a contaros qué nos han parecido nuestras primeras partidas. Porque hemos probado la beta de Project Resistance. Hemos intentado escapar de Cerebro y también nos hemos puesto en su piel —o en los circuitos— con la intención de fastidiar a los supervivientes.

Cuatro contra uno, ¿combate descompensado?

En absoluto, todo lo contrario. Antes de nada, vamos a explicaros qué es Project Resistance. Se trata de una experiencia que apuesta por el cuatro contra uno, diferenciando a la perfección el rol de cada bando a la hora de jugar. Supervivientes contra Cerebro y viceversa, para ser más exactos. Los primeros son personas humanas que deben ingeniárselas para escapar con vida de unas misteriosas instalaciones —¿Umbrella?—, mientras que el segundo es una inteligencia artificial que domina todos los entresijos del sistema de seguridad.

Si jugamos como Supervivientes, debemos cooperar con hasta tres jugadores más en lo que pronto se convierte en una huida hacia adelante. Sin embargo, correr no siempre es el camino más rápido hacia la victoria, ya que por el camino no son pocos los obstáculos que debemos solventar para sobrevivir: hordas de zombis —entre otras B.O.W.s—, trampas, elementos del entorno e incluso algún que otro rompecabezas. A los mandos, estas partidas funcionan de manera similar a lo visto en el remake de Resident Evil 2 o, para que nos entendamos, funcionan como un TPS al uso.

Project Resistance

Hay que tener en cuenta aspectos básicos como no descuidar a nuestros aliados, permanecer atentos ante cualquier amenaza y, por supuesto, comunicarnos con nuestros compañeros a la hora de hacer frente a un adversario especialmente peligros o hallar la solución para superar un determinado puzle. Las partidas tienen una duración estimada de entre 15 y 20 minutos y el ritmo con el que se suceden es bastante alto, no dejando apenas un segundo para pestañear. Y es que, al igual que en la vida real, el tiempo apremia y mientras más minutos pasemos en las instalaciones, más capacidad destructiva —y tiempo para pensar— tendrá el Cerebro.

Si decidimos apostar por el rol del Cerebro, las cosas se ponen mucho más interesantes y es en modo cuando Project Resistance demuestra que tiene argumentos más que suficientes para destacar en un género en el que la competencia es feroz. Todo comienza con la selección de una disposición de cámaras de vigilancia. A través de ellas podemos ver en tiempo real el avance del grupo de supervivientes y, por supuesto, dedicarnos a que su estancia en nuestro hogar no sean precisamente unas vacaciones pagadas.

Project Resistance

Cada escenario tiene media docena de cámaras situadas en diversos puntos del mismo y podemos transferirnos a una u otra con total libertad e inmediatez. ¿Qué podemos hacer para tratar de evitar que los supervivientes escapen? Para empezar, tenemos el poder de convocar muertos vivientes y colocarlos en el lugar que mejor nos parezca, siendo muy recomendable optar por esquinas o pasillos estrechos. También podemos aplicarles bonificaciones de daño si tenemos la suerte de que nos aparezca una carta potenciadora.

Los zombis de nuestro ejército van desde los más básicos, hasta perros, lickers y otras criaturas creadas por la Corporación Umbrella. Además, en el caso de algunos también podemos ponernos en su piel y controlarles directamente, algo que se vuelve muy divertido ya que el equipo rival en ningún momento es consciente de si está luchando contra la CPU o contra otro jugador. Nosotros mismos, en este caso. A los mandos, los zombis nos permiten ejecutar zarpazos, agarrar a los supervivientes con la intención de morderles u otros ataques en función de cada espécimen.

Project Resistance

¿Podemos controlar al Tyrant? Tranquilos, porque podéis hacerlo. Eso sí, deben reunirse las condiciones adecuadas para que aparezca disponible, ya que no es habitual verle campando por el escenario en fases tempranas de la partida y el jugador que adopte el rol de Cerebro debe sumar puntos en el contador si quiere disfrutar de sus bondades. Una vez desplegado, ponerse en su piel es el camino más corto hacia una victoria casi segura, ya que su poder ofensivo —y su resistencia— es muy elevado y el único modo de pararle los pies es que los supervivientes permanezcan vivos y estén juntos a la hora de plantarle cara.

Criaturas al margen, Cerebro tiene muchas sorpresas más: apagar las luces de cada estancia, bloquear puertas y modificar la ubicación de cada llave, colocar minas antipersona en el escenario, liberar toxinas venenosas e incluso desplegar una torreta capaz de causar estragos en la carne humana. Jugar como Cerebro es muy divertido, pero requiere de práctica, coordinación a la hora de saber leer cada situación y gestionar los numerosos recursos que van apareciendo conforme avanza la partida.

Project Resistance

Una idea interesante

Seamos sinceros: sabemos que un hipotético Resident Evil 8 habría generado más interés entre los aficionados a la franquicia de Capcom. Sin embargo, hay que destacar la valentía de apostar por algo así, ya que Project Resistance no lo tendrá fácil para destacar en un terreno dominado por títulos de mayor calado y tradición multijugador. Asimismo, no hay que pasar por alto las buenas ideas que pone en liza a la hora de que los jugadores libren un inteligente duelo de cuatro contra uno. Supervivientes y Cerebro, condenados a enfrentarse una y mil veces. Por el momento, la fecha de lanzamiento es una incógnita, pero, curiosamente, hay que decir que la beta se encuentra perfectamente traducida y doblada al castellano. Tal vez esté mucho más cerca de lo que pensamos

Roberto Pineda

Sci-Fi & Horror. Escribo cosas donde me dejan. Cosecho almas en Lordran, aunque vivo en Greenvale. Mi gato se llama Sif. Antes marcaba goles; ahora me enfado por los que otros fallan. Verdiblanco.

Publicaciones relacionadas

Cerrar