Crítica de Los Odiosos Ocho: ¡Ya la hemos visto!

Crítica de Los Odiosos Ocho: ¡Ya la hemos visto!

El viernes 15 de enero se estrena en las carteleras españolas la película Los Odiosos Ocho, nuevo trabajo del aclamado director de cine Quentin Tarantino, con un trabajo que recuerda a una fusión bien elaborada entre Reservoir Dogs y Django Desencadenado, extrayendo los mejor de ellas y arrojando el resultado a un único escenario en la mayor parte del metraje, dejando que el espectador disfrute de una puesta en escena al más puro estilo teatral.

El octavo largometraje de Tarantino (tal y como él lo vende, donde cuenta las dos entregas de Kill Bill como una sola y no añade sus colaboraciones en la silla de director con otros compañeros) nació rodeado de polémica por las filtraciones del guión original del cineasta de la mandíbula cuadrada, pero ha sabido sobreponerse, cambiando algunos detalles y modificando el final. Así pues, es una alegría para todos los cinéfilos que este trabajo haya podido finalmente realizarse, puesto que de otra forma nos habríamos perdido el espectáculo ofrecido en esta cinta protagonizada por Samuel L. Jackson (Vengadores: La Era de Ultrón), Kurt Russell (Fast & Furious 7), Jennifer Jason Leigh (Twin Peaks II), Demian Bichir (Machete Kills), Walton Goggins (American Ultra), Tim Roth (El Increíble Hulk), Bruce Dern (Nebraska), Michael Madsen (Sin City), James Parks (No me Perteneces), Dana Gourrier (True Detective), Zoë Bell (Django Desencadenado) y Channing Tatum (Infiltrados en la Universidad), entre otros.

Algunos años después de finalizar la Guerra de Secesión estadounidense, una diligencia avanza a toda velocidad para evitar la ventisca que les acecha. En ella, el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su fugitiva Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), intentan llegar al pueblo de Red Rock, donde Ruth entregará a Domergue a la justicia. Sin embargo, el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson) y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff del pueblo se unirán a la diligencia.

Debido a que no pueden proseguir hasta Red Rock debido a la gran ventisca, Ruth, Domergue, Warren y Mannix se refugiarán en la Mercería de Minnie. Pero cuando llegan al local descubren a cuatro rostros desconocidos en vez de a Minnie y su marido. Así pues, Bob (Demian Bichir), el verdugo Oswaldo Mobray (Tim Roth), el vaquero Joe Gage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern) también esperarán al final de la tormenta, provocándose grandes tensiones entre los ocho huéspedes.

Con este argumento arranca la última cinta de Tarantino, que como viene siendo habitual en él no se deja amilanar y presenta una película de 167 minutos, esquivando los habituales y horribles recortes de metraje para su exhibición en salas comerciales. De este modo, el director nos regala prácticamente tres horas de una historia cruda, claustrofóbica, rebosante de violencia y diálogos absorbentes, en el que Tarantino sabe exprimir el talento de su reparto, ya sean con sus viejos conocidos como con los nuevos fichajes.

De esta manera, Tarantino sabe en Los Odiosos Ocho extraer grandes actuaciones de sus actores, donde a las soberbias intervenciones de Samuel L. Jackson y Kurt Russell se une la actuación de la única mujer protagonista, Jennifer Jason Leigh, que sabe arrebatar planos y escenas al resto del reparto, dejando en evidencia a sus compañeros masculinos. A su vez, Samuel L. Jackson vuelve a destacar en una película de Tarantino, puesto que el realizar sabe exprimir al curtido actor y regalarle personajes inolvidables, como fueron el mayordomo de Django Desencadenado o Julius de Pulp Fiction.

Aunque no sea el mejor trabajo de Quentin Tarantino, debido a que posee trabajos más completos en su filmografía, Los Odiosos Ocho puede presumir de gozar de un guión sólido, sorprendente, refrescante y rebosante de humor negrísimo, donde priman los diálogos y los giros de guión marca de la casa. Todo ello, sin olvidar los habituales tiroteos y litros de sangre, habituales en su filmografía.

En definitiva, Los Odiosos Ocho es puro cine Tarantino. Rodeado de un reparto inspiradísimo y un trasfondo social tan crudo y arisco como es reunir en un escenario hermético a ambos bandos de una guerra fratricida, Tarantino nos regala otro guión de lujo con diálogos espléndidos, ofreciéndonos otra revisión de géneros y múltiples homenajes. A su vez, destaca la música de Ennio Morricone, que sabe hacerse notar y no sólo pasar a cobrar el cheque, como hiciera John Williams en Star Wars VII: El Despertar de la Fuerza.

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