Exploradores del espacio

Sid Meier nos ha invitado a conquistar la Tierra, a conquistar otro mundo y ahora, a conquistar el espacio. Pero esta vez, necesitaremos de nuestra pericia a la hora de dirigir el enfrentamiento con naves en Sid Meier’s Starships.

Explorar, expandir, explotar y exterminar. Estas cuatro palabras encierran en sí mismas todo un género de juegos de estrategia, los llamados 4X. Son juegos en los que primero nos fortalecemos reuniendo recursos, descubriendo nuevas fuentes de éstos y asegurando su producción continuada para, posteriormente, poner a dar rendimiento a dicha producción para construir nuevas instalaciones, abrir más posibilidades y mejorar nuestro poderío para poder aplastar al enemigo. Seguro que os vienen varios ejemplos a la mente, pero creemos que no nos equivocaremos de mucho si pensamos que uno de los primeros será Civilization, la saga de estrategia de Sid Meier. Pensada como si fuera un juego de mesa, la de la serie Civlization es un tipo de estrategia de salón que invita a tomárselo con calma y sopesar las acciones a tomar, porque tenemos varias posibles rutas para alzarnos con la victoria.

Tras la quinta entrega numérica de la saga, 2K Games y Firaxis nos propusieron liar el petate y lanzarnos al espacio a encontrar otro mundo que poder colonizar desde cero con nuestra civilización, y hacernos con la hegemonía de un nuevo planeta siguiendo tres filosofías que van desde la conquista total a la comunión con el nuevo mundo y la adaptación a este, o bien mantener la esencia de lo que nos hace humanos y recrear las maravillas de nuestra cultura y tecnología. En esencia, este Civilization: Beyond Earth era un Civilization en un escenario en el que se empieza de cero, con elementos menos familiares y nuevos factores en juego relacionados con la ciencia-ficción.

Ahora, lo que nos presenta la desarrolladora, con el nombre del genio de la estrategia bien presente en el título, es una suerte de producto paralelo situado en este mismo universo cósmico de Beyond Earth. Aunque esta vez, más que explorar un planeta tendremos que deshacer entuertos en la inmensidad del espacio.



Sid Meier’s Starship nos va a poner rápidamente en antecedentes para contarnos que, como ya sabrán los jugadores de Civilization: Beyond Earth, la humanidad ha partido hacia las estrellas en busca de un nuevo hogar. Pero no ha habido una sola expedición. Han sido varias las naves de colonos que han zarpado a probar suerte en la inmensidad del espacio. Bien, después de muchos siglos, la respuesta de una de estas expediciones hermanas ha llegado, pero su contenido es sorprendente. Tanto como para adoptar medidas militares.

Y ahí es donde entramos nosotros como jugadores. En Sid Meier’s Starships nos colocaremos al frente de una flota de naves pertenecientes a una de las civilizaciones existentes en el juego, que como es habitual en Civilization nos otorgarán una serie de bonos para nuestro propio beneficio. Partiendo de un planeta inicial que nos surtirá de determinados recursos, la gestión del planeta no va a ser tan importante como la de dicha flota de naves de combate y su tripulación. De hecho, poco vamos a tener que hacer en los planetas con los que topemos aparte de llevar a cabo misiones que aumenten nuestra influencia en el sector.

De modo que el juego que nos mostrará en un mapa del espacio donde podremos desplazarnos en un mismo turno a diversas localizaciones en las que deberemos ocuparnos de alguna misión de dificultad variable. Solventada ésta con éxito, nuestra influencia aumentará a lo largo de los cuatro sectores que forman un círculo. Y si llega el momento en el que dicho círculo está completo, el planeta cercano pasará a formar parte de nuestra área de influencia. Puesto de otro modo, lo que hacíamos estableciendo ciudades en Civilization lo conseguimos ahora a golpe de lásers y cañonazos de partículas.

En esta faceta bélica que es donde nos vamos a jugar las habichuelas en el juego, pasaremos a disputar las misiones con condiciones de victoria y diversos factores en juego con las naves que tengamos a nuestro mando, sus armas y escudos respectivos y una cantidad de casillas delimitada por las que podrá desplazarse en cada movimiento. A partir de aquí, el alcance lo es todo, ya sea para disparar las diversas armas, activar los sensores para detectar elementos ocultos, o usar nosotros mismos los dispositivos de invisibilidad que hagan a nuestras naves invisibles a ojos de los enemigos que no entren en en nuestro campo de acción. Algo que nos puede venir bien para tender emboscadas, pero además podemos hacer uso de campos de asteriores a modo de cobertura, o intentar atravesar éstos mediante pasillos cambiantes para, por ejemplo, intentar escapar de algún perseguidor.

Previamente a entrar en acción, nos encontraremos en el puente de la nave insignia, en la que tendremos a nuestra disposición los datos del mundo cercano, de los enemigos (incluyendo el porcentaje estimado de victoria por nuestra parte si aceptamos el reto) o la posibilidad de poder realizar mejoras o reparaciones al instante en nuestra flota empleando créditos. Así, una misión con una probabilidad de éxito baja puede tener mejores perspectivas si invertimos unos ahorrillos en mejorar nuestros escudos y armas. Hay varias partes de la nave (motores, armas, escudos y sensores) que podemos actualizar, además de conseguir algunas habilidades para nuestra flota a medida que progresamos en nuestro árbol tecnológico.

El balance de las batallas hará mella en mayor o menor medida en nuestra tripulación, lo que puede propiciar que completemos de manera consecutiva varias misiones en un mismo turno de juego hasta que nuestros valerosos tripulantes ya no puedan con su alma. Cuando su eficiencia disminuya, será el momento de darles un merecido permiso y dejar pasar el turno para volver más tarde refrescados y con las debidas reparaciones y producciones realizadas y recolectadas. Otras civilizaciones acabarán por hacer contacto con nosotros, y nuevamente tendremos en nuestra mano el usar dotes diplomáticas para establecer una relación cordial o sacar a pasear la artillería y volarles en pedazos para que sepan quién manda.



A grandes rasgos, Starships viene con las credenciales de ser un viraje hacia los combates tácticos de la fórmula Civilization, de la que conserva algunas señas de identidad, pero escorando más hacia un juego de tablero protagonizado por naves de combate. Éstas serán realmente las protagonistas, y de cómo las usemos y nuestros éxitos a su mando dependerá nuestra expansión por el universo a partir del 12 de marzo, fecha de lanzamiento de Sid Meier's Starships

IMPRESIONES: Para quien guste de los combates tácticos en el espacio, Sid Meier’s Starship tiene todos los números para sonarle a música celestial. Por el momento se presenta como un título del género 4X con los componentes de gestión de la saga Civilization, lo cual no es poco decir. Parece que esta serie ha encontrado fuera de los confines de la Tierra el campo abierto que necesitaba para seguir evolucionando, aunque sea en forma de un spin-off.

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Juegos relacionados:

Civilization: Beyond Earth

Si te ha gustado, te gustará:

Galactic Civilizations II

No te quedes solo en el juego:

Serie: Battlestar Galactica

Canción: John Van Tongeren – No Guts No Glory (Adventures of the Galaxy Rangers Theme)
 

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