Guerra cómica en Nexus

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Un planeta por explorar y saquear sus recursos está en el centro de una batalla entre The Dominion y The Exiles, dos facciones que combaten por ver quién se lleva el botín.

Esta es la premisa inicial de WildStar, un título RPG multijugador masivo en línea (MMORPG) que está destapando muncho interés entre los fans al género y que en este avance os contaremos por qué.

Lo primero que debéis saber antes de meternos en verdadera faena es que el juego está siendo desarrollado por Carbine Studios, que se enfrentan al que será su primer videojuego, de ahí que puede que no os suene el estudio.
Sin embargo, si os decimos quiénes la componen seguro que la cosa cambia: entre el equipo de desarrolladores se encuentran antiguos trabajadores de Everquest, World of Warcraft, Half-Life 2 o Metroid Prime, por citar algunos de estos juegos que apenas han tenido éxito entre crítica y público.

Pero no solo aquí está el interés por sus creadores sino que Carbine Studios es una subsidiaria de NCSOFT de los que creemos que no habría por qué citar títulos pero que aún así lo vamos a hacer: Lineage o Guild Wars, ¿os suenan?

La cuestión está en que el estudio, aunque es de nueva formación no son novatos en el tema y están amparados por unos de los que más saben en el género de los multijugadores masivos en línea y que más éxito están teniendo actualmente.

De ahí el primer punto de seguimiento hacia el juego.

Lo segundo que se debe destacar es una sensación que se tiene después de probarlo: el juego es muy clásico y conservador, para bien o para mal dependiendo de los gustos de cada uno. Como habéis podido ver al inicio del avance, el planteamiento argumental del juego es relativamente típico y tópico y las dinámicas del título responden a los patrones de propuestas muy asentadas dentro de los MMORPG.

Sin embargo, dicho esto, es una sensación inicial que se va diluyendo con el paso del juego. Y es que WildStar, dentro de lo clásico, ofrece muchos puntos de corte innovador y mucha personalidad que es lo que realmente está consiguiendo que destape el interés.

Por ejemplo, bien es cierto que el argumento puede parecer de lo más normal. Sin embargo, el sentido del humor que engloba toda la propuesta, el desarrollo de las misiones que nos iremos encontrando y su acabado gráfico de cartoon futurista lo convierten en un título realmente llamativo.

Pero no es solo su diseño y su forma sino también su jugabilidad. Lo más destacado de WildStar en cuánto a su forma de juego en su profundo y adictivo sistema de combate. Y es que si bien tendremos que lanzar poderes y hacer trucos defensivos para acabar con nuestros rivales y que ellos no acaben con nosotros, el juego tiene un particularidad.

Y esta particularidad es que tendremos que estar constantemente moviéndonos, cosa no demasiado habitual en el género. Nos tendremos que mover ya sea para atacar como para defender.

¿Por qué? Porque en pantalla siempre se va a mostrar el radio de alcance de nuestros ataques. Además, estos ataques dibujarán diferentes formas en el suelo que será donde surtirá efecto dicho ataque. De ahí que, si queremos causar buenos estragos a nuestros enemigos, no solo hay que tirar el ataque en el momento preciso, sino que también habrá que hacerlo en el lugar adecuado.

Incluso, si pillamos a nuestros enemigos por la retaguardia, les infligiremos mucho más daño aún. De ahí que la posición y el intento de pillar desprevenidos al rival, sea fundamental. Y lo mismo sucede cuando nos defendemos, que la lógica impera a que nos movamos si queremos esquivar ciertos ataques.

Aquí está uno de los grandes aciertos de WildStar y ya os vamos avisando que, a buen seguro, uno de los modos que más triunfen dentro del basto mundo de Nexus, el planeta donde se desarrolla el juego, sea el de los combates de jugador contra jugador, pues el sistema de batallas, como os hemos dicho, es sumamente divertido.

Además de las batallas, vamos a encontrar lo que vemos siempre en el género, es decir, misiones, desafíos y raids. En las misiones, donde veremos avanzar el argumento con una buena cantidad de cinemáticas, la principal curiosidad del juego es que nuestras elecciones influirán en el desarrollo de la misma.

Vale que siempre nos dicen lo mismo, pero en WildStar lo hemos podido comprobar: no sucederá lo mismo si decidimos ayudar a alguien o no, si decidimos enfrentarnos al líder de una banda de manera amigable o chulesca, o si matamos a un rival o lo dejamos vivir. El desarrollo de la misión cambiará radicalmente dependiendo de nuestra elección.

¿Qué es lo mejor de este sistema? Pues que nos obligará a rejugar todas las misiones para ver qué pasa cuando tomamos un camino distinto al que tomamos la primera vez, y esto aumenta las horas de juego, lo que es fundamental en este género.

Los desafíos son misiones en las que tenemos condicionamientos de tiempo o salud y en las que nos vemos obligados a completarlas de una forma determinada. Y las raids, aunque todavía no se han podido probar, pues son lo de siempre: grandes grupos de jugadores que se enfrentan en conjunto para superar algo.

Otra de las particularidades destacadas de WildStar es que para acceder a determinadas zonas del mapa nos veremos obligados a ser una clase y profesión determinada. Con que uno del grupo lo sea, podremos pasar. Pero claro, eso ya obliga a trabajar en equipo y a que las bandas que formemos con nuestros amigos sean lo más variadas posibles para poder tener acceso a todo el mapa.

En la personalización de nuestro personaje como de nuestra base está otro de los puntos fuertes de WildStar. Y es que el enorme rango de cambios que podemos hacer entre los 6 arquetipos de personaje que hay hacen que sea imposible que aparezcan dos personajes iguales en el juego. Más luego hay que sumarle que cada jugador puede elegir como desarrollar su árbol de habilidades, lo que hará que todo el mundo sea diferente entre sí.

Esto ya llega al paroxismo en la creación de nuestra base: pues aparte de poder modificarlo todo, también podemos seleccionar que tipo de climatología que hay alrededor de la casa, la iluminación o el ambiente. Sí, esto quiere decir que podéis crearos una casa del pantano o una mansión fantasmal.

¿Cuáles son las principales pegas de WildStar? Fundamentalmente dos: la primera de ellas es que tanto las voces y textos del juego de momento solo se ha confirmado que tendrán disponibilidad en inglés, lo que puede ser traba para muchos jugadores, más cuando el sentido del humor y las cinemáticas son fundamentales.

La segunda pega está en el que el juego va a optar por un sistema de suscripción mensual, hecho que dice la teoría de los que aman al género, que cada vez es más caduco y por el que cada vez menos propuestas de multijugador masivo en línea deciden optar. A favor de este sistema hay que decir que los chicos de Carbine han asegurado que las cuotas mensuales de WildStar se podrán pagar con dinero conseguido en el juego, como sucede en EVE Online, aunque claro, no se ha confirmado ni cuánto dinero nos hará falta, ni cuántas horas tendremos que invertir para ganarlo.

Impresiones: WildStar tiene los suficientes elementos característicos como para encantar a los fans del género, sobre todo, su sistema de combates, dentro de un título de corte clásico. Su sistema de suscripción mensual y su localización únicamente en inglés, es lo que podría echar para atrás a algunos.

Nestor García
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