20 momentos en que Pixar dejó de dirigirse al público infantil

20 momentos en que Pixar dejó de dirigirse al público infantil

Pixar, por ir de la mano de Disney, queda con la imagen de ser un estudio de productos eminentemente infantiles. Y si bien la lista de sus películas y cortometrajes les darían la razón a quienes piensan así, habría que pararse a ver detenidamente cada una de estas obras porque algunas esconden ciertos momentos que no son precisamente infantiles y sin bastante adultos. Más bien algunos están hechos del material del que nacen los traumas.

Alguien en el portal Screen Rant está ahora mismo llorando en un rincón oscuro por su infancia perdida sorbo a sorbo de una copa de bourbon tras rememorar estos 20 momentos en los que Pixar dejó de dirigirse al público infantil y clavó en los espectadores algunas escenas y temas de alto impacto como fríos y acerados puñales para dejarles boquiabiertos y confusos. Ojo, porque puede haber spoilers. Son los siguientes:



Toy Story: Buzz Lightyear está convencidisimo durante buena parte del metraje de que él es realmente el héroe del comando estelar que dice su envase que es. Hasta el doloroso, énfasis en doloroso, momento en que toma conciencia de que no es más que una figura de acción en una de las bofetadas de realidad más sonoras en una película Disney.



Buscando a Nemo: El pez payaso Marlin, que se pasa la película buscando a su hijo Nemo, tiene serios problemas de ansiedad, problemas que por momentos llegan a ser verdaderamente angustiosos.



Los Increíbles: Tras los primeros compases de la película y habida cuenta de que los superhéroes han de buscarse vidas normales con trabajos normales, el retrato de la Mr. Increíble es tan deprimente por el modo en que la vida real machaca los sueños que es como para quedarse en vela pensando en ello.



Up: La vida de Carl contada al comienzo de la película Up es un hito de la animación, pero también una potente fuente de traumas y lloros. El golpe repentino y durísimo de una tragedia que acarrea un sueño frustrado es de los que dejan cicatriz emocional.



Del Revés: En esta producción centrada en las emociones, el momento en el que vemos cómo es alguien que se deja llevar por las más negativas no es muy agradable. Y el que según Pixar casi todas las emociones principales sean negativas es algo que dice bastante.



Toy Story 3: Aunque se trate de juguetes, ver las “heridas de guerra” que presentan algunos de ellos, los más maltratados, es algo que, en un momento en el que muchos espectadores han crecido con sus personajes, puede incomodar a algunos.



Cars 3: El propio tráiler de esta película nos ha dejado un momento de lo más impactante, en el más amplio sentido de la palabra, y es que el aparatoso accidente que sufre Rayo McQueen durante una carrera es demoledor. Pero lo más impactante es poner de relieve la noción de que cuando menos lo esperas un desastre puede cambiar una vida.



Monstruos University: En este viaje a los años universitarios de Mike y Sully, el segundo hace una revelación que se nos puede aplicar a muchos en nuestras propias vidas cuando todo nos sobrepasa: “Doy miedo, Mike, pero la mayor parte del tiempo, estoy aterrado”.



Toy Story: Fiesta Saurus Rex
: Durante este spin-off de Toy Story hay un guiño que aunque no tiene esa intención, resulta aterrador. Y es que la piel de Sully sirve como funda para una tapa de inodoro, provocando que las mentes jóvenes e impresionales den por sentado que el monstruo ha sido cazado, asesinado y despellejado para volver un cuarto de baño un poco más hortera.



Brave: El cáriz feminista de Mérida y su lucha contra un sistema patriarcal es algo para lo que quizás las audiencias más jóvenes no están preparadas, sino que va dirigido a los más creciditos.



Bichos: Bajo la trama de esta película protagonizada por insectos hay un mensaje político subyacente que solo los paladares con más callo sabrán apreciar.



Buscando a Nemo: La aventura del pez vuelve a esta lista para poder de manifiesto una teoría llena de agujeros, pero no del todo descartable: ¿Y si Nemo (del latín “nadie”) en realidad solo existe en la mente de Marlin?



Up: El personaje de Charles F. Muntz es el ejemplo de una visión retorcida y oscura de lo que la amargura le puede hacer a un hombre. Un villano solitario, paranoico y obsesionado que además es una decepción para Carl, quien le admiraba de joven.



Toy Story 2: Jessie recuerda su abandono y los corazones de los presentes en el aforo de la sala de cine se encogen.



Cars: ¿Nadie se ha preguntado dónde están los humanos en Cars? Porque los coches no se fabrican solos, ni se diseñan solos ni habitualmente se conducen solos. Un documento interno lo explica: “Imagina un futuro cercano en el los coches siguen haciéndose más y más inteligentes y tras un día simplemente se van. ¿Para qué necesitamos humanos? Solo nos retrasan. Es lastre, librémonos de ellos. Pero el coche toma la personalidad de la última persona que lo condujo”.



El viaje de Arlo: Una película que fue criticada por contener escenas agresivas, con muertes incluidas, y que además muestra momentos de alucinaciones inducidas por las drogas. Lo tiene todo.



Borrowed Time: No es estrictamente un corto de Pixar, pero está hecho por algunos de sus animadores, y es sensiblemente más oscuro y dramático de lo habitual.



Sanjay’s Super Team: El hijo de un devoto creyente hindú abraza la religión cuando se topa con tres deidades a las que toma por superhéroes en una alegoría sobre cultivar las creencias en un mundo moderno en forma de cortometraje.



Buscando a Dory: La olvidadiza protagonista pierde a sus padres no una sino dos veces en la misma película, lo cual es extremadamente doloroso para alguien con una memoria tan a corto plazo. Algo que de por sí supone una carga para Dory que no le facilita la vida.



Toy Story 3: Si una escena de Pixar se ha llevado la palma en cuanto a componente trágico no es sino el momento en el que los juguetes se preparan para una muerte segura en el incinerador. 

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