Impresiones de Wolfenstein 2: The New Colossus – De vuelta con los nazis

 

El nuevo Wolfenstein se lanzará el 27 de octubre y no pierde el humor que le caracteriza imaginando la victoria de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Nintendo Switch se ha unido a última hora a PlayStation 4, Xbox One y PC para su debut. La hora que pudimos jugar en el evento que Bethesda organizó en Londres nos dejó muy buenas sensaciones con el nuevo título de MachineGames. Un tiempo en el que pudimos confirmar cómo han escuchado y mejorado algunos aspectos técnicos y jugables en esta segunda entrega. Pero vamos al lío.

La demo nos sitúa directamente en el campo de batalla, sin rodeos. Tras una cinemática donde nos presentan a algunos personajes, entre ellos la ya conocida Frau Engel, nos ponemos en la piel del carismático BJ Blazkowicz con el que tantas batallas hemos lidiado. El escenario es inmejorable. La acción transcurre en los Estados Unidos de 1961, cinco meses después de los acontecimientos de Wolfenstein: The New Order en una realidad distópica gobernada por las esvásticas.

Una vez más, nuestro héroe saldrá a cazar nazis con un importante arsenal, ya que el sofisticado armamento nazi así lo exige. Vemos cómo se han desarrollado estos avances tecnológicos obra del científico Strasse, con el que tuvimos algo más que palabras en la primera entrega de 2014. Nuevamente la narrativa es uno de los puntos más atractivos del juego, siempre aderezado por su característico humor y una música metal (como no podía ser de otra manera) que ponen la banda sonora a nuestra masacre. Se nota el trabajo que hay detrás de cada escenario para integrar una historia en lo que aparentemente solo es un shooter, algo que ya se hizo a las mil maravillas en The New Order.

 

Centra el tiro, y nunca mejor dicho, en Frau Engel, un personaje que convierte la obsesión que tiene con Blazkowicz en su razón de ser. Al fin y al cabo el soldado la convirtió en lo que es ahora y ese matiz en la trama se torna muy interesante para los jugadores. Pudimos ver una cinemática inicial que bien podría estar dirigida por Tarantino a medio camino entre lo absurdo y lo terrible. Una manera muy acertada de enfocar la hipotética victoria de los nazis. Por lo que promete regalarnos escenas memorables con personajes bien construidos.

Lo jugamos con teclado y ratón, porque una es partidaria de usar PC para juegos FPS y pese a ello, no se hacía fácil superar las oleadas de nazis en cada escenario. Una vez disparas, prepara todas tus habilidades y armas si no quieres morir a la primera de cambio. Y efectivamente morimos mucho, hay que decir. Lo primero que nos encontramos, al igual que en escenarios más avanzados, fue un curioso y robótico perro y aunque no es muy rápido es mejor no enfrentarse a él de frente.

Para acabar con él es recomendable hacer uso del magnífico entorno diseñado al detalle para este fin. Mucha tecnología alemana pero también tienen sus puntos de flaqueza. Más adelante podremos cabalgar sobre uno de estos artilugios, por si os lo estabais preguntando.

Si en la primera demo que vimos Terror Billy estaba postrado en una silla de ruedas, en esta otra el protagonista hace gala de unas nuevas patas mecánicas que nos dan unas posibilidades enormes de sorprender a los enemigos y enriquece el gameplay sobremanera.

Hay que saber también cómo y cuándo usarlas porque si bien pueden ser muy útiles, en un principio resultan lentas con el ritmo que nos impone el juego. Alternar entre las capacidades normales y este gadget es todo un reto para los más intrépidos. Pero sin duda gracias a ellas podemos alcanzar sitios que de otra forma sería imposible y las necesitaremos para avanzar en el juego en algunas ocasiones.

Según lo jugado, diría que la mejor manera para disfrutar del completo armamento del que disponemos es ser sigiloso en algunas zonas. Para ello, utiliza el silenciador contra los enemigos porque una vez hagas ruido con tus armas, alertarás a una multitud de nazis que no te darán tregua. Un poco de estrategia nunca viene mal.

Nos sorprendió gratamente el menú con ilustraciones de todas las armas perfectamente detalladas donde se pueden mejorar durante la aventura.  The New Colossus ofrece escenarios para todo tipo de jugador: para el que le gusta la infiltración y para el que le gusta entrar haciendo ruido. Sin duda un título más creativo que da un paso más para convertirse en una indispensable trilogía.

Raquel Morales

Wolfenstein 2: The New Colossus toma todo lo que hizo bien con la primera entrega y no deja de sorprender. El ritmo frenético se equilibra con situaciones en las que podemos hacer uso de nuestro perfil más sigiloso, sobre todo para aprovechar al máximo la experiencia. Los diseños de los escenarios son espectaculares y muy trabajados, ambientados en la América de principios de los 60. El toque distópico ya lo pone la tecnología de los nazis y su narrativa, con mucho humor.

Hay que armarse de paciencia y elegir bien en cada momento, porque esta guerra no es un juego de niños. La música acompaña de forma sublime una aventura que quiere ser continuista y sin embargo es más ambiciosa, mejora sobre sus pasos.

 

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The New Colossus hace referencia a la estatua de la Libertad que en un poema se la compara con el coloso de Rodas.

 

 

 

Raquel Morales

Periodista. Me encanta hablar de videojuegos, series y películas. Me entrené con Lara Croft en el templo de Karnak. Camino de Grand Line.
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