Crítica Emoji: la Película: ¡Ya la hemos visto!

El viernes 11 de agosto se estrena en las carteleras españolas el largometraje Emoji: la Película, la nueva comedia de animación de Sony Pictures. De esta forma, los emojis abrirán las puertas de la bulliciosa ciudad que se oculta tras la aplicación de mensajes de texto, Textópolis, en el nuevo filme de animación de Columbia Pictures y Sony Pictures Animation, dirigido por Tony Leondis (Lilo & Stitch 2: El Efecto del Defecto).


El actor Quim Gutiérrez (3 Bodas de Más) se suma al reparto de voces en castellano de Emoji: La Película, para dar vida a Gene, un entusiasta emoji que nació sin filtro alguno y que, al contrario que el resto de los habitantes de Textópolis, como Caca (Mario Vaquerizo, Hotel Transilvania), tiene distintas expresiones. La directora del programa de selección de emojis, Sonrisas (Úrsula Corberó, La Casa de Papel) le pondrá a prueba, lo que obligará a Gene a embarcarse en un viaje por todas las apps del smartphone junto a sus nuevos amigos, Rebelde (Macarena Gómez, La Que Se Avecina) y Choca Esos 5 (Carlos Latre, Torrente 3: El Protector); con la misión de dar con el código que le repare y le permita ser el emoji que le corresponde dentro del smartphone.

Éste es el argumento de la última apuesta animada de Sony, un producto que parece hecho con prisas para aprovechar la popularidad de los emoticonos, pero que se pierde a la hora de presentar una historia lo suficientemente sólida como para justificar tal despropósito. Emoji: la Película es un intento fallido de emular a otras películas de animación mucho mejores, cogiendo de allí y allá todo lo que le pueda servir para construir una historia que no deja de contar lo mismo de siempre, sin aportar nada nuevo.

De esta manera, Emoji: la Película se empeña en mostrarnos la misma historia de superación personal, de aceptarse a sí mismo antes de ser aceptado por la sociedad y de luchar por lo que uno consideran correcto. Sin embargo, no consigue aportar ningún rasgo o detalle que lo diferencie de aquellas obras en las que se basa con más o menos descaro, dado que en ella se evidencian referencias a los argumentos de película mucho mejores, como son Del Revés (Inside Out), Rompe Ralph y La Lego Película; absorbiendo de ellas gran parte de su estructura, personajes y detalles de la trama, pero sin reflejar una evolución o poso en el camino por los que verdaderamente merezca la pena invertir sus 87 minutos de duración.

Hay que ser sinceros en que Emoji: la Película no llega a ser un aburrimiento total, porque su corta duración y su ritmo no dan tiempo para ello, pero eso no significa que logre su propósito, dado que con mucho esfuerzo solamente logra arrancar sonrisas, que no risas; y eso hablando de las referencias adultas en sus chistes y gags, dado que el resto de momentos no funcionan tan bien como al guionista y director Tony Leondis le hubiese gustado.

Lo que sí se aprecia en cada secuencia de Emoji: la Película es un intento de sacarle rentabilidad al proyecto, dado que las referencias a marcas comerciales deja de ser un simple guiño a convertirse en una manera de promocionar determinados productos, hasta el punto de que Just Dance y Spotify se posicionan como claves para lograr el objetivo de los protagonistas.

En resumen, aunque te arranca alguna sonrisa (que no risa), Emoji: la Película es como coger Rompe Ralph, Inside Out y La Lego Película, meterlas todas en una batidora, y que la mezcla resultante no sea buena. Así las cosas, solamente es apta para niños.

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