Acelera, derrapa… ¡destruye!

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Ponte el cinturón, pisa fuerte el acelerador y prepárate, porque llegan curvas. El famoso clásico Ridge Racer está de vuelta, y quiere la primera posición dentro de los juegos de velocidad. ¿Lo conseguirá?

Mucho ha llovido desde que Ridge Racer se estrenara allá por los primeros noventa. Fue entonces cuando este título de Namco lograra hacerse un nombre dentro de los arcades de velocidad en los salones recreativos de todo el mundo. Después, con el paso de los años, la serie ha ido perdiendo popularidad, si bien todavía ha continuado ofreciendo entregas correctas en casi todas las consolas aparecidas, tanto de sobremesa como portátiles. Ahora, no obstante, sus responsables se han decidido a dar un golpe encima de la mesa. Los tiempos evolucionan, los juegos también. Y el nuevo Ridge Racer Unbounded supondrá un antes y un después dentro de la serie.

Cambio de aires

Pues sí, nada más echar un ojo a este nuevo título nos daremos cuenta de que estamos precisamente ante eso, un lanzamiento original que poco o nada tendrá que ver con las anteriores entregas creadas por Namco. Para ello la compañía japonesa ha dejado la licencia en manos del experimentado estudio europeo Bugbear Entertainment, autores de otros flamantes juegos de coches como FlatOut o Glimmerati. ¿El resultado? Un renacimiento en toda regla con la mirada muy puesta en potentes títulos actuales, como Split/Second o el propio Burnout. De hecho, el futuro lanzamiento dará gran importancia a la interacción con los escenarios, como ya hemos visto en juegos tipo MotorStorm.

Pero esto no será lo único nuevo en este Ridge Racer. Por lo que hemos visto hasta el momento, en el juego encontraremos circuitos mucho más urbanos que de costumbre, que estarán fuertemente influidos por ciudades norteamericanas como Nueva York o Los Ángeles. Fuertemente incluidas, aunque en realidad la localización principal del juego será una urbe ficticia llamada Shatter Bay. En sus calles llevaremos a cabo todo tipo de carreras de estilo “underground” como en muchos Need for Speed.

Entonces, ¿dónde estará la esencia de Ridge Racer? Será difícil encontrarla más allá del nombre, la verdad, pero aún permanecerá. Lo hará, por ejemplo, en el estilo arcade del juego. En Unbounded (nombre basado en la banda de la que partirá su argumento) participaremos en carreras directas, lineales, con un manejo sencillo y fácil de exprimir desde la primera partida. Aunque tampoco es que vayamos a estar ante un paseo por el parque, precisamente.

Más bien al contrario. Parece que, en los tiempos que corren, los usuarios están más interesados en enfrentarse a otros pilotos que en robar segundos a cronómetro en vertiginosas carreras contrarreloj. Y Namco se ha dado cuenta de ello. Por ese motivo en esta ocasión los responsables del proyecto están cuidando mucho la inteligencia artificial de los rivales, para que estos no nos pongan las cosas nada fáciles.

Cemento en llamas

Pero como decíamos antes, los grandes protagonistas de este Ridge Racer serán los escenarios. Lo diseños de cada uno de ellos se están puliendo sobremanera para que el jugador se encuentre con momentos realmente emocionantes y variados. Y es que tan pronto tendremos que estar saltando desde lo alto de un edificio como atravesando un callejón en obras, pasando por encima de infinidad de objetos. Vamos, que lo trepidante estará a la orden del día. Pero no por motivos meramente estéticos, sino que por una cuestión jugable. ¿Que no existe un atajo en mitad de un camino? Pues tal vez podamos crearlo nosotros pasando por mitad de un edificio…

En realidad, todas las locuras que hagamos a lo largo del juego resultarán alucinantes, al igual que los derrapes. Estos, por su parte, nos permitirán activar un turbo con el cual seremos capaces de golpear directamente a los demás vehículos, dejándolos como un acordeón y, por lo tanto, quitándolos de en medio durante las carreras. Como veis, no se tratará de un juego que apueste por el realismo, sino que, en este sentido sí, seguirá siendo fiel a su naturaleza de salón recreativo.

 ¿Qué se pretende conseguir con todo esto? Que la serie dé un salto de calidad suficiente como para hacer honor a las consolas de esta generación. Y, ya puestos, atraer a un público más amplio del que generalmente se ha visto interesado por la serie. Tal sobreesfuerzo también quedará patente en el acabado gráfico del título. Este presentará unos vehículos muy bien diseñados, aunque tampoco preocupados en absoluto por lucir creíbles. En realidad conduciremos máquinas que aunarán poderío físico y contundencia, aunque también sufrirán increíbles daños cada vez que suframos un accidente (algo que promete ser una constante en el juego).

Primera impresión. Por lo que hemos visto hasta el momento, Ridge Racer tiene todas las papeletas para convertirse en uno de los juegos de velocidad más llamativos y emocionantes de 2012. Un título que poco o nada recordará al gran clásico de Namco, pero que sí apostará por la espectacularidad, tanto visual como jugable. Los amantes de las carreras duras, visualmente impactantes y de estilo arcade tendrán una cita obligada el próximo marzo.

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