Ninja en tierra de acero

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El futuro lejano, las tierras de Eurasia. Un ninja y su espada contra robots y un ejército de soldados. Strider nos alegró muchas tardes en los recreativos a finales de los ochenta y ahora regresa en una puesta al día.

Aunque se lleven los zombis, los vampiros o los superhéroes, los ninjas nunca pasan de moda. Estos guerreros de las sombras son una socorrida apuesta segura que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Y debidamente planteadas, las mismas fórmulas que funcionaban hace 25 años pueden volver por sus fueros en la época actual.

El Strider de 1989 es un juego que se ganó un lugar especial en los corazones de los jugadores. No es muy difícil ver por qué; se trata de un arcade con acción para dar y tomar, plataformas, un protagonista que podía asegurarse la ayuda de un águila, un tigre o unos pequeños autómatas, todos ellos cibernéticos, y enfrente un ejército con tintes soviéticos operando en un mundo futurista y donde tenían cabida por igual gorilas robóticos gigantes y ciempiés humanos.



Hoy, los chavales que jugábamos a esa máquina ya estamos creciditos, pero Capcom no quiere que nos olvidemos de su juego. Esta vez será Double Helix quien lo lleve a cabo, y será en PS3, PS4, Xbox One, Xbox 360 y PC donde controlemos de nuevo al ninja Hiryu, aunque con un cierto lavado de cara con respecto a su versión original. No es el primer tratamiento de rejuvenecimiento del que el estudio se hace cargo recientemente, ya que los luchadores de Killer Instinct acaban de pasar por sus manos para desembarcar en Xbox One.

En el caso del arcade de Capcom, de nuevo Double Helix lo adecenta y lo pone al día para su llegada a los sistemas tanto de la actual como de la nueva generación. Sin embargo, esto implica un rediseño al completo tanto de personajes como de escenarios, aunque en este sentido Hiryu ya llevaba camino andado por sus apariciones en Marvel VS Capcom. Precisamente de esa guisa es como lo encontraremos en esta nueva entrega de sus andanzas.

Lo que sí parece que no cambiará demasiado, y esto alegrará a los más fans de la máquina original, es la jugabilidad, muy parecida a la del arcade que conocimos y amamos, y que conservará su esencia incluso mejor que la secuela que tuvo el juego para ordenadores personales hace casi un cuarto de siglo. No tardamos nada en comenzar a dar palos en un juego que se nos presentará desde una vista lateral y en el que Hiryu dispone de unos controles bastante similares a los de su época, aunque con un toque de modernidad traducido en un botón de ataque más fuerte. Aparte de él estarán el ataque normal, el salto y, también nuevo, un cuarto botón que nos permitirá ejecutar ciertos movimientos especiales. Y es que el repertorio del ninja ahora incluye la posibilidad de desviar proyectiles con su espada, además determinadas habilidades extra que variarán según el color de su característica bufanda.



Como buen ninja, o Strider en este caso, Hiryu dispondrá de un repertorio de ataques a su disposición, lo cual hará que podamos ejecutar combos cuando nos enfrentemos a los enemigos. Y la rápida sucesión de estos hará aumentar un contador, otra de las nuevas incorporaciones que agradeceremos sobre todo si nos vemos en apuros o tenemos ansias de trinchar lo que se nos ponga por delante, ya que cuando este contador llegue a su tope, Hiryu entrará en una especie de modo 'berserker' que hará que sus ataques sean demoledores.

Otra novedad con respecto al original es que a Hiryu le dará la vena exploradora para esta entrega. El mapeado no será totalmente lineal a diferencia de en la recreativa en la que se basa y habrá zonas que merecerá la pena investigar y revisitar, de manera que tendremos varias rutas para atravesar un mismo nivel en las que se esconderán elementos ocultos que añadirán un componente de rejugabilidad al título si pretendemos hacernos con todos.

Por último, otra de las características que veremos reflejadas en Strider será la presencia de los imponentes jefes finales que nos asombraron en el arcade. Los casos seguramente más recordados sean los de Oroboros, el mencionado ciempiés humano, y Mecha Pon, un enorme gorila robótico. Ambos están confirmados para aparecer en este remake que promete conservar las sensaciones del original en buena medida, lo cual, sin duda, agradecerán tanto los fans de toda la vida como los jugadores que descubran ahora este juego.



IMPRESIONES: Un respeto por lo clásico, pero al mismo tiempo con aires nuevos es lo que propone esta vuelta de Strider y parece que Double Helix ha dado con la fórmula para poner al día viejas glorias. Aunque está por ver si es del todo efectiva, todo buen remake que se precie debe poder aportar algo nuevo sin traicionar la esencia del original. Da la impresión de que este Strider va por buen camino para conseguirlo. A ver si el resultado final lo remata del todo.

Juan Elías Fernández

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Canción: Europe – Ninja 

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