Crítica Independence Day: Contraataque: ¡Ya la hemos visto!

Este viernes 1 de julio se estrena en las carteleras españolas la película Independence Day: Contraataque, la secuela de la sorprendente Independence Day, la película de Roland Emmerich que redefinió el cine de catástrofes.

Así pues, Independence Day: Contraataque está dirigida de nuevo por Roland Emmerich, cineasta alemán que ya ha mostrado la destrucción de la civilización como la conocemos en seis ocasiones, y que ahora estrellará la Luna contra la Tierra en su próximo largometraje (Moonfall); para no echar de menos el género catastrófico, que conoce a la perfección tras firmar películas como Godzilla, 2012 ó El Día de Mañana.

La historia arranca 20 años después de donde finalizase Independence Day, con un planeta Tierra en el que todas las naciones se han unido en paz, buscando luchar juntos contra la inevitable vuelta de los agresivos y beligerantes extraterrestres. Utilizando la tecnología dejada atrás por los aliens, la Humanidad ha elaborado un gigantesco programa de defensa para proteger el planeta, con sedes en la Luna y otros planetas como Saturno. Una vez vuelven los atacantes, los mayores estrategas humanos deberán elaborar la forma de frenar la segunda oleada alienígena, más potente y peligrosa que la primera avanzada de hace dos décadas.

Independence Day: Contraataque está protagonizada por Liam Hemsworth (Los Juegos del Hambre: Sinsajo. Parte I), Jeff Goldblum (Thor: Ragnarok), Bill Pullman (The Equalizer: El Protector), Maika Monroe (La Quinta Ola), Jessie T. Usher (Survivor's Remorse), Travis Tope (Espera Hasta que se Haga de Noche), Judd Hirsch (Sharknado 2: El Segundo), Charlotte Gainsbourg (Nymphomaniac: Volumen 2), William Fichtner (Ninja Turtles), Angelababy (El Joven Detective Dee: El Poder del Dragón Marino), Nicolas Wright (Manhattan Love Story), Deobia Oparei (Dredd), Joey King (Fargo), John Storey (El Ojo de la Tormenta), Brent Spiner (Almacén 13), Sela Ward (The Guardian: Guardianes de Altamar), Vivica A. Fox (Kill Bill: Volumen 2), Chin Han (Ghost in the Shell) y Robert Loggia (Tim and Eric's Billion Dollar Movie), entre otros.

Después de que la secuela estuviera rondando por los despachos de Hollywood durante dos décadas, y visto que Will Smith no se animaba a protagonizar la secuela, 20th Century Fox permitió a Roland Emmerich rodar la primera secuela de su dilatada carrera. El resultado no consigue ser tan espectacular como aquella primera incursión extraterrestre. Así pues, en Independence Day: Contraataque no veremos escenas que se volverán icónicas de la historia del cine, ni tampoco veremos actuaciones merecedoras de un premio Oscar; sino que el espectador contemplará dos horas de acción y una arrolladora muestra de lo que los efectos especiales pueden ofrecer.

De esta manera, Independence Day: Contraataque cumple como blockbuster veraniego, con espectaculares escenas de acción y una renovada forma de destruir los monumentos históricos creados por la Humanidad, pero sin el aroma y la frescura con la que lo hiciera su predecesora. Hay que reconocer que han pasado veinte años y el espectador ya está curtido en este género, del que tanto han bebido los herederos de Emmerich. Pero también el director germano ha aprovechado para beber de diferentes fuentes para construir una historia que sabe cómo sentar las bases para seguir exprimiendo la franquicia, con algunas dosis de autoparodia y el humor que tanto caracterizó a la cinta original.

Esto es debido a que Independence Day: Contraataque funciona más bien como película bisagra entre la original y una tercera parte que se realizará si la cinta rinde en taquilla, pero cuyas bases se establecen en esta película. Así las cosas, la secuela pone en marcha toda una antología en la que el papel de los humanos será clave para derrotar a los aliens en una futura batalla intergaláctica, pero que se olvida de afianzar mejor una historia demasiado lineal y directa al conflicto. Lejos queda la explicación de la gran expansión tecnológica de la Humanidad, el devenir de los personajes durante estos veinte años o un razonamiento más creíble a la ausencia de Will Smith, al que se le echa mucho de menos, demasiado.



Sin el famoso Príncipe de Bel Air, Independence Day: Contraataque busca darle el protagonismo a dos actores como Liam Hemsworth y Jessie T. Usher, que en ningún momento consiguen ni rozar el carisma de Will Smith. A su vez, personajes como el de David (Jeff Goldblum), su padre o el antiguo Presidente de los Estados Unidos (Bill Pullman), se muestran demasiado caricaturizados. Sólo la presencia de Maika Monroe, actriz muy a tener en cuenta en los próximos años, logra darle algo de intensidad e interés a la historia, pero no le dejan demasiado margen para lucirse.

Sin embargo, y perdonando multitud de defectos, falta de inventiva y una ausencia de épica como la que rebosaba la original, Independence Day: Contraataque sabe mantener la tensión y ofrece un espectáculo palomitero del que disfrutarán tanto los neófitos como aquellos espectadores a los que se les cayó la baba con la primera entrega. Incluso, se le puede perdonar la incoherencia de su título, puesto que si vuelven a atacar los alienígenas no es un contraataque, sino un reataque; distinto sería si hubieran respondido los humanos al primer ataque invadiendo el hogar de los aliens.


En resumen, Independence Day: Contraataque se posiciona como una digna secuela, que no alcanza al material original, pero que regala las suficientes dosis de acción y espectacularidad como para contentar a los espectadores que saborean el género catastrófico. Aunque cabe reconocer también que es el mejor trabajo de Roland Emmerich desde Independence Day.

Publicaciones relacionadas

Cerrar