Crítica Final Fantasy XV: La Película: ¡Ya la hemos visto!

Crítica Final Fantasy XV: La Película: ¡Ya la hemos visto!

Ya está disponible en DVD y Blu-ray, Final Fantasy XV: La Película, la tercera incursión de la prolífica saga de videojuegos en el mundo del cine, tras La Fuerza Interior y Advent Children.

Dirigida por Takeshi Nozue y escrita por Takashi Hasegawa, Final Fantasy XV: La Película funciona como precuela y explicación de los acontecimientos del esperado videojuego Final Fantasy XV, que será comercializado la última semana del mes de noviembre (ojo, que hay escena después de los créditos).

Así pues, Final Fantasy XV: La Película narra el reinado del Rey Regis (voz de Sean Bean), a través de los ojos del protagonista Nyx Ulric (voz de Aaron Paul), uno de los miembros del grupo de soldados de élite Kingsglaive. La trama tiene lugar durante la ausencia del príncipe Noctis, cuando las fuerzas del Imperio Niflheim atacan la ciudad de Insomnia, con el objetivo de apropiarse del poder del Cristal del reino de Lucis.

Antes de nada, hay que aclarar que Final Fantasy XV: La Película es un producto diseñado para los fans de la saga, pero que también puede ser disfrutado por aquéllos que no hayan jugado a las numerosas entregas, pero estos últimos se verán perdidos en su contexto histórico y no serán conscientes de las numerosas referencias a la franquicia, con diversos momentos de confusión ante las menciones de personajes y lugares que no aparecen en esta cinta; la cual intenta plasmar en formato de película la extenuante y rica narrativa y espectáculo visual del que disfrutan los fans de esta saga que sabe equilibrar tecnología, magia y estética medieval de forma coherente. Así pues, los neófitos no tendrán mucha tregua antes de zambullirse en este universo espectacular.

El argumento es simple, dejándose llevar más por la acción que por el desarrollo de los personajes, con grandes y a veces caóticas escenas de combate que se ven salpicadas por una trama política en su trasfondo, no demasiado inspirada; pero que aguanta lo suficiente como para que el conjunto no se vea resquebrajado. A su vez, a un desarrollo de la historia que más bien parece un conjunto de cinemáticas de videojuego extraídas para conformar una película, se une un montaje espeluznante en el que continuamente se unen las escenas a través de fundidos en negro, que no ofrecen la sensación de continuidad en la narrativa en ningún momento.

Junto a esto, nos encontramos ante una trama extenuante por su importancia en el devenir de la ciudad de Insomnia, que no permite llegar a profundizar en unos personajes que quedan demasiado planos y sin ninguna evolución, ni siquiera la de su protagonista Nyx (que algunos dirán lo que quieran, pero su habilidad de teletransportarse con su daga me recuerda en exceso a la de Minato, el padre de Naruto). Pero tampoco ayuda su frenético desarrollo a conocer mejor este universo, salvo que se sea un auténtico experto en su historia, un error que puede hacer perder interés a aquellos espectadores que quisieran incorporarse a estas alturas a la saga.

Sin embargo, un error verdaderamente imperdonable a estas alturas, y que hubiera tenido fácil arreglo, es la ínfima presencia femenina en la película, con solamente dos personajes femeninos en la trama y que apenas tienen peso en el desarrollo real de la historia. Otra cosa es la importancia en el contexto y en el futuro, especialmente en el caso de Lunafreya Nox Fleuret (voz de Lena Headey, Cersei en Juego de Tronos). Así pues, Crowe Altius es la única Kingsglaive, con pocas escenas; mientras que Lunafreya simplemente es introducida en el arcaico y retrógrado arquetipo de damisela en peligro que debe ser salvada por el héroe.

Pero también tiene muchas virtudes la película, como una banda sonora muy potente, enriquecida por Yoko Shimomura, que se unen a unos efectos digitales y de captura de movimientos que consiguen que todo lo expuesto en la pantalla parezca muy real. Esto hace que Final Fantasy XV: La Película sea posiblemente la mejor película de animación en cuanto a técnica, toda una revolución tecnológica como ya hiciera en su momento La Fuerza Interior. A esto se suman unas escenas de acción apabullantes y espectaculares, pero que en ocasiones pueden causar que el espectador no sepan bien lo que está viendo, debido al frenesí en la lucha.

En resumen, Final Fantasy XV: La Película es un producto notable y muy entretenido en su conjunto, que será disfrutado por los fans de la franquicia, pero que no resultará fácil de comprender por aquellos espectadores que no tengan conocimientos mínimos de la saga de videojuegos. A su excelente animación, banda sonora y escenas de acción espectaculares se contrapone un desarrollo plano de los personajes, un guión cogido con pinzas y una ausencia prácticamente nula de personajes femeninos, todo ello con fundido en negro.

Cerrar