Crítica Alicia a Través del Espejo: ¡Ya la hemos visto!

Crítica Alicia a Través del Espejo: ¡Ya la hemos visto!

Este viernes 27 de mayo se estrena en las carteleras españolas la película Alicia a Través del Espejo, la secuela de Alicia en el País de las Maravillas; que adapta de forma libre la continuación de las aventuras narradas por Tim Burton, basada en los personajes creados por Lewis Carroll, con un reparto lleno de intérpretes con ningún deseo de retomar sus papeles realizados en el año 2010.

Así pues, Alicia a Través del Espejo está dirigida por James Bobin (Los Muppets) y cuenta en su reparto con Mia Wasikowska (La Cumbre Escarlata), Johnny Depp (Black Mass: Estrictamente Criminal), Helena Bonham Carter (Cenicienta), Anne Hathaway (Interstellar), Sacha Baron Cohen (Agente Contrainteligente), Michael Sheen (Masters of Sex), Stephen Fry (El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos), Timothy Spall (Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Parte I), Rhys Ifans (The Amazing Spider-Man), Ed Speleers (Eragon), Barbara Windsor (Comrades), John Sessions (Sherlock), Paul Whitehouse (Help) y Karol Steele (The Outcast), así como también con el malogrado Alan Rickman (Espías Desde el Cielo).

La historia arranca con una de las expediciones de Alicia (Mia Wasikowska) a través del mundo, cumpliendo el principal deseo de su padre. Pero cuando vuelve a Londres, deberá volver al País de las Maravillas, para intentar cambiar el pasado y salvar a su amigo el Sombrerero Loco (Johnny Depp). Para lograrlo, contará con la ayuda de un enigmático artilugio conocido como la cronosfera. Pero para volver al pasado deberá desobedecer al Tiempo (Sacha Baron Cohen), que le perseguirá sin descanso para evitar que se cumpla el plazo marcado por el reloj y todo el país mágico se convierta en un mundo estéril y sin vida. Sin embargo, lejos de ayudar, la Reina Roja (Helena Bonham Carter), aprovechará la crisis y el caos para intentar adueñarse de nuevo de la corona de su hermana, la Reina Blanca (Anne Hathaway).

Alicia a Través del Espejo es ese tipo de secuela que nadie ha pedido pero que Hollywood se empeña en metértela por los ojos aunque no quieras, y para ellos gastan cientos de millones de dólares en producción, postproducción y marketing, como ocurriera recientemente con Las Crónicas de Blancanieves: El Cazador y la Reina del Hielo. De esta forma, la secuela de Alicia en el País de las Maravillas solamente mantiene de la cinta de Tim Burton a los personajes y actores elegidos por el irrepetible cineasta; decidiendo el nuevo realizador, James Bobin, innovar e improvisar en el resto de aspectos y en la historia en general.

Así las cosas, Alicia a Través del Espejo se presenta como una secuela sin pretensiones, una mera continuación que en la época clásica de animación de Disney sería la típica continuación sacada directamente en VHS. Así pues, hay muchos términos que pueden definir a la cinta, como es el de alocada, ruidosa, excéntrica y exagerada, pero ante todo, es innecesaria.

De este modo, Alicia a Través del Espejo plantea un argumento pueril y absurdo como es el de viajar en el tiempo solamente para alegrar a un amigo, donde por muy íntimos que sean (que tampoco es el caso, ya que no se ha acordado de él durante sus viajes en barco por el mundo real) no es justificable arriesgar toda la existencia por una sola persona, al que tampoco le aguarda un gran destino. Pero más allá de este planteamiento inicial, la historia se enfrasca en narrarnos una serie de flashbacks que en poco nutren la historia original, solamente rellenando historias ya contadas anteriormente.

Tampoco ayuda la apatía con la que trabajan los protagonistas, especialmente en los casos de Mia Wasikowska y Johnny Depp, por no hablar de lo innecesaria que resulta la reaparición de Anne Hathaway en su papel de Reina Blanca. Por tanto, la única que destaca sobre el resto y que quiere darle algo más de profundidad a su personaje es Helena Bonham Carter como Reina Roja, que si bien no está a la altura de su trabajo anterior, al menos ofrece nuevos matices y una justificación a su personalidad.

De esta forma, lo más destacable de Alicia a Través del Espejo, más allá de los coloridos efectos visuales, es el planteamiento que reside en el trasfondo de la historia, puesto que el pobre guión esboza una serie de apuntes que denotan una idea diferente a la connotación y estructura básica de las películas infantiles y juveniles, donde los buenos son puros y los malos son odiosos. Así pues, la película nos plantea a unos personajes buenos que hacen algo malo (robar la cronosfera), el teórico nuevo villano (El Tiempo) en realidad solamente quiere salvaguardar el objeto porque su uso prolongado destrozaría el continuo espacio-tiempo en el País de las Maravillas, una reina buena que hizo algo malo de pequeña y que conllevó a que su hermana, la reina mala, se convirtiese en lo que es, pudiendo haber sido diferente si la adorable niña buena no hubiese hecho lo que hizo (revelarlo sería un relativo spoiler, así que lo dejo en el aire para quienes quieran verla).

En resumen, Alicia a Través del Espejo es una película más loca y espectacular que la primera entrega, pero que sufre por un guión más pobre y manido que el de la cinta original de Tim Burton. Para colmo, no añade nada nuevo y sorprendente, y sus protagonistas parece que simplemente actúan por estar obligados por contrato, sin el menor brillo de ilusión en sus ojos innecesariamente exacerbados en 3D, porque el 3D no aporta nada; aunque es indudablemente mejor que el insertado en postproducción de la película original, que provocó algún que otro desprendimiento de retina. 

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