Impresiones – ¡Rayman regresa a lo grande!

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A principios de año, muy pocos se esperaban que Rayman Origins pudiera convertirse en uno de los títulos más interesantes de cada a las navidades. Pero tras probarlo durante unas cuantas horas y ya en profundidad, podemos deciros que lo nuevo de Ubisoft está entre los más interesante del género. ¡Bienvenido de nuevo Rayman!

Existen algunas cosas que nunca deberían cambiar. Tal vez sí evolucionar, crecer, mejorar… pero nunca perder del todo su esencia. Y Rayman es un claro ejemplo de ello. Este personaje, que revolucionara el mundo de las plataformas a mediados de los noventa, parecía haber perdido un poco de protagonismo e interés en los últimos años. Por fortuna, Ubisoft ha demostrado de nuevo que el simpático Rayman aún está en plena forma, haciéndole protagonizar uno de los títulos más prometedores de las navidades. ¿Y cómo? Pues recuperando su esencia más pura, y mezclándola con elementos actuales. ¿El resultado? Un juego capaz de hacerle sombra al mismísimo Mario. Pero es mejor ir paso a paso…

Un poco de historia

Empecemos por el principio. Hablar de Rayman es hablar de los noventa, de la época de los 32 bits, cuando todos empezábamos a alucinar con los primeros títulos en tres dimensiones y aquellos polígonos que hoy hacen que nos lloren un poco los ojos. Pero Rayman fue uno de los pocos títulos que se resistió a dar el salto a las 3D, apostando en su día por un acabado bidimensional preciosista como pocos habíamos visto hasta la fecha. Porque el primer Rayman, el original, fue un juego que entraba por los ojos, igual que también lo es el nuevo Origins.

Este primer juego se convirtió en todo un éxito en su momento (solo en PSOne vendió la friolera de cuatro millones de copias), y desde entonces ha tenido versiones y secuelas en casi todas las máquinas que ha habido en el mercado. La primera de estas últimas no tardó en ver la luz para las consolas de la época, y fue llamada The Great Escape. Un juego que, si bien supuso un digno salto a las tres dimensiones, no consiguió mantener el alto nivel del original.

Tampoco tardó en aparecer Rayman 3: Hoodlum Havoc, otro título en tres dimensiones, ya en época de PlayStation 2 y Xbox. Además, esta secuela se adaptó a Game Boy Advance y N-Gage como título en 2D similar -aunque inferior- al primer Rayman.

La invasión de los conejos

En 2006 la serie Rayman viviría una auténtica revolución con su nueva entrega: Raving Rabbids. Esta, aunque fue concebida en un principio como un nuevo plataformas de corte relativamente convencional, se fue transformando, hasta convertirse en lo que finalmente fue un título de minijuegos. Esta idea surgió a partir de que Michel Ancel, el ”padre” del Rayman original, decidiera crear a unos alocados conejos para introducirlos en la serie. No obstante, el resultado final no terminó de convencer al creativo, que decidió abandonar el desarrollo en el último momento. Curiosamente, el juego fue un enorme éxito -especialmente en Wii-, y hasta la fecha se han desarrollado varias secuelas más.

El regreso de un clásico

En cualquier caso, y a pesar de la enorme popularidad de los Rabbids entre el público más “casual” e infantil, especialmente del relacionado con las consolas de Nintendo, lo cierto es que muchos echábamos de menos al Rayman más puro. Y parece que Ubisoft ha sido consciente de ello. Rayman Origins es, precisamente, una resurrección absoluta de las plataformas más puras. Un título que ya hemos podido jugar en profundidad y que, os podemos asegurar, estará entre los grandes plataformas del año.

Como ya os adelantamos en su día, el juego parte de una jugosa mezcla entre el estilo del nuevo New Super Mario Bros y el primer Rayman. Es más, lo primero que nos ha llamado poderosamente la atención, y que posiblemente también os sorprenda a vosotros, es su preciosista acabado bidimensional. Origins no solamente cuenta con unos gráficos “a la vieja escuela”, sino que su sorprendente desarrollo artístico lo convierte en un título que sorprende irremediablemente. Las animaciones de sus personajes o los oníricos escenarios -incluso más fantásticos que los del original- lo convierten en una experiencia única. Pero hay más, al margen de su atractiva estética.

Partiendo de la simpatía clásica de todas las aventuras de Rayman, Origins se divide en sesenta niveles, todos ellos auténticos derroches de fantasía en cuanto a sus diseños se refiere. Dichos diseños, además, no sólo retan al jugador con una ajustada dificultad (ni tan alta como la del original, ni tan suave como la de sus últimas entregas), sino que permiten que disfrutemos las fases como queramos. Al igual que sucedía en las entregas clásicas de Sonic para MegaDrive, o de los Mario de NES, Rayman Origins ofrece la posibilidad de que superemos cada pantalla a toda velocidad, o bien que nos recreemos descubriendo los muchos secretos que esconden cada zona. Más clásico, imposible.

Nuevos tiempos

La evolución del personaje y de la saga, no obstante, se hacen muy palpables desde el primer nivel. Comparándolo con el primer Rayman, este cuenta con escenarios mucho más amplios y complejos, así como con un control más depurado. Es cierto que en algunos momentos nos encontraremos con un salto que se nos resiste o un ítem que no somos capaces de alcanzar, pero siempre es porque los responsables lo han querido, no por un control demasiado tosco o deficiente. De hecho, si tuviéramos que destacar este nuevo Rayman por algo en particular, tal vez sería por su intuitivo control, incluso más que por sus gráficos.

Rayman Origins, además, está repleto de secretos. Y esto es algo que recuerda mucho -en el buen sentido- a otros títulos clásicos de plataformas, como Sonic. Es imposible no colarse por algunos de los lugares secretos del juego sin pensar en el erizo de SEGA o, si lo preferís, en el inmortal Donkey Kong Contry de Super Nintendo (y sus secuelas). En total, el lanzamiento ronda las seis o siete horas (no es mucho, lo sabemos), pero si nos paramos a intentar descubrir todos sus rincones al cien por cien, posiblemente la aventura no baje de las nueve o diez horas. Algo muy habitual en los tiempos que corren: cambiar dificultad por cantidad. Y en este caso la fórmula funciona a las mil maravillas.

Impresión final

¡Rayman está de vuelta! El popular personaje protagoniza de nuevo un plataformas increíble, a la altura de su primera aventura de 1996, solo que adaptada a los tiempos que corren. Después de casi una década de conejos, títulos tridimensionales algo genéricos y problemas con su equipo de desarrollo, parece que Rayman Origins cierra un ciclo dentro de la historia del personaje. Una vuelta que va a dar mucho de qué hablar en los próximos meses.

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