Impresiones VR de Zelda Breath of the Wild y Super Mario Odyssey – Dentro del juego

Los dos mayores juegos de Nintendo Switch son compatibles con Labo VR, ¿cómo es el resultado final?

Mario Odyssey y Zelda Breath of the Wild con Labo VR

El kit VR de Labo llegó el pasado 12 de abril. La magia de la ingeniería de cartón de Nintendo se ampliaba hace unas semanas con el afán de hacernos sentir parte del juego de una forma imposible antes en Nintendo Switch, y con una promesa que hizo que muchos comenzaran a mirarla con buenos ojos: la compatibilidad con Zelda: Breath of the Wild y Super Mario Odyssey.

Las actualizaciones para estos juegos ya han llegado, lo que significa que ya podemos ponernos el pequeño headset VR de la Gran N para sumergirnos en los mundos de ambos juegos de forma diferente, pero siempre inmersiva. Hemos podido jugar a ambos y comprobar tanto las bondades como las carencias de esta nueva forma de juego, y queremos compartir con vosotros las sensaciones que nos han dejado.

Os traemos nuestras impresiones con el juego VR en Super Mario Odyssey y The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Super Mario Odyssey VR – Impresiones

Super Mario Odyssey Labo VR 01

¿Un juego como Super Mario Odyssey adaptado a la VR? Nintendo ha apostado por uno de los buques insignia de Nintendo Switch para experimentar con lo que ofrece el Kit VR de Nintendo Labo en una propuesta que, si bien llama la atención por su fórmula, se queda en algo meramente anecdótico.

Su activación es sencilla: arrancas el juego y ya en el menú principal puedes activar la opción para jugar esta otra variante. ¿Lo pasas por alto? No te preocupes, dentro de tu partida normal con el fontanero, puedes abrir el menú y acceder a la versión VR. Es un acceso rápido y simple, algo que lo hace abrumadoramente accesible.

A partir de ahí, comienza el “toque Labo”. Coges tu headset de cartón, quitas los Joy-Con de la consola, la introduces en el visor y los vuelves a colocar. Toma asiento y encajas tu nariz en la oquedad para asegurarte una buena visibilidad. Arranca la realidad virtual en Super Mario Odyssey.

De primeras, hay que hablar de la calidad de imagen. Lo cierto es que no es nada sorprendente que la resolución se aleja de lo visto en cualquier otro dispositivo VR actual, y es totalmente lógico. El panel de Switch tiene una resolución máxima de 1280×720, totalmente acertada para jugar con una imagen normal, pero con unos resultados poco positivos cuando se parte la imagen por dos para conseguir el efecto visual inmersivo.

El acercamiento de Odyssey a la realidad virtual es una experiencia completamente independiente del juego principal. Es un juego musical en el que tienes que buscar los instrumentos de los integrantes de una banda a través del Reino del Sombrero, del Reino Ribereño y del Reino de los Fogones (con otro mundo más desbloqueable para disfrutar del tema del juego al completar tus misiones).

Como espectador/jugador, permaneces en un punto fijo del escenario mientras el fontanero corretea, tira su gorra y recoge objetos bajo tus órdenes. El sistema de control permanece como siempre, y puedes mirar a tu alrededor con total normalidad. Eres como una cámara colocada en un punto concreto que puede rotar al su alrededor, como si detrás de tus ojos hubiera un vigilante de seguridad mirando a un fontanero con peto vaquero correteando por ahí.

Super Mario Odyssey Labo VR 02

Ni que decir tiene que, a nivel de mecánicas, esta fórmula es sencilla. De hecho, su profundidad es casi nula. Recorrer escenarios de poca extensión buscando objetos a base de recoger notas musicales o destrozando todo lo que pilles se queda en una experiencia que busca la diversión de un rato y la fascinación de la toma de contacto; pero nada más.

Una buena idea a priori, pero que no permite disfrutar bien del personaje y de quienes lo rodean. Mario se aleja y se acerca, en ocasiones convirtiéndose en una pequeña figura que está a lo lejos (recuerda que, como cámara, no puedes moverte, aunque sí hace un zoom puntual, no eres aquel Lakitu de Super Mario 64), en otros momentos, siendo un gigante frente a ti. Eres como un titiritero que ve a su muñeco correteando por la zona, sin tener opción de ver a través de sus ojos, y ese es el mayor inconveniente de esta experiencia. Aunque la recomendamos porque, a pesar de ello y de sus limitaciones, sí que logra una inmersión interesante.

Comprar Super Mario Odyssey

The Legend of Zelda: Breath of the Wild VR – Impresiones

Zelda: Breath of the Wild Labo VR 01

Y del fontanero pasamos al héroe de la Espada Maestra. Parecía imposible que Zelda: Breath of the Wild pudiera convertirse en un juego con realidad virtual, pero Nintendo lo ha hecho, aunque añadiendo un asterisco a la definición de juego VR. Sí, aquí puedes disfrutar de la aventura al completo con tu kit VR de Labo, pero no pienses que vas a verlo todo a través de los ojos del hyliano; de nuevo, eres un espectador externo.

En BOTW VR, opción que, de nuevo, se activa con tan solo entrar al menú dentro del juego, el papel que tienes es el de la cámara que acompaña a Link en todo momento. El punto diferencial de esta experiencia con respecto a la de Mario, aparte de poder disfrutar del juego completo en lugar de una experiencia separada, es que tienes dos formas de disfrutar de ello: con o sin control por movimiento.

Sin el control por movimiento, el resultado que tienes es similar al de ver un juego con efecto 3D. Todo es externo a ti y tu movimiento no influye en nada, pero la imagen «sobresale» para conseguir algo mucho más creíble e inmersivo (recomendamos por completo usar auriculares, la experiencia gana muchísimo). Puede parecer muy limitado, pero lo cierto es que jugar así es la mejor forma de adaptarse a este planteamiento, de entrenar tu ojo y acomodarte.

La otra forma de juego es activando el control por movimiento. Al hacer eso, cada giro que realices con tu cabeza será como girar la cámara tal y como lo harías con el stick derecho (de hecho este se puede seguir usando con total normalidad). A diferencia de lo que ocurría con Odyssey, Link es ahora el centro de tu mirada, y todo lo que puedes hacer es girar en torno a él. ¿Miras hacia abajo?, lo ves desde arriba, ¿miras hacia arriba?, lo ves desde abajo. Simple, ¿verdad?

Esta experiencia es mucho más recomendable que la del fontanero porque se acerca más a lo que entendemos como una experiencia de realidad virtual, pero tiene el lastre de las limitaciones técnicas. La imagen pierde muchísima nitidez, haciendo que a veces sea difícil distinguir elementos, y el campo de visión es más reducido. Toda la imagen periférica se emborrona, y en ocasiones la lectura de algunos textos se complica.

El rendimiento además sufre un fuerte impacto. No nos sorprende en absoluto, pero llama la atención ver lo que ocurre en zonas problemáticas como el Bosque Kolog, donde los fotogramas por segundo caen en picado. Son situaciones puntuales, pero que rompen la experiencia de juego.

Zelda: Breath of the Wild Labo VR 02

Afortunadamente, un paseo en caballo por las praderas de lo que queda de Hyrule o un salto en Paravela son momentos que ganan muchísimo con Labo VR. Echar la mirada hacia abajo y ver la enorme caída que puede haber, sintiendo esa agobiante altura bajo los pies libres de Link casi invita a alzar la mano para cogerlo, o a pisar el suelo para asegurarte de que estás en tierra firme.

Con Zelda y la realidad virtual, Nintendo ha conseguido que su humilde propuesta VR cobre más sentido, aunque es precisamente su humildad lo que más hace de lastre. Es una pena que Switch no sea un hardware totalmente capaz para conseguir algo más contundente, porque vivir este juego desde dentro sería una absorbente y placentera locura.

Comprar Zelda: Breath of the Wild

Labo VR cumple con su objetivo

A pesar de las carencias que hemos señalado en ambos juegos, nos quedamos con un buen sabor de boca. Es cierto que el Kit VR de Labo gana muchísimo más con sus juegos propios, lanzando cañonazos a diestro y siniestro con el desintegrador, pintando en tres dimensiones con la trompa de un elefante o soplando el molinillo. Es la experiencia física la que consigue que esta realidad virtual sea tan especial.

Cuando se traslada al juego más tradicional, juega sus cartas como puede. No señalamos a Switch como un hardware poco capaz, porque es una máquina que está haciendo auténticos milagros con varios juegos y su portabilidad, y por eso nos parecía tremendamente atrevido que Nintendo cogiera uno de sus juegos más ambiciosos y lo llevara al experimental mundo de la realidad virtual. No obstante, sí que se queda corta para hacer de este acercamiento algo grande.

El resultado con los dos grandes juegos de Switch es experimental. Son experiencias diferentes que buscan sumergir al jugador en sus mundos de formas distintas y que consiguen unos resultados bastante buenos para las condiciones que hay. Mario Odyssey coge bien este testigo ofreciendo algo simple y ligero, para no gozar de sesiones de juego demasiado prolongadas. Zelda apuesta más alto, algo que le hace bien y mal al mismo tiempo.

Nos quedamos con las buenas sensaciones, sin olvidar los pequeños problemas. Las limitaciones en el juego del fontanero lo dejan en pañales si comparamos con la ambición del mundo de Link; pero este a su vez sufre importantes carencias en rendimiento y calidad de imagen, cosa que no sucede con Mario.

En definitiva, jugar a ambos títulos con Labo VR es algo que apela a la diversión repartida en pequeños momentos, no a las largas sesiones de juego. Son un primer acercamiento de Nintendo a la realidad virtual (Virtual Boy mejor dejarla en el cajón del olvido) con el peculiar toque de la ingeniería de cartón de Labo que cumple su propósito como toma de contacto, pero que nos deja con las ganas de tener algo más contundente a nivel técnico y más inmersivo.

Comprar Kit de VR Labo Completo
Comprar Kit de VR Labo Básico
Comprar Set de Expansión 1 – Labo VR
Comprar Set de Expansión 2 – Labo VR

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

Publicaciones relacionadas

Cerrar