No hay horizontes para la magia

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Los amantes de la brujería y los entornos medievales estarán vitoreando y mirando el reloj ante el regreso de la saga The Witcher, con una tercera entrega que apunta hacia unas más que buenas direcciones. Paisajes enormes, combates dinámicos y mucha aventura aguardan en cada una de las copias de este Wild Hunt. Título al que su nombre le viene que ni pintado.

Tras unas más que memorables narraciones acontecidas en la secuela de The Witcher, los jugadores de la franquicia y los lectores de la obra de Andrzej Sapkowski estaban ansiosos por saber cómo continuaría su devenir. Este hecho tuvo lugar finalmente en el E3 del 2013, donde se hizo pública su tercera entrega, la que parece que cerrará el viaje e historia del brujo.

Con el transcurrir del tiempo se han dado a conocer más y mejores detalles sobre lo que será capaz de ofrecer este nuevo título, así como una hipotética fecha de lanzamiento. Finalmente, la desilusión llega en forma de retraso, puesto que en lugar de llegar en febrero del 2015 como estaba planeado, llegará junto al calor el 19 de mayo. Tres meses que sus autores, CD Projekt, se han tomado para poder pulir y perfeccionar diversos aspectos, con la intención de que el producto final sea un juego redondo.

Pero tranquilos, brujos y amigos varios de esta franquicia. Para consolaros y hacer que la reciente noticia del retraso os duela algo menos, vamos a transmitiros algunas de las principales novedades que traerá consigo esta próxima obra. Así como recordaros, ¿por qué no?, algunas de las cosas que hacen grande a esta creación.

La principal y quizás más grande mejora, juego de palabras aparte, es la amplitud hasta límites inimaginables del mapeado. Concretamente, la firma que está desarrollando The Witcher III: Wild Hunt ha especificado que será hasta 35 veces más extenso que el título anterior. Esto hará que vuestras PlayStation 4, Xbox One y ordenadores vayan a reproducir paisajes notablemente más espaciosos y abiertos que en otras ocasiones. Cada elemento visible en el horizonte se podrá alcanzar, por lejos que parezca que esté. Esto se traduce en una geografía más rica y compleja que podremos superar, tales como montañas y cordilleras de gran envergadura.

Ante semejante despliegue paisajístico, sería una lástima y un auténtico desperdicio que no se pudiera visitar, por placer, cada uno de los puntos y localizaciones que en el mapa se encuentren. Por este motivo precisamente se ha garantizado que nos encontraremos en un mundo abierto, en el que podremos visitar lo que queramos cuando queramos, permitiéndonos pues libertad absoluta de movimiento. Hecho que choca con el espíritu cuasi lineal de los juegos ya lanzados de esta saga.

El temor podría llegar de la mano de una hipotética bajada de la calidad de la narración a favor de una autonomía de elección mayor. A aquellos que hayan pensado esto, decirles que el estudio ha trabajado duro para garantizar no solo variedad de los contenidos, sino también su calidad. La idea principal es de ofrecer más, pero no peor, sino en la línea de lo brindado hasta ahora.

Una opción adicional a la par de novedosa es la del Viaje Rápido. Ante tanta planicie que recorrer (se dice que ir de punta a punta en nuestro caballo llevaría más de media hora), podría resultar muy lento y aburrido hacer cada trecho a pie. Por tanto, podremos escoger este teletransporte para acudir a las ciudades y zonas que hayamos visitado con anterioridad.

La historia principal, que girará en torno a la búsqueda de una mujer de cabellos plateados, no podría contener suficientes elementos narrativos como para cubrir un entorno tan extremadamente amplio. Por ello, se dispondrá de múltiples y cuantiosas misiones secundarias que enriquecerán la experiencia y harán más profundo el guión. Sin contar, claro está, con que hará más interesante acudir a cada edificación o lugar que en él se encuentra.

Estas labores opcionales, como su nombre indican, son totalmente libres y no existe obligación alguna de llevarlas a cabo. Esto es algo que ya se encuentra, desde hace tiempo, en gran parte del catálogo de muchas consolas. Aquí toma un carácter diferente. No hay atadura alguna a la hora de hacerlas, pero el no llevarlas a cabo, o hacerlo de manera errónea, puede desencadenar una serie de factores y consecuencias que no se cumplirían de otra forma. Por ejemplo, si no ayudamos a un determinado personaje, quizás ni él ni sus compañeros tendrán motivos para sumarse a nuestras filas en un futuro lejano.

Esto nos lleva a otro punto clásico pero digno de recordar: las cuestiones morales. Cada acción tiene su respuesta, por lo que estamos de pies y manos atados a nuestras preferencias y movimientos. Engañar a alguien o matarlo puede hacer que sus seguidores nos ataquen e intenten darnos caza. Todo está interconectado y no hay nada que esté libre de cargos. Por tanto deberemos meditar pausadamente lo que queremos finalmente ejecutar para no llevarnos disgustos luego. El sistema de conversaciones, en el que deberemos elegir nuestra respuesta de entre varias posibilidades, afectará por descontado a este factor ético, abriendo todavía más si cabe el abanico de diferentes variantes.

En función de lo que escojamos y el resultado que consigamos en cada tarea que llevemos a cabo, llegaremos a un final diferente. Claro que, cuando la suma de conclusiones asciende a las 36, no hay duda de que hay mucha manga suelta para variables dispares y no poco diferenciadas. Por descontado, esta cantidad hace que la rejugabilidad se dispare de forma inusitada, sin contar los múltiples secretos que se encuentran en este título, a los que se suman tres epílogos variados.

Precisamente uno de estos pequeños guiños es la aparición de eventos aleatorios, en tiempo real. Es perfectamente posible que vayamos por el bosque y una persona sea atacada por un lobo. Estamos, una vez más, ante la necesidad de tomar decisiones que pueden llegar a ser determinantes, como liberarlo del ataque o dejar que sea devorado por estas bestias. ¿Quién sabe? Quizás se trate de un mercader que nos podría ayudar a conseguir nuevos objetos o a conocer a nuevos personajes.

La sensación de dinamismo y mundo vivo se amplía, aparte de con los sucesos eventuales citados, con la economía variable e inestable de The Witcher III: Wild Hunt. Si nos acercamos a una zona de guerra, la demanda de armas será mayor y por tanto resultará menos rentable adquirir nueva equipación que si lo hacemos en áreas tranquilas, en las que el conflicto es inexistente. Al igual que en la vida real el valor del dinero y de los objetos varía según la propia vida y no es algo estanco, algo que no vemos en prácticamente ningún juego, donde los precios están establecidos desde el principio.

Los cambios en esta segunda secuela no se producen exclusivamente en la cartera de Geralt de Rivia, sino en su habilidad a las armas. Si anteriormente se le había achacado algo de lentitud y poca versatilidad en el combate, parece que CD Projekt ha invertido gran parte de sus esfuerzos en este apartado en concreto. Los movimientos del brujo se han agilizado y se han hecho claramente más fluidos, como relatan las novelas en las que se basan sus aventuras de videojuego. Además de su mayor gracilidad, se intensificarán sus poderes mágicos, así como el espectáculo visual que ofrecen, que se complementarán con el uso de dos espadas, ballestas u otros utensilios de combate con el que mejorar sus habilidades.

El culmen de este perfeccionamiento llega en el Sentido Brujo. Esta suerte de sexto sentido, nos permitirá percibir cosas que de otra forma no llegaríamos a conseguir. Hablamos de escuchar sonidos inalcanzables de otra forma, siluetas o huellas que podremos “escanear” para seguir a nuestro objetivo entre un sinfín de elementos que podremos rastrear siguiendo nuestro instinto de caza. Factor que se vuelve especialmente interesante e importante, precisamente, a la hora de poner fin a las criaturas y monstruos que viven en este mundo.

Recuperando esa faceta de cazarrecompensas del protagonista, se le ha dado una mayor relevancia a la captura de seres de fantasía. Pero no nos limitaremos a sesgar sus vidas (que obviamente, también) sino a perseguirlos y a conocer más sobre ellos. Para lograrlo, factor fundamental por el que accederemos a los puntos débiles de cada bicho, hemos de inspeccionar en el entorno con el Sentido Brujo, que nos llevará hasta su hábitat y charlar con los ciudadanos que nos aportarán datos relacionados con la presa que ansiamos. El indagar en una presa fallecida a manos de nuestro futuro trofeo puede aclararnos también algunas de sus características, por lo que es fundamental explorar y explotar casi cada factor que se encuentre a nuestro alcance.

La labor de cacería la ejecutaremos en escenarios detallados, con animaciones realistas y agradables a la vista. La paleta de colores no se limitará a las clásicas gamas más apagadas del rol occidental, sino que estará a medio camino entre lo alegre y lo sobrio. Todo dependerá del contexto en el que nos encontramos, por supuesto. Lo preciosista de los entornos se complementa con una climatología activa y un traslado de la noche al día eficaz y veraz a la par de necesario. Meditando podremos adelantar unas cuantas horas, algo muy práctico si necesitamos llegar a una hora concreta a algún punto del mapeado. Además, los enemigos, en función de su naturaleza, son más activos por la noche o por el día, por lo que es necesario tener en cuenta todo esto si queremos que nuestras ejecuciones sean más fáciles o por el contrario más desafiantes.

Aún así, tanto en la dificultad como en lo referente al guión, se ha querido hacer algo accesible a todos los públicos. Por tanto, tanto los que hayan jugado otras entregas y/o leído su versión literaria como los que no, se sentirán cómodos y podrán entender todo con no demasiada dificultad.

Salvador Belizón

IMPRESIONES: The Witcher III: Wild Hunt llega con la intención de aterrizar con unas grandes aportaciones que lo hagan mucho más variado y vivo que nunca. El descomunal mundo que recorrer, repleto de misiones que desarrollar y con decisiones morales en cada esquina ya es algo atractivo de por sí, pero si se le añade un sistema de combate más profundo, hace que se convierta en un indispensable para los amantes del rol. Las más de 100 horas de duración que promete CD Projekt es el sello con el que se cierra la presentación de esta obra. Por supuesto, toca esperar lo que el título finalmente aportará, pero por el momento pinta más que excelente.
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No te quedes en el juego:

  • Un libro: las novelas de Andrzej Sapkowski en las que se basa el juego
  • Una serie: Juego de Tronos
  • Una canción: Duke of Death

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