Impresiones de Resident Evil 3 Remake – El golpe definitivo de Némesis

Rotundo y mortal, Resident Evil 3 Remake promete más terror psicológico.

Némesis y Jill Valentine con fuego

Después del éxito rotundo de Resident Evil 2 Remake, Capcom casi sintió la obligación de hacer lo propio con la tercera entrega de la franquicia. Dicho y hecho. Resident Evil 3 Remake es una realidad que sigue los pasos de su antecesor moderno en todos los sentidos. Es uno de los títulos más esperados de 2020 y una apuesta segura que muchos jugadores pedían a gritos. Hemos probado 3 horas de la campaña y el multijugador Resistance que llegará el 3 de abril para PlayStation 4, Xbox One y PC. A continuación te contamos nuestras impresiones del reencuentro con uno de los antagonistas más aterradores de los videojuegos.

Némesis. Un nombre que nos hace estremecernos. Durante mucho tiempo fue sinónimo de Resident Evil 3 y no hace falta decir que sigue siendo una referencia en el género survival horror. Podría decirse que entonces nos asustaba cualquier cosa, pero no. Némesis no era de este mundo, era una auténtica pesadilla para el jugador. Ponerse al frente del mando era asumir los golpes de este monstruo que había asomado en RE2.

Lo que no se puede matar

La simple idea de enfrentarnos a algo inmortal era desesperante, así que ahora el desafío es aún mayor. Con este remake, Resident Evil 3 quiere corregir errores del clásico y ser algo más que un juego de disparos porque el entorno está diseñado con este fin. Controlamos a Jill Valentine que se encuentra en Raccoon City rodeada de zombies en cada esquina. Apenas tiene un arma y unas balas, un anticipo de lo que será esta aventura. Y una conclusión: si no gestionas bien tus recursos, estás muerto. Así que el juego premiará la exploración de los jugadores más atrevidos. Detrás de cada zombie puede estar tu recompensa.

Jill Valentine y Raccoon City

Pero esa sensación es parte de la atmósfera creada por Capcom que replica la fórmula de Resident Evil 2 Remake. Pasillos estrechos, zonas amplias con grupos de zombies o muertos que no sabes en qué momento se levantarán, pero lo harán. Si algo nos ha enseñado esta saga de videojuegos es a esquivar y esa será la principal estrategia para no malgastar munición. Se ha mejorado ese movimiento que ahora se siente más fluido, aunque a la vuelta de la esquina siempre habrá una sorpresa para desbaratar nuestros planes.

Terror psicológico

En Resident Evil 3 Remake también hay ligeros cambios. Los puzles se han simplificado y nos encontramos por ejemplo una zona laberíntica para restaurar la electricidad. Y sustos. Correteando por las paredes aparecen arañas gigantes que pueden envenenarnos de la forma más desagradable que imagines. Este veneno nos perturba la visión y acabará con nuestra vida si no tomamos hierbas curativas a tiempo. Son esos momentos que crean ansiedad, a pesar de la fragilidad de estos insectos mutantes. Un mal trago hasta que vomitamos todo ese veneno.

Jill Valentine y una araña

Y también tiene un nivel que se desarrolla en las alcantarillas, donde Jill se encontrará los seres más repulsivos recordando otro escenario que atravesó León. Pero a pesar de este aspecto, el título juega con el terror psicológico continuamente, mientras el jugador desea que Némesis no haga acto de presencia. Ese momento siempre llega y es más aterrador que nunca. Esta aberración de Umbrella no se limita a perseguirte como hacía Tyrant, sino que aparece delante de Jill haciendo templar el suelo. Y no mucho más tarde, ocurre el temido enfrentamiento definitivo donde nada parece hacerle daño.

Resistance se queda a medias

Por otra parte, el juego multijugador que no forma parte del canon de Resident Evil nos ha presentado sus intenciones de hacer algo realmente diferente. Pero hemos jugado bastantes partidas para probar todos los personajes disponibles (6 en total) y no termina de funcionar. Se trata de un modo de 4 supervivientes contra un Mastermind que controla el escenario y todo lo que sucede en él. El objetivo es escapar de allí vivo, claro. Hay variedad de niveles, pero jugamos en uno con temática de Casino. Ni las luces de las tragaperras evitaron el caos inicial con objetivos muy confusos. Y ahí peca de simplón, poco ambicioso.

La experiencia mejoró con la comunicación entre jugadores y a pesar de eso fueron partidas lineales. Cada superviviente tiene sus propias habilidades y lo interesante es que cada jugador adopte su rol para enfrentarse a las trampas del Mastermind. Valerie, por ejemplo, es support y como tal puede curar en área a sus compañeros, pero otros personajes son habilidosos con las armas (Samuel, Becca) o el cuerpo a cuerpo (Tyrone), pueden hackear las cámaras de vigilancia (January) para fastidiar los planes del Mastermind o crear trampas eléctricas para defenderse de los zombies (Martín). El problema está en los objetivos tan simplones y el diseño del nivel, donde no se han roto mucho la cabeza y es más propicio para crear encerronas. El Mastermind lo tiene todo a su favor para reventar la partida de los supervivientes con trampas, el spawneo de monstruos y otras invocaciones como el propio Tyrant. Muy a nuestro pesar, Resistance es ejemplo de una buena idea mal desarrollada. Una pequeña mancha que en tal caso no emborronará el trabajo de esta entrega.

Superviviente modo Resistance

En definitiva, Resident Evil 3 Remake está a la altura de las expectativas y lleva la palabra Remake con mayúsculas. Se cuestionan algunos aspectos del juego original y lo mejora en todos los sentidos, además de darle un entorno más apropiado para lo que busca transmitir. El diseño a nivel visual es abrumador, generando esa sensación de desasosiego constante. Especialmente el diseño de los personajes tienen un realismo casi enfermizo, aunque los zombies no nos han causado tanta impresión como en Resident Evil 2 Remake. A todo se acostumbra uno, excepto a Némesis que es sin duda el must de esta entrega. En el otro lado de la balanza está Resistance, que tiene que pulir muchos aspectos hasta su fecha de lanzamiento. El juego llegará doblado completamente al castellano y tiene todo a su favor para igualar, al menos, las ventas de su predecesor.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.

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