Espías de campo

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Metal Gear es la saga más importante de Hideo Kojima, sobre todo desde que adoptó el nombre de Metal Gear Solid cuando salió en Playstation, entrega que le dio mucha popularidad. Parece mentira que estemos ante la que será la quinta entrega de la franquicia, que no veía un juego de su saga principal desde 2008, aunque tenga entregas en portátiles de gran carga argumental. Como Kojima sabe que estamos expectantes por ponernos a los mandos de un nuevo Metal Gear Solid, ha querido darnos un aperitivo con este Metal Gear Solid V: Ground Zeroes, que hace de prólogo a lo que está por venir con Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Muy criticada ha sido esta decisión de ofrecernos en dos juegos distintos algo que bien podría haber construido un titulo entero, y más cuando corría por la red la información de que Ground Zeroes duraría poco más que dos horas. Nosotros estuvimos jugando a MGS5: Ground Zeroes, y os contamos qué es lo que pudimos ver, que no fue precisamente poco.

Como todos bien sabréis, debido a los tráilers que se han podido ver del juego, en MGS5: Ground Zeroes volveremos a encontrarnos con Big Boss (Snake), leyenda viva del espionaje y las operaciones encubiertas, poco tiempo después de los eventos ocurridos en Peace Walker, por lo que es importante haberlo jugado para estar más o menos enterado de porqué pasan ciertas cosas, aunque para quienes no lo hayan hecho se ofrece a modo de resumen la historia de la entrega portatil. Nuestra misión en el juego será la de infiltrarnos en el Campamento Omega, un campamento de refugiados cubano que realmente es una prisión encubierta para los agentes estadounidenses. Allí, un nuevo grupo llamado XOF que está comandado por el extraño Skull Face tiene retenida a Paz, una agente doble que trabaja para Cypher (antiguamente conocida como Patriots), que debido al tiempo que pasó con Big Boss en Mother Base, el centro de operaciones del grupo de mercenarios formado por éste, cuenta información de vital importancia. Es entonces cuando envían a Chico para realizar el rescate de Paz, pero con tan mala suerte que éste también es capturado y hecho prisionero, con lo cual el mismísimo Big Boss se encargará de ir al campamento Omega para rescatar a Chico y a Paz, evitando así que la información que ambos poseen caiga en manos de las organizaciones enemigas.

Es en el campamento Omega donde transcurrirá toda la totalidad de la acción de Ground Zeroes, en el cual tendremos que adentrarnos usando todas nuestras habilidades. Aunque  los años le van pesando cada vez más a Snake, esto no parece afectarle en absoluto, y nos encontraremos con que éste se mueve mejor que nunca, de una manera fluida y rápida, para escondernos de las miradas de los numerosos guardias que custodian el campamento, incluso cuando su general la ha abandonado, como se ve en la secuencia introductoria. Snake tendrá nuevos movimientos, como el de lanzarse en plancha al suelo, muy útil para zafarnos de la atención enemiga, o el de rodar hacia los lados, pudiendo incluso apuntar con nuestro arma boca arriba. 

Como Kojima ha dicho en muchas ocasiones, Metal Gear Solid V se caracterizará por ser un juego de mundo abierto, algo que ya se puede ver desde este Ground Zeroes. Desde que tomamos el control de Snake tenemos total libertad para avanzar por el campamento Omega como nosotros queramos, ya sea usando el sigilo extremo reptando y encaramándonos a cualquier cobertura o hacerlo por la fuerza bruta, con arma en mano abatiendo a todo el que se interponga en nuestro camino. Si optamos por la primera opción, los prismáticos nos serán de mucha ayuda, porque aparte de servirnos para ver en la lejanía, cuando centramos nuestra vista en un guardia, este quedará marcado, pudiendo ver en todo momento donde se encuentra y a qué distancia está, aunque se encuentre oculto tras las paredes, algo que nos será de extrema utilidad para planear nuestra estrategia y evitar enemigos imprevistos que nos chafen la misión. Los vehículos tienen un papel importante, pues en cualquier momento podremos subirnos a uno y conducir por donde nos plazca, para poder cubrir una gran distancia, o para huir desesperadamente de una situación adversa. Tendremos a nuestra disposición jeeps, camiones o incluso tanques blindados, que estarán repartidos por toda la base.

La misión transcurre de noche, bajo una férrea lluvia, lo cual nos ayuda bastante en la incursión, ya que la visión de nuestros enemigos se reduce considerablemente, pero también lo hará la nuestra porque estos guardias están ataviados con chubasqueros oscuros, lo que los hace casi invisibles a largas distancias. La IA de los enemigos ha mejorado bastante, ahora al menor indicio de nuestra presencia, los soldados enemigos no dudaran en enfocarnos con su linterna y husmear si hiciera falta, informando debidamente al cuartel general del proceso que va a seguir, si tras esto acabamos con él, se mandarán refuerzos para investigar ante la ausencia de información del primer guardia. Cuando nuestra presencia está al descubierto, veremos un indicador en la pantalla que nos hará saber desde que dirección nos están observando, para así poder ocultarnos más rápidamente y con mayor efectividad, ante la total ausencia de un mapa que nos facilite los campos de visión de los guardias, aun así, aunque nos terminen por descubrir, lo cual notaremos por la clásica admiración encima de sus cabezas y si inseparable sonido, nos queda un as en la manga que usar para que estos no alerten a sus demás compañeros, dando la alarma y que se termine liando la cosa más de lo que debería. 

Aquí es donde entra en juego una nueva característica que se ha introducido para Metal Gear Solid V, el Modo Reflejo, que consiste en unos segundos que se disparan cuando nos ven y que transcurren a cámara lenta en los que podemos aprovechar para abatir al guardia en cuestión antes de que de la voz de alarma. Cuando entramos en el Modo Reflejo, dependemos exclusivamente del arma que tengamos entre las manos, ya que no se nos permite ni cambiar de arma ni recargar, por lo que hay que asegurarse de ir bien preparado por lo que pueda pasar. Con esta nueva funcionalidad el juego peca de ser bastante sencillo, ya que podremos despreocuparnos de pasar desapercibidos, pero podremos desactivarlo desde el menú de opciones para disfrutar de una experiencia Metal Gear, todo un alivio para los jugadores más experimentados con la saga. Para hacer el juego más accesible a los nuevos jugadores, se ha implementado el sistema de salud regenerativa, esto es, que cuando sufrimos daño bastará con agazaparnos unos segundos para recuperarnos totalmente, aun así, para casos extremos en los que no podamos cubrirnos de ningún modo, Snake cuenta con un spray médico que nos restablece la salud y nos permite aguantar un poco más los ataques enemigos.

En MGSV: Ground Zeroes al no haber un mapa donde se nos indique detalladamente donde se encuentra cada cosa, toma muchísima importancia el obtener información de los enemigos, ya sea interrogándolos cuando los agarramos por detrás o escuchando conversaciones ajenas. Éstos nos darán información de todo tipo, desde dónde se encuentran las cajas de munición, las ubicaciones de las cámaras de seguridad del campamento, la localización y ruta de vigilancia de sus compañeros guardias, hasta pistas de donde se pueden encontrar Chico y Paz, si estamos jugando la misión principal. Los datos obtenidos harán que se actualice la información del nuevo gadget con el que cuenta Snake, el iDroid, un aparato de mano que proyectará holográficamente un mapa de la zona, con los puntos importantes señalados, así como datos importantes acerca de la misión que estemos llevando a cabo, revisar nuestras últimas conversaciones por radio, o incluso escuchar música gracias a su función de Walkman. También gracias al iDroid, podremos llamar a un helicóptero para que nos recoja en una de las zonas de aterrizaje designadas en el mapa, que usaremos como punto de extracción cuando alguno de los objetivos esté completo y queramos salir de la zona. 

Muy controvertida ha sido la polémica en torno a Ground Zeroes y su duración, que algunos la ponían en unas dos horas, pues bien, la misión principal, llamada como el propio título del juego, me llevó en torno a hora y media completarla, pero no nos llevemos las manos a la cabeza, porque esto no es lo único que se nos ofrece, ya que terminarla solo supone haber completado un porcentaje del 10% del juego. Se nos abren pues cuatro de las cinco misiones secundarias en las que tendremos un objetivo diferente en cada una de ellas, como la de eliminar a varios objetivos, rescatar a un agente infiltrado, contactar con agente doble que se encuentra en el campamento para que nos de información, o la de destruir varias torretas antiaéreas que faciliten un ataque a gran escala a la base. Como se puede deducir por los objetivos, estas misiones tendrán una jugabilidad también bastante diferenciada, ya que en unas tendremos que cumplir los objetivos sin levantar ninguna sospecha, mientras que en otras se da paso a la acción más desenfrenada, pegando tiros desde un helicóptero o acabar con un tanque blindado en tierra firme.

Estas misiones alargan en mucho la duración del título, y más si nos proponemos completarlas con el mayor rango posible, el S, ya que al final de cada misión se nos puntuará según lo hayamos hecho. Además cada una se situará en un momento diferente del día, como una mañana soleada o un atardecer, transcurriendo a plena luz, en contraposición a lo que supone la misión principal, donde los enemigos podrán vernos más fácilmente, y el numero de ellos aumentará considerablemente, así como el trafico que se puede apreciar a lo largo de todo el campamento, volviéndose más ardua la tarea de pasarnos por el campamento sin ser vistos. Aun así, estaremos muy lejos de haber completado el juego al 100%, lo cual nos llevaría muchas horas, prestándose totalmente a la rejugabilidad para poder sacar hasta el último de los objetivos opcionales, como encontrar todas las insignias XOF que sueltan sus soldados al principio del juego, conseguir marcar a todos los enemigos, o completar las misiones en las dificultades más altas.

La versión que pudimos jugar fue la de Playstation 4, que luce realmente espectacular, algo que ya pudimos apreciar en el video comparativo que se publicó hace un tiempo. El motor grafico propio de Kojima, el Fox Engine, rinde sobradamente, con unos gráficos impresionantes con unas texturas detalladas en cualquier objeto, ya sea de día, o de noche, cada soldado tiene una cara diferente, los efectos de luz son geniales, y el efecto de la lluvia sobre nosotros y sobre el resto del escenario está muy conseguido. A todo esto hay que sumarle que el juego se ve con una resolución de 1080p y a 60 fps estables, sin ningún tipo de caída del framerate, incluso cuando la acción en pantalla es acusada, dando un resultado espectacular.

Impresiones: Todos estábamos esperando una nueva entrega de Metal Gear Solid como agua de mayo, y para paliar la espera que supondrá el lanzamiento de The Phantom Pain presumiblemente el año que viene, Ground Zeroes es la mejor manera de calmar esas ganas, aunque no sea el formato al que estamos acostumbrados. Envuelto en polémicas, el juego sale airoso según qué personas lo jueguen, ya que habrá quiénes les parezca suficiente todo el contenido que ofrece, que ya decimos que no es poco, y a otros que no. Igualmente se trata de un juego con el que se disfruta, que sorprende, con un cliffhanger comparable a un final de temporada de una serie de televisión, que nos deja en el con ganas de más, y que sin duda todo aficionado a la saga no puede dejar escapar.

Álvaro Moral Arce

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Si te ha gustado te gustará:

No te quedes solo en el juego:

  • Una película: Infiltrados, de Martin Scorsese

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