Adrenalina en cada curva

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Project CARS es la nueva apuesta automovilística de Bandai Namco y Slightly Mad Studios. Anunciado por primera vez para el pasado mes de noviembre, el juego saldrá a la venta finalmente el próximo 20 de marzo de 2015 para PlayStation 4, Xbox One, PC y Wii U, aunque sigue sin tener una fecha concreta para su lanzamiento en la plataforma de Nintendo.

Hace apenas unos días tuvimos la oportunidad de probar el juego en las oficinas de Bandai Namco. Se trataba de una demo en la que pudimos jugar a Drive Club tanto en PlayStation 4, como en Oculus Rift y PC. Lo más destacable del juego es que en las partidas no habrá dos coches iguales y menos en el tema de la conducción.

La explicación es muy sencilla ya que cada modelo de coche está diseñado con sus propias características, que se identifican con sus características reales. Por ejemplo, un Ford Focus permite coger una curva mejor que un Audi R8, que tiene mayor aceleración. Y en este apartado viene la variedad ya que Project CARS cuenta con una gran cantidad de coches, unos cincuenta, que se dividen en cuatro tipos: los deportivos (Audi R8, BMW M3,…), los clásicos (Mercedes Benz 300 SEL,…), los de competición (NASCAR y los GT) y los monoplazas (como los clásicos de Fórmula Ford 1600). Eso sí, se echa un poco en falta que se pueda elegir el coche aleatoriamente, es decir, al iniciar la carrera hay que elegir siempre el coche y el circuito que uno desea sin opción a que se haga de forma aleatoria. La cantidad de pistas también es enorme y muy variada y abarcan desde circuitos de ciudad pasando por montaña o playa.

Uno de los puntos fuertes del juego es sin duda la meteorología, que condiciona mucho la jugabilidad. También es un aspecto que se debe elegir, aunque en esta ocasión si se puede hacer de forma aleatoria. Se pueden seleccionar cuatro situaciones meteorológicas distintas, desde niebla hasta tormentas eléctricas, pasando por una lluvia intensa o un cielo despejado. Situaciones que afectarán al coche y al conductor. Por ejemplo, si uno selecciona un niebla densa que finalice con mucha lluvia, a la hora de seleccionar el coche habrá que escoger uno que se adapte más a esas condiciones, nunca un fórmula uno, por ejemplo. Además, las variaciones de la altura del sol afectarán a la luz que le llega al piloto. Visualmente el detalle gráfico de la meteorología es bastante realista tanto en la forma que se plasma la lluvia en el parabrisas como el vapor de las pistas húmedas.

Project CARS cuenta con varios tipos de cámaras que ofrecen una vista distinta desde nuevos ángulos, se puede disfrutar de la carrera tanto desde dentro del coche o viendo el coche al completo, en tercera persona, y además incluye las clásicas cámaras de los juegos de conducción. Con ello se ha intentado conseguir que el conductor esté más cómodo a la hora de pilotar. Las cámaras interiores están repletas de detalles, se pueden ver el volante y los frontales, o enfocar la carrera desde el parachoques.

Dentro de los modos de juego los que más destacan son el modo carrera y el online, aunque no los pudimos probar se conoce que el online permitirá incluir hasta 16 usuarios a la vez en las consolas y 64 en PC. Una partidas que serían privadas, públicas o entre amigos, incluso a algunas se acceden solo por invitación. A su vez, Project CARS se apoya en un pilotaje más realista donde no siempre gana el que tenga el coche más rápido o el que mejor tome las curvas, sino el que mejor se adapte a la pista, al coche y a las condiciones atmosféricas saldrá campeón. Conocer mejor al coche, sus límites, sus puntos débiles y fuertes será vital, porque como hemos mencionado arriba dependiendo del circuito y las condiciones meteorológicas será conveniente elegir un coche u otro. Por ello la estrategia será un punto muy importante en cada carrera.

Gráficamente el juego, en las versiones de PC y PS4, ofrece una gran calidad de imagen con una resolución de 1080p y 60fps, justo lo que habitualmente se reclama a la nueva generación. Los cambios climáticos y el daño por impactos están bastante bien conseguidos. Pero si hay que destacar algo es el uso de Oculus Rift. Las gafas de realidad virtual meten al jugador de lleno en la piel del piloto, aunque gráficamente no está a la altura de las versiones de PC y PS4. Este dispositivo viste al usuario como el piloto y ofrece la oportunidad de poder ver el coche al detalle. Si uno mira para abajo ve las piernas del piloto, a la derecha se aprecia el asiento del copiloto, arriba el techo y si uno gira la cabeza ve la parte trasera. Una maravilla. Además se puede apreciar el circuito al detalle y los elementos climáticos afectan incluso más a la jugabilidad, ya que si uno está jugando en una pista seca con un día soleado, cuando el sol va bajando acaba molestando a la vista dando ganas al jugador de ponerse la mano en modo visera para poder ver mejor.

Aunque todavía queda mucho para mejorar en Oculus Rift, disfrutar de Project Cars en esta herramienta le da un plus al juego y si uno juega con un volante en lugar de un mando le da muchísimo más realismo. Es sin duda, otra prueba más de que la realidad virtual será una gran revolución.




Nacho Castañón

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IMPRESIONES: Aunque el juego iba a salir en un principio el año pasado, Project CARS está llamado a ser uno de los juegos de coches de la temporada. Su gran variedad a la hora de escoger un vehículo o una pista hacen que cada carrera sea única. Además, la oportunidad de poder disfrutar del juego en Oculus Rift hace que el jugador se meta de lleno en la piel de un piloto ofreciendo una experiencia mucho más realista. Lo mejor es sin duda la meteorología que hará que el jugador tenga que seleccionar bien el modelo de coche para competir y la estrategia a seguir. Sin lugar a dudas, se trata de un juego indispensable para los amantes del mundo del motor.

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Driveclub

No te quedes sólo en el juego:

• 60 segundos (película)

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