En el fragor de la batalla

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Cuando Ubisoft enseñó por primera vez Rayman Origins no sólo estaba mostrando la vuelta de su querido personaje a las consolas, sino que también estaba demostrando de lo que era capaz su nuevo motor grafico, UbiArt Frameworks, con el que parecía que el juego estaba dibujado y pintado a mano. Ubisoft se dio cuenta de ello y lejos de ser Rayman la única franquicia en usarlo, la empresa francesa apostó por la creación de nuevas IPs (propiedades intelectuales) que funcionaran con él, como el reciente juego de rol Child of Light o como el juego que nos ocupa, Valiant Hearts: The Great War. Desarrollado por Ubisoft Montpellier, hace unos días pudimos probarlo en PlayStation 4 y a continuación os damos buena cuenta de nuestras impresiones.

Los hechos que se narran en Valiant Hearts: The Great War están enmarcados en la época de la I Guerra Mundial, momento histórico poco explotado en el mundo de los videojuegos, pero lo que nos cuenta no son los principales acontecimientos del conflicto, sino que se centra en el aspecto más humano y crudo del mismo. Para hacerlo se sirve de las vivencias y motivaciones de cada uno de los protagonistas, siendo el principal e hilo conductor de la historia Emile, un viejo granjero francés que es llamado a las filas de su país poco después de que el marido de su nieta, Karl, deje la granja en la que trabajaba para hacer lo propio en el bando enemigo, el alemán. En una de las batallas Emile cae frente a los alemanes y es hecho prisionero, siendo destinado al campamento del Baron Von Dorf, al parecer el principal enemigo del juego, como cocinero, donde se encuentra a Karl de nuevo. Un ataque al campamento hace que el caos se apodere de todo el mundo, por lo que Emile aprovecha para escapar y decide enfrentarse al enemigo e ir en buscar de Karl, para traerle de vuelta a casa, junto a su nieta Marie.

Durante este viaje Emile conocerá a otras personas que le ayudarán a conseguir su objetivo mientras persiguen el suyo propio, por lo que tendremos a nuestra disposición varios personajes a los que controlar, cada uno con sus propias habilidades. Además de Emile, que será capaz de excavar túneles con su cuchara de cocinero, tendremos a Freddie, un soldado americano al que Emile salva de una pelea que es capaz de cortar el alambre de espino con su cizalla, a la médico Anna, que se mete de lleno en la guerra para buscar a su padre, un científico que ha sido secuestrado por el Baron Von Dorf y que podrá curar heridos y a un perro soldado que nos ayudará a coger cosas a las cuales nosotros no llegamos. Estos son los que hemos podido ver en la demo que jugamos, pero seguro que habrá alguno más con los que nos cruzaremos que se unirán a nuestra causa. 

Aunque Valiant Hearts sea un juego sobre la guerra, no es un titulo de acción pese a lo que se pudiera pensar en un principio, sino que se trata de una aventura grafica en la que deberemos ir resolviendo diferentes puzles para avanzar en la historia. Como en cualquier aventura grafica de antaño, para poder progresar tendremos que interactuar con el entorno, accionando palancas, girando ruedas, haciendo subir y bajar montacargas, conseguir unas llaves para una puerta que está cerrada, etc. En este tipo de situaciones es muy importante el personaje del perro, que funciona como apoyo, ya que gracias a él podremos tirar de palancas o recoger objetos que se encuentran inaccesibles para cualquier ser humano. 

Además de ir resolviendo puzles, en muchas secciones predomina el sigilo, es decir, habrá veces que tendremos que adentrarnos en una base alemana, por lo que tendremos que ir poco a poco sin que nos vean, ya que esto significa la muerte, y cogerles desprevenidos para golpearles y dejarles fuera de combate. Todos estos desafíos que se nos irán planteando a lo largo del juego son muy intuitivos, al menos en los primeros compases que es lo que pudimos probar, y no serán demasiado complicados de resolver, pero para quienes les cueste ver la solución habrá un sistema de pistas solamente accesible cuando pasa un determinado tiempo sin que acertemos que nos da pequeñas claves para poder llegar a la solución.. Suponemos que la dificultad de estos desafíos irá aumentando a medida que vaya avanzando el juego, teniendo que estrujarnos el cerebro para continuar, pero si aun así la dificultad nos parece demasiado baja. Tendremos a nuestra disposición el llamado modo veterano, en el que desaparecerá el sistema de pistas y tampoco aparecerán resaltados los objetos con los que podremos interactuar, ideal para quienes busquen un reto aun mayor.

Por si fuera poco, por todas las diferentes misiones habrá diferentes objetos coleccionables que deberemos recoger para completar la misión al 100%. Algunos de ellos son fáciles de localizar, pero para acceder a otros tendremos que pararnos a pensar cómo poder recogerlos, teniendo que interactuar con diferentes elementos del escenario para hacerlo. Un añadido que sin duda encantará a todos esos jugadores completistas.

El nivel técnico del juego es sublime. No cuenta con unos gráficos ultrarrealistas, pero el uso del UbiArt Framework le sienta genial, con un aspecto muy atractivo a la vista. Aunque en ocasiones es muy colorido, en otras predominan los tonos grises y colores apagados, acordes con la sensación que intenta dar de la guerra: pesada y terrible. El estilo con el que se han recreado a los personajes y los escenarios por los que nos moveremos es tipo cómic, como si todo estuviera dibujado a mano. Una autentica maravilla que se aleja de los estilos que tienen los otros juegos que usan el mismo motor, por lo que nos sirve para ver todas las cosas que puede llegar a hacer.

Durante el juego recorreremos localizaciones como Francia o Bélgica, lugares donde tuvieron lugar muchos acontecimientos de la guerra, pero dibujados al estilo del juego, siendo una autentica gozada andar por ellos. Además se nos irán añadiendo entradas en nuestro diario contándonos la historia que tuvo lugar en ese sitio con datos y fotos sacadas durante los años que duró la I Guerra Mundial, dando un mayor contexto histórico al juego.

Al igual que su aspecto grafico, simple a la vista pero tremendamente efectivo, el control está al mismo nivel, teniendo un manejo suave y preciso de nuestros protagonistas, tanto en el movimiento como en su interacción con los diferentes objetos. Caben destacar de nuevo los momentos en el que estamos acompañados del perro, pudiéndole dar órdenes con tan solo unos pocos toques a los botones correspondientes, a lo que el adorable animal responde obedientemente, ya que en ningún caso ha hecho nada que hicieran que se perdiera de vista o no nos hiciera caso, como suele pasar en títulos que usan un compañero como mecánica jugable.

IMPRESIONES: Cuando nos ponemos a los mandos de Valiant Hearts: The Great War lo primero que vemos es su sensacional calidad visual, con un impresionante diseño artístico trasladado a la pantalla perfectamente gracias al motor UbiArt Framework que tantas maravillas visuales nos está dando últimamente. Además se trata un juego enmarcado en la i Guerra Mundial, pero que la trata desde un punto de vista que no habíamos visto hasta ahora, donde descubriremos las consecuencias que tiene la guerra en las personas de a pie y en los soldados protagonistas. Todo ello adornado con un control sencillo e intuitivo, así como la mecánica de puzles de la que se sirve para hacer avanzar la historia, muy dispares entre sí, pero que unirán sus fuerzas para conseguir su objetivo. Sin duda un juego muy a tener en cuenta en el ámbito digital, que es el formato en el que saldrá a la venta el próximo 25 de junio. Si os gustan los juegos de puzles, una historia emotiva y con un genial diseño artístico, id marcando la fecha en el calendario.

Álvaro Moral Arce

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