Viva la Madre Rusia

Q-Games nos trae esta original propuesta de corte independiente en exclusiva para PlayStation 4. En The Tomorrow Children asistimos a una distopía en la que los únicos supervivientes de un cataclismo nuclear es una pequeña parte de ciudadanos soviéticos, en su mayoría niños, que debe sobrevivir en un nuevo e inhóspito mundo.

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En 2014, la desarrolladora independiente Q-Games anunció una curiosa propuesta llamada The Tomorrow Children que iba a lanzarse en exclusiva en PlayStation 4 al año siguiente. Tras un considerable retraso de más de un año y tras la beta cerrada lanzada durante el pasado mes de enero, hace unos días los usuarios de la consola propiedad de Sony pudieron probarlo a través de su beta abierta. Por supuesto, hemos jugado para contarte todos los detalles de lo que promete ser una aventura original, vistosa en lo estético y llena de sorpresas.

Lo único que nos falta por saber es la fecha de lanzamiento, que seguramente será anunciada en la próxima e inminente feria E3, que arrancará en unos días en Los Ángeles, California. Los usuarios esperan que el juego llegue este mismo año al menos en formato digital, un medio mucho más asequible para títulos de estas características. No obstante, debemos esperar un poco más para conocer todos los detalles del tan esperado videojuego y, probablemente, recibir una confirmación respecto a su salida a la venta.

El hilo argumental es del todo original. Tras un fallido experimento de manos de los soviéticos, la Tierra ha quedado reducida a un pequeño reducto nevado, vacío e inerte, el Void, en el que habitan habitan una reducida cantidad de supervivientes, en su mayor parte niñas, que deben sobrevivir mientras tratan de hacer frente a las temibles criaturas que les acechan. Son los temidos Izverg, unos monstruos de origen desconocido que tratan de acabar con toda vida ajena su especie mientras los humanos intentan recolectar los materiales y alimentos necesarios para subsistir.

La protagonista es una de esas niñas que, inexplicablemente, se han visto en medio de tan peligrosa situación. Sin embargo, las vidas de todos los habitantes quedarán en sus manos al ser las únicas capaces de realizar las tareas que permiten que esos pequeños asentamientos sigan en pie. Sin duda, todas ellas vivirán una gran aventura mientras tratan de darlo todo para alcanzar su único objetivo, seguir con vida.

Como te hemos adelantado, la reciente beta abierta nos ha permitido conocer, de primer mano, todos los detalles del que promete ser un juego cuanto menos insólito. Se trata de una propuesta en la que muchos han observado similitudes con Minecraft, aunque con una trama y forma de juego que nada tienen que ver con el título desarrollado por Mojang. Y es que algunas tareas, como la de picar y recolectar materiales para construir otras estructuras, recuerdan inevitablemente al juego de Notch.

Sin embargo, si dejamos estas comparaciones al margen, estamos ante una obra considerablemente original, tanto a nivel narrativo como en el apartado jugable. Lo primero que llama la atención son los objetivos del juego. Básicamente, nuestra misión es la de suministrar al pueblo de los recursos necesarios para su supervivencia mientras combatimos a las criaturas que, de manera constante, tratan de perturbar la paz del Void, un territorio nevado que solo alberga nuestra aldea y algunos territorios que también podemos visitar. De este modo, y ayudados por herramientas como el pico, la pala o la linterna, que será indispensable para evitar que desaparezcamos literalmente en zonas oscuras, debemos encontrar los recursos que después llevaremos a la ciudad, tales como madera, manzanas o metal. Es muy llamativo el uso de estas herramientas, que nos otorgan cierta libertad para atravesar paredes y construir nuestros particulares túneles a la hora de avanzar por algunas estructuras a investigar.

Cuando finalmente depositemos todo lo encontrado en nuestro refugio, debemos tener claro que, como en todo régimen comunista que se precie, todos los ciudadanos, (alcalde, policías, tenderos…) los compartirán y se aprovecharán de ellos. Y cuando decimos ciudadanos nos referimos también a los demás usuarios, que nos encontraremos constantemente a nuestras andanzas y con los que deberemos interactuar si, por ejemplo, vemos que caen ante un enemigo. Porque nunca viene mal que un compañero te reanime en el peor momento, también si nos ocurre a nosotros. Así, y puesto que todos los recursos son puestos en común, también estaremos obligados a realizar tareas, que se presentan a modo de pequeños juegos de habilidad, que garanticen la electricidad necesaria para el alumbrado o la creación de suficientes muñecas rusas.

Todas estas misiones no serán en ningún momento lineales, permitiéndonos saltar de una a otra tarea según nos apetezca. De este modo, podremos ocuparnos de los asuntos internos de la ciudad o bien irnos a explorar a los aledaños, a los que solo se puede llegar mediante un autobús. Cuidado, porque si tratamos de ir caminando, el personaje caerá en una especie de arenas movedizas que lo hundirán sin piedad. Por suerte, en las largas caminatas contaremos con un inventario que, pese a no ser excesivamente extenso, sí nos permitirá llevar con nosotros unas cuantas herramientas, recursos recolectados y, cómo no podía ser de otro modo, armas. Efectivamente, el juego nos proporciona armamento como escopetas o lanzamisiles que nos vendrán de maravilla para enfrentarnos a los peligros ante los que nos topemos, tanto pequeños monstruos voladores como las gigantescas criaturas que asedian las ciudades y que son el verdadero reto de The Tomorrow Children. Y si no encontramos las armas deseadas, siempre podemos adquirirlas en los puntos de venta habilitados en la ciudad.

Aunque el objetivo prioritario sea el bien común, nuestro personaje femenino también podrá gozar de una casa propia, que podrá construir en el asentamiento común, además de diversas vestimentas que podrás intercambiar a tu antojo. Es posible que, en la versión final del juego, veamos como aparecen nuevas opciones en este aspecto, ya que este tipo de personalización siempre es del gusto de los usuarios. Por otra parte, nuestra particular y joven protegida irá subiendo de nivel conforme avanza la aventura, tanto al completar misiones como al ir recolectando recursos en el día a día. Cuando eso suceda, podrás subir uno de tus atributos, como la fuerza o la agilidad, según tus necesidades o tu forma de juego.

Gráficamente, y teniendo en cuenta la clase de título ante el que estamos, cumple a la perfección. El diseño artístico es simple pero llamativo, bastante vistoso y absolutamente entrañable. Tanto los escenarios como los personajes tienen carácter propio, personalidad, y no se parecen a nada que hayamos visto antes. Algo arriesgado pero que es de agradecer en los tiempos que corren. Y es que, como la mayoría de estudios independientes, The Tomorrow Children es un título que apuesta por la creatividad para superar la ausencia de medios en comparación con las grandes desarrolladoras de la industria. A nivel narrativo, en lo que se refiere a la trama, plantea un conflicto interesante del que desearemos ir conociendo más, lo que sin duda es un buen inicio. Quizás lo único que hemos echado en falta, al menos en esta primera toma de contacto, es un aliciente más, un tipo de misión que realmente suponga un reto emocionante y adrenalínico, algo que consiga hacernos volver tras haber apagado la consola.

Javier Castillo

Estamos ante una obra digna de mención. A pesar de que solo hemos podido probarlo en su beta abierta y, por tanto, no estamos en disposición de hacer un balance sobre el juego final, sí hemos podido valorar algunos de los aspectos más destacados de The Tomorrow Children. La línea argumental es fantástica y, sinceramente, consigue llamar nuestra atención. El hecho de que la protagonista sea una niña de corta edad es algo que nos gusta, porque se trata de un ser a priori indefenso que será capaz de sacar a flote a su aldea y, al mismo tiempo, combatir escopeta en mano a las monstruosas criaturas que la asedien.

La ambientación distópica tras un extraño experimento fallido en territorio soviético funciona y logra transmitir la soledad y el peligro que ahora gobierna en esas heladas tierras. Gráficamente, y dentro de su simplicidad, sorprende gracias a su destacable diseño artístico y, además, consigue mantenernos ocupados con innumerables tareas que, además, se amplían con el continuo proceso de exploración. Eso sí, no le vendría mal un tipo de tarea adicional que consiga centrar la atención y aumentar la tensión e interés. Aún así, el juego promete y ahora solo queda esperar al E3 para conocer todos los detalles y, seguramente, la fecha de lanzamiento, a la que estaremos muy atentos. Como dice un proverbio ruso, "el corazón de un niño espera lo que desea”. Nosotros ya no somos niños, aunque nuestra protagonista sí, por lo que esperamos que esta atrayente propuesta nos siga encandilando en su versión final. ¡Viva Q-Games y la Madre Rusia!

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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