Crítica Logan: ¡Ya la hemos visto!

Crítica Logan: ¡Ya la hemos visto!

Después de varios años encarnando el papel de Lobezno, Hugh Jackman se afeita las patillas y se despide de uno de los personajes que más fama le han dado. Logan se estrena este viernes 3 de marzo y con ella despedimos a uno de los héroes más famosos en la historia del cine, al menos de momento. No se puede negar que este actor ha sabido dotar de un carisma especial a la versión cinematográfica de este personaje.

Junto al actor australiano aparecen en el reparto de Logan Patrick Stewart (que también da vida por última vez al profesor Xavier), Boyd Holbrook (Narcos), Richard E. Grant (La Dama de Hierro), Stephen Merchant (The Big Bang Theory) y la joven Dafne Keen, quien ha sabido aguantar el tipo muy bien en el papel de X- 23. Al frente de esta película está James Mangold, quien también se encargó de la dirección de Lobezno Inmortal. Y desde luego que esta segunda oportunidad le ha servido para redimirse al frente de una película con este mutante como protagonista, porque quizás estemos ante la mejor cinta de este personaje.

Como sabrás, Logan toma como referencia los cómics de El Viejo Logan. Sin embargo, estas novelas gráficas sólo participan para definir más o menos al Lobezno de esta época. Nos encontramos en el año 2029, los X- Men son un mal recuerdo del pasado y los mutantes son algo casi extinto. A duras penas Lobezno sobrevive como conductor de limusinas mientras cuida al profesor Xavier junto a Caliban, un trío tan raro como distinto entre sí. La vida sigue pasando sin muchas alteraciones y todos estos personajes parecen haberse rendido ante lo inevitable: el paso del tiempo.

Logan ya no es lo que era antaño y desde luego que el profesor Xavier tampoco. Sólo queda una opción: esperar el final, aunque como sabrás esto para Lobezno se antoja como una meta bastante lejana. Pero esta triste rutina cambia cuando a la vida de estos personajes llega X- 23, una joven que parece haber cambiado el curso de los acontecimientos y que presenta unas habilidades que recuerdan demasiado a Lobezno. Será en este momento cuando comience la última historia con Hugh Jackman sacando sus garras de adamantium.

Estamos ante quizás la historia más oscura vista en la saga de los X-Men. Y eso se nota desde el principio. El carácter inocente de las anteriores películas ha cambiado y el grupo de héroes totalmente justo y bueno deja paso a unos personajes que han sido castigados por el transcurso del tiempo. Tanto el profesor Xavier como Lobezno viven atormentados y sobreviviendo como pueden. La sensación de melancolía reina en cada rincón de esta película y la decadencia de estos mutantes se palpa en el ambiente. Es tanta la tensión que se crea, que se agradecen los momentos en los que una broma rompe esta dinámica.

Porque, por supuesto, el sarcasmo sigue muy presente en el carácter de Lobezno, quien aprovecha las ocasiones menos esperadas para soltar uno de sus chascarrillos. Aquí es donde se comprueba que Hugh Jackman ha dejado el listón bastante alto tras interpretar de forma tan magistral a un Lobezno muy cercano a la versión del cómic: siempre va a lo suyo, pero en el momento en el que toca arrimar el hombro para salvar la jornada no dice que no. Costará encontrar un digno sucesor al actor australiano.

Tampoco se queda atrás Patrick Stewart, que sabe también cómo enfundarse el traje de Charles Xavier y lo que es más importante, darle sentido en este nuevo contexto. Ya no vemos al mutante que controlaba el mundo a través de Cerebro. En esta ocasión se trata de una persona nostálgica que ha visto derrumbarse el idílico mundo que trató de levantar, en donde los de su clase y el resto de la humanidad convivieran. Sin duda la elección de este personaje como acompañante de Lobezno ha sido un acierto y esa sensación de estar viendo a dos personas que no tienen mucho en común, pero que han quedado unidas después de tanto tiempo, es innegable.

En definitiva, estamos ante la que quizás sea la mejor adaptación de Lobezno al cine. Una historia adulta que no tiene miedo a la hora de mostrar más sangre que sus predecesoras. Una historia digna de cerrar este ciclo que inició Jackman en el 2000 dando vida a aquel mutante díscolo y lleno de ira que nos conquistó. Será difícil encontrarle sucesor, pero más difícil aún es ir al cine y no disfrutar con esta cinta. Todo un homenaje a aquellos que quedaron decepcionados después de las últimas entregas de los X- Men.

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