Adentrándonos en el mundo de Mad Max

Entra en el mundo de Mad Max

Mad Max está viviendo una segunda juventud tras madurar y terminar despareciendo hace treinta años. El estreno de Furia en la Carretera hace tan solo unos meses y ahora la nueva adaptación a los videojuegos ha traido de vuelta uno de los universos más característicos e imaginativos de la historia del cine.

El mundo de Mad Max arranca en un futuro incierto y no muy lejano. Pero es nuestro mundo. Una visión de cómo podría ser el futuro de nuestro mundo desde los ojos de quien vivía a principio de los años 80. Era el final de la guerra fría, aunque ellos no lo supieran, pero la amenaza de una guerra nuclear todavía se recordaba.

La historia arranca dentro de no mucho tiempo, cuando la sociedad se descompone y la justicia deja de tener algún valor. En las calles, las bandas comienzan a hacer y deshacer a su antojo; la policía, que se ve acorralada, tiene más margen de maniobra para hacer lo que quieran con los vándalos. A nivel global, las tensiones internacionales provocadas por los excasos recursos energéticos crecen. Y al final, se produce el desastre. Una guerra nuclear. El mundo queda reducido a solitarios caminos y páramos interminables de arena. La sociedad deja de existir.

En medio de este mundo, los que sobreviven son los más fuertes, los que tienen armas y los que tienen algo de combustible para desplazarse. En un futuro en el que la tecnología ha evolucionado y el hombre ha salido al espacio, la sociedad se encuentra presa en un planeta muerto, sin poder buscar otro lugar que habitar. Se ve obligada a vivir entre chatarra y matándose los unos a los otros.



PELÍCULAS

Mad Max: Salvajes de Autopista (1979)

Esta primera película es la visión del futuro de un George Miller que se estrena en el cine muy poco tiempo de después de dejar su carrera como médico de urgencia. Presenta a Max Rocatansky, un policía de Australia que destacaba por su eficacia, al que terminan volviendo loco (de ahí el "Mad" de su nombre). En una hora y media de película, perfectamente resumibles en quince minutos, pierde a su familia y su compañero de trabajo a manos de una banda de moteros que viajaba por la geografía local. Tras quedarse solo, roba el coche más potente que tenía la policía, se cobra venganza y se dedica a vagar por el mundo como un alma solitaria.

A pesar de su bajo presupuesto, cuenta con algunos momentos realmente espectaculares para la época, como unas persecuciones y secuencias de carretera muy bien conseguidas. Se convierten en el plato fuerte de la película al contar con bastantes minutos de metraje. El uso de la cámara es muy personal a lo largo de la saga, y aunque esta entrega no sea la mejor, deja algunas instantáneas bastante inteligentes, como los planos subjetivos desde el parachoques de los vehículos.

En la demencia de los antagonistas se nota la influencia de una de la obras más destacadas de la época y de todos los tiempos: La Naranja Mecánica. La locura y la violencia de los moteros es claramente similar a la que escribió Stanley Kubrick para Alex y su grupo de vándalos casi una década antes.

Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera (1981)


La segunda entrega da un salto enorme en todos los aspectos. Para empezar, por primera vez presenta un mundo realmente diferente al que el espectador conoce. Aunque no se explica en la película, la guerra ya ha tenido lugar, dejando tras de sí un mundo desolado y enloquecido. La primera imagen que se muestra de Max es conduciendo su coche, igual que lo había dejado la anterior película. Sin embargo, se aprecia un tono más oscuro, y la persecución con la que arranca da a entender que durante los años de intermedio se ha dedicado a sobrevivir viajando de un lado a otro.

Como respuesta a un mundo cada vez más hostil, los supervivientes se han organizado en bandas que se dedican al pillaje y el robo. Se trata de un mundo en el que ya no hay ciudades; como mucho se encuentra algun asentamiento en medio de la nada o campamentos provisionales para pasar la noche. Con esa premisa, el que tiene gasolina es el que tiene más probabilidades de sobrevivir, bien sea porque le permite buscar recursos o porque le sirve para escapar de aquellos que quieren los suyos.

En medio de su camino, Max encuentra a un grupo de personas que vive en una estación petrolífera, donde han hecho su hogar y sobreviven comerciando con el oro negro. Sin embargo, se encuentran atrapados en ella, constanemente asediados por Humungus, el líder de un grupo armado. Aquí es donde entra en juego Max, que se ve obligado a ayudar al grupo petrolero a huir de su base sin que sean masacrados al abrir sus puertas.

El guion mejora consitentemente con respecto a la primera película, y el presupuesto mayor se nota en cada una de sus facetas. Las secuencias de conducción que ya brillaron anteriormente, esta vez lucen tan bien que hacen dudar de la fecha de su estreno, gracias a planos aéreos y diversos recursos muy originales. George Miller, como enamorado de la composción de la imagen y de la elección del enfoque perfecto que es, deja unas imágenes muy bien conseguidas.

Mad Max 3: Más Allá de la Cúpula del Trueno (1985)


El final de la trilogía clásica deja la entrega más imaginativa, pero también la más irregular. Avanzando más en el tiempo, la sociedad cuenta con menos recursos que nunca. Pero precisamente por haber tocado fondo, se encuentra organizándose de nuevo en grupos tribales y de comercio. Ante la prácticamente insalvable escasez de petróleo y otros combustibles, desarrollan nueva forma de energía a base del metano que originan los excrementos de cerdo al ser quemados. Y como solo hay un hombre que lo produce, vuelve el monopolio.

Max, que no volverá a conducir más un coche salvo unos minutos que roba uno durante una persecución, se encuentra vagando por el desierto hasta que da con un asentamiento. Su estancia allí no dura mucho, ya que tras un combate y por culpa de las leyes es abandonado en el desierto a su suerte. Lo más peculiar del arranque de Mad Max 3 es encontrarse a Tina Turner, en pleno apogeo de su carrera musical, encarnando a la líder de una primitiva sociedad. Esa sería su penúltima actuación en el cine.

Cuando está a punto de morir, es rescatado por una chica indígena y es llevado al poblado. Allí le toman como el salvador que estaban esperando según una antigua profecía de antes del desastre, sin embargo, él pronto les explica que no es así.

Esta es la entrega que se preocupa más por explicar el mundo en el que viven. La chica de la tribu narra el proceso por el cual se destruyó el antiguo mundo en forma de cuento para sus niños.

Aunque el universo creado por George Miller es bastante pesimista, deja lugar para la esperanza al final de la trilogía, ya que traslada a estos jóvenes a la ciudad a volver a ocupar lo que un día vacío la humanidad, esperando a que otros lo vean y decidan volver.

Mad Max Furia en la Carretera  (2015)


Treinta años tardó la saga en tener una nueva entrega. Furia en la Carretera fue anunciada y cancelada varias veces, e incluso estuvo a punto de convertirse en un producto de animación. Según George Miller, esta entrega lo que hace es revisitar el mundo de Mad Max. Para ello, ha cogido los conceptos y situaciones más significativos de la trilogía original, los ha agitado y con el resultado ha dado a luz un nuevo producto. Sobre todo, los ha agitado. Para que se vuelvan más salvajes. Para que estén más locos. En definitiva, le da una vuelta de tuerca a su mundo.

Este Mad Max interpretado por Tom Hardy no es el mismo que el de Mel Gibson. Pero tampoco es otro diferente. Es el concepto de Mad Max utilizado para contar otra historia con las mismas herramientas. Y por eso no es una secuela, ni un reinicio, ni una precuela.

Este mundo de Max también ha sido asolado por una guerra nuclear, y su sociedad no tiene más esperanza que la mera supervivencia. El petróleo y las balas son las monedas de cambio, el agua, un bien preciado al que no todos tienen acceso. Sin nada a que aspirar, el protagonista, como relata en su primer monólogo, se dedica a sobrevivir.

El derroche creativo del director y guionista, una fotografía espectacular, un reparto a la altura y un gran trabajo en las escenas de acción rodadas a la antigua usanza han dado como resultado una de las cintas más trepidantes y espectaculares de los últimos tiempos. Mad Max ha vuelto y no podría haberlo hecho de mejor forma: con su entrega más redonda. Muestra además una gran madurez, fruto en buena parte de la veteranía de Miller, y su argumento tiene un cariz feminista que no le sienta nada mal.



VIDEOJUEGOS

Mad Max (1990, SNES)


A principios de los años 90 Super Nintendo recibió la primera adaptación de la saga a los videojuegos, y llegó 5 años después de la última película hasta la fecha. Se trataba de un título que combinaba la conducción con la exploración. El jugador manejaba al Interceptor V8 de Max en un mundo bastante abierto para los estándares de la época. El objetivo era conseguir recursos y combatir con otros vehículos para avanzar. Además, también contaba con fases de acción en tercera persona en las que el protagonista se bajaba del vehículo para explorar grutas.

Mad Max (2015, PlayStation 4, Xbox One y PC)


Avalanche Studios, expertos en juegos de acción como han demostrado con la franquicia de Just Cause, han vuelto a adaptar el mundo de Max a las consolas y esta vez también al PC. La propuesta del título es fiel a la esencia de la franquicia: conducción por gigantescos páramos en busca de recursos para sobrevivir, combinadas con combates cuerpo a cuerpo y con armas. Sin embargo, El estudio asegura que la historia y el personaje son originales, es decir, que no están basados en ninguna entrega en concreto. Lee nuestro análisis aquí.

INFLUENCIAS A OTRAS OBRAS


A pesar de que la serie estuvo en reposo durante muchos años, su esencia ha seguido viva y se ha manifestado en muchas otras producciones de diferente tipo. Por ejemplo, una de las escenas más famosas de la saga Saw, en la que el protagonista tiene que decidir si cortarse el pie que tiene encadenado, está directamente extraída de la primera entrega de Mad Max. Además, Buronson, creador del manga El Puño de la Estrella del Norte, afirma haberse inspirado en ella para crear su obra.

Sin embargo, es El Guerrero de la Carretera la que más ha calado entre los artistas por su estética tan personal. Es muy difícil jugar a cualquier entrega de la saga Fallout sin pensar en ella. La apariencia de las bandas en la película, con peinados punkys y atuendos de cuero y pinchos, que parecen casi sádicos, son los mismos que se ven a cada paso en el Yermo, en el Mojave o cualquier otra localización de la saga. Incluso Hideo Kojima dice que es una de las películas que más le han influido para crear su saga de Metal Gear Solid. En concreto, dice que le fascina la forma en que habla de los personajes sin contarlo con palabras. Otros juegos en los que se puede ver parte de la esencia insana de Mad Max son Twisted Metal, Carmaggedon, Borderlands, o Rage.

Si hablamos de directores de cine, Guillermo del Toro, David Fincher, Robert Rodríguez o James Cameron son algunos de los ejemplos más destacados entre los que afirman tenerla entre sus cintas favoritas.

Por último, lo que más ha trascendido de la tercera película de Mad Max es la famosa Cúpula del Trueno, que ha aparecido en numerosos videoclips de todo tipo y se ha usado en muchas situaciones para nombrar escenarios del mismo tipo. En cuanto videojuegos, es reseñable el diseño de Ferra/Torr en Mortal Kombat X, que parte del mismo concepto que el tándem compuesto por Maestro y Golpeador en el filme.

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