Bud Spencer fallece a los 86 años, pero sigue vivo en esta demo y en nuestros corazones

Fallece Bud Spencer, pero sigue vivo en esta demo y en nuestros corazones

La ley de vida no perdona y nos arrebata a otro de los ídolos de hace tres décadas. Carlo Pedersoli, más conocido como Bud Spencer y quien junto a Mario Girotti, alias Terence Hill, protagonizó varias comedias de acción, nos ha dejado a la edad de 86 años en Roma, a las 18:15 de la tarde de ayer lunes 27 de junio. Su hijo, el encargado de comunicar el fallecimiento a los medios, asegura que el actor ha pasado a mejor vida de manera tranquila, sin sufrimiento.

Bud Spencer convirtió su aspecto orondo y desaliñado, sus camisas sucias y polvorientas, su gesto de malas pulgas y, sobre todo, sus contundentes bofetadas y puñetazos verticales en todo un icono del videoclub. Pero antes de Bud Spencer estaba Carlo Pedersoli, y antes de anotarse toda una carrera cinematográfica a base de sacudir a mano abierta, hay un trayectoria como deportista profesional, como nadador de élite concretamente, que le reportó 7 campeonatos nacionales en la disciplina de los 100 metros, el récord de ser el primer nadador italiano en bajar de 1 minuto el crono en esta modalidad y 3 participaciones en la selección italiana de waterpolo en los Juegos Olímpicos de 1952, 1956 y 1960, las dos primeras alcanzando las semifinales.

Pero si hay una manera en la que recordamos a Bud Spencer, y queremos que siga siendo así, es sacudiendo tortas que harían caer a dioses al sonido de listones de manera partiéndose por la mitad. El videojuego, por desgracia, nunca se ha fijado en la figura de Bud Spencer de manera explícita (sí hay en After The War de Dinamic un cierto personaje que hace las veces de jefe de zona le tiene un sospechoso aire), y mira que ha tenido tiempo para fijarse en una figura que demandaba su propio beat'em up a gritos. Pero nunca es tarde para enmendar este error. Inspirado en Le llamaban Trinidad, un fan realizó hace aproximadamente un año la demo Schiaffi & Fagioli (“Palmadas y judías”), donde Bud Spencer y Terence Hill en sus personajes de Bambino y Trinidad ponen en práctica su inconfundible estilo de pelea en un juego al más puro estilo arcade.



Para la posteridad quedan películas como Y si no, nos enfadamos, Banana Joe, Quien tiene un amigo tiene un tesoro o Dos súper dos, que no serán carne de Oscar o de filmotecas pero que a más de un niño que hoy o bien pasa la cuarentena o está rozando el aro le salvaron una tarde de tedio. Descanse en paz, y ojalá que donde quiera que esté, el bueno de Bud tenga por fin su buggy rojo con capota amarilla. 

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