Adiós a Chuck Berry, el hombre que puso el broche de oro a Regreso al Futuro

Adiós a Chuck Berry, el hombre que puso el broche de oro a Regreso al Futuro

“Chuck, soy tu primo Marvin. ¿Recuerdas ese sonido que estabas buscando? Pues escucha esto”. Estas palabras pertenecen a una escena que ya es mítica en el mundo del cine y que ha sido parodiada hasta la saciedad. Las pronuncia en Regreso al Futuro un músico llamado Marvin Berry para que la canción que en ese momento está tocando sobre el escenario un Marty McFly entregado al rock inspire a su primo, el legendario músico Chuck Berry. Hoy, por desgracia, hemos de lamentar que esta figura del rock haya fallecido el 18 de marzo del 2017 a los 90 años de edad.

Chuck Berry era ante todo un gran figura sobre los escenarios. Un showman que dió la vuelta al rock’n roll como un calcetín. Y lo hizo precisamente gracias a ese tema de sobras conocido por todo el mundo. “Vamos, Johnny, vamos, vamos, vamos”, decía Berry dando ánimos a un tal Johnny B. Goode que quiere triunfar como guitarrista a pesar de que es un chico de campo. Es un reflejo de la vida del propio Berry, pero también el momento en el que el contínuo temporal se puso patas arriba.

Y es que la vida real a veces supera a la ficción. Claro que no hubo ningún crononauta que le tocara a Chuck Berry, o a ningún primo suyo en su defecto, su propia canción convertida en un éxito desde el futuro de 30 años después. Pero hubiese encajado como un guante y hubiese explicado muchas cosas. Por ejemplo, que Chuck Berry consiguiera un éxito instantáneo, y de paso, se reinventara a sí mismo y a la manera de entender el rock’n roll cuando ni siquiera era éste el género en el que se inició.



Chuck Berry, el que estaba al otro lado del teléfono que sostenía su primo Marvin encarando a Marty McFly, era un cantante hijo del blues. Su estilo cambió radicalmente con Johnny B. Goode en 1955 como si de la noche al día hubiera visto la luz. Y en un ejercicio de retroalimentación que te puede volar la mente, esto fue lo que hizo que Robert Zemeckis encontrara la conclusión ideal para atar cabos en Regreso al Futuro y que Marty reconstruyera el pasado que había destruido viajando en el tiempo.

La web Billboard ya contó en su momento cómo, si en el cine Johnny B. Goode no existiría sin Marty McFly, en la realidad Marty McFly no hubiera tenido una aventura tan memorable sin Johnny B. Goode, sin ese molde roto por Berry que supone un puente perfecto entre 1985 y 1955. Una composición que, como ya dice Marty, “De donde yo vengo, es un clásico”. Un ritmo que para su época es futurista, para el futuro el clásico, una rareza en la que Zemeckis hizo palanca para unir dos épocas con grandes resultados. Y no hubiera sido posible sin Chuck Berry. El hombre que cambió la música. Allá donde estés, sigue adelante, Johnny. 

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