Solo, en la inmensidad del espacio

Después del éxito que ha supuesto la saga Dishonored, desde Arkane Studiosse plantearon crear algo totalmente nuevo, pero con inspiración de otros títulos, como por ejemplo, Bioshock. Y fue así cómo empezaron a desarrollar, junto con Bethesda, un juego que en un principio se pensaba que sería la continuación del título de 2006, Prey. Pero que a medida que pasaba el tiempo, se terminó convirtiendo en una revisión en toda regla de ese título. Por lo tanto, si hace 10 años nos encontrábamos ante un shooter donde había que exterminar a todo monstruo viviente, ahora el estilo del nuevo Prey es más similar a un juego de rol.
 
 
 
En Prey nos encontraremos, como en muchos otros juegos, con una situación desoladora. Seremos el único humano superviviente de una estación espacial. Sí, no seremos el único superviviente, solo el último humano que queda a bordo. Porque en todo momento estaremos acompañados de unos alienígenas muy distintos unos de otros, y con diferentes poderes.
 
Sin embargo, solo esto es lo que Prey compartirá con otros títulos similares. Porque a partir de este momento, todo lo que podremos encontrar en la Talos I, la base espacial por la que nos moveremos, será algo muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Por una parte, no se abandonará esa experiencia de shooter del juego original. Pero por otro lado, sobre este estilo de juego primará aún más lo que podríamos considerar un juego de rol. Porque a medida que avancemos podremos ir actualizándonos y sumando nuevas habilidades para crear un personaje único, de acuerdo con nuestro modo de juego. Pero además, en Prey también tendrá un lugar especial la exploración, el suspense y el sigilo.
 
 
 
 
“Lo siento. Desearía que hubiera otra forma. Nada puede sobrevivir.” Estas palabras servían para concluir el tráiler de presentación de Prey. Una sentencia, que sirve para explicar completamente el planteamiento de la nueva obra de Arkane Studios y Bethesda. Porque tras estas cortas frases se esconde todo el argumento del juego. Un juego que nos pondrá en el lugar de Morgan Yu, el único humano que queda con vida a bordo de la estación espacial Talos I. y que a su vez, es el Director de Investigación de la compañía TranStar, la responsable de los experimentos y de investigar a criaturas de fuera de la Tierra.
 
Prey sucede en otro universo, en el que el presidente John F. Kennedy nunca murió a causa de un disparo. En este escenario, el presidente decidió embarcarse en una carrera espacial que le acabó llevando a descubrir vida extraterrestre en los años 50. Y es aquí donde la estación Talos I adquiere su importancia. Porque, de la misma manera que en Bioshock, aquí se realizarán experimentos de dudosa moralidad, tanto con estas criaturas, a las que conoceremos como Typhon, como con sujetos humanos. Sin embargo, llegará un día en el que nos despertemos y descubramos que esta raza alienígena es bastante más peligrosa de lo que se creía. De forma que tendremos que acabar con cada una de estas criaturas, que, a su vez, han terminado con la vida del resto de la tripulación.
 
 
Como en Dead Space, nos moveremos por unos escenarios, tanto dentro como fuera de la estación, plagados de criaturas que no dudarán en meternos más de un susto. Porque esta raza llamada Typhon, posee distintas habilidades. Siendo una de ellas la posibilidad de camuflarse y hacerse pasar por un objeto común. De forma que habrá que estar atento, incluso a un simple cenicero. Sin embargo, nuestra mayor ventaja será que nosotros también podremos adquirir estas características. Porque a medida que avancemos iremos encontrando Neuromods, un aparato que recuerda a una cámara de vídeo, que nos dará la posibilidad de actualizar nuestros distintos árboles de habilidades, para adquirir, desde más destreza en el uso de armas, hasta habilidades que compartiremos con estas extrañas criaturas, como una mayor fuerza física, o la capacidad de camuflarnos convirtiéndonos en cualquier objeto. Y de nuevo veremos lo que podría considerarse una nueva referencia a Dead Space. Porque, ¿recuerdas la máquina de diagnóstico Noontech, esa que nos introducía una aguja por la cavidad ocular? Pues en Prey los Neuromods serán bastante similares.
 
 
Dejando de lado la cantidad de opciones de personalización que tendremos a nuestro alcance, y que se ampliarán pudiendo mejorar incluso la funcionalidad de las armas que nos vayamos encontrando, estamos ante un juego que nos da la posibilidad de movernos libremente. Sin ningún tipo de barrera. Por lo tanto, desde un primer momento encontraremos que podemos ir donde nos plazca.
 
En cuanto a las armas, volvemos a encontrar otro guiño a Bioshock. Porque una de las primeras formas de defendernos será con una llave inglesa, el arma cuerpo a cuerpo que usamos en el primer juego de la saga de Irrational y 2K. Sin embargo, tendremos muchos otros artilugios a nuestra mano. Desde las nunca pasadas de moda pistola y escopeta, hasta herramientas mucho más sofisticadas como un 'lanzador de pegamento' que nos permitirá tanto acabar con nuestros enemigos, como bloquear escapes de fuego, e incluso trepar por las paredes. De esta forma, se demuestra que en Prey ni siquiera estará limitada nuestra imaginación, logrando llegar así a sitios que de otra forma no podríamos alcanzar. Sin embargo, esta no será la única arma distinta a lo que ya estamos acostumbrados. Porque también contaremos con unas granadas ‘recicladoras’ que servirán para abrirnos paso, creando una especie de agujero espacial, que convertirá todos los objetos que haya a su alrededor en pequeñas bolas de materiales. Algo que servirá para otro gran atractivo del juego, el crafteo.
 
 
Porque en Prey tendremos que ir recogiendo distintos materiales para poder, desde personalizar nuestras armas, hasta crear nuevos objetos. Por último, como desde Arkane quieren que sea una experiencia totalmente inmersiva, nos darán la posibilidad de elegir el sexo de nuestro personaje. Sin embargo, esto no tendrá ninguna repercusión en una historia que tendremos que ir moldeando nosotros, en base a nuestras decisiones.
 
 
 
 
 
 
Arkane Studios ha vuelto a crear un juego que promete no defraudar a nadie. Porque Prey no es un shooter más, es algo mucho más grande. Este nuevo proyecto, que muchos han empezado a decir que podría tratarse del sucesor espiritual de Bioshock, la obra maestra de Irrational, con la que tantas características comparte.
 
Sin embargo, como ya hemos dicho, Prey es algo distinto, algo único. Y aunque hemos intentado sacarle comparaciones con otros títulos, al final nos encontramos ante un proyecto que aunque parece beber de muchos ríos, ha acabado encontrando y creándose su propia identidad.
 
Habrá que esperar para ver si finalmente la versión definitiva que se pondrá a la venta en mayo, consiste en todo lo que hemos visto hasta ahora. Sin embargo, después de haber visto lo que en Arkane son capaces de hacer, poniendo como ejemplo Dishonored y su secuela, podría decirse que Prey estaría llamado a convertirse en uno de los juegos del año.
 
 
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Prey nos ofrece unos poderes y unas armas muy innovadoras

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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