Crítica Pixels: ¡Ya la hemos visto!

El viernes 24 de julio se estrena en las carteleras españolas la película Pixels, la nueva superproducción de Sony Pictures, en la que se adapta en formato largometraje el fantástico cortometraje Pixels, realizado por Patrick Jean en el año 2010.

En la dirección se encuentra Chris Columbus (Harry Potter y la Piedra Filosofal), donde cuenta con un reparto encabezado por Adam Sandler (Niños Grandes), Michelle Monaghan (True Detective), Peter Dinklage (X-Men: Días del Futuro Pasado), Josh Gad (El gurú de las bodas), Sean Bean (Juego de Tronos), Ashley Benson (Spring Breakers), Kevin James (Superpoli en Las Vegas) y Brian Cox (Red 2).

La historia comienza cuando unos extraterrestres malinterpretan las imágenes de las máquinas recreativas enviadas en una sonda espacial en 1982 como una declaración de guerra. Cuando atacan la Tierra, el presidente de EE.UU., Will Cooper (Kevin James), tendrá que recurrir a su gran amigo de la infancia y campeón de las máquinas recreativas en su juventud , Sam Brenner (Adam Sandler), para encabezar un equipo de expertos jugadores que logren derrotar a los extraterrestres y salvar al planeta. 

Con este argumento arranca la última comedia de Adam Sandler, en la que el famoso cómico intenta recuperar prestigio tras toda una década ofreciendo productos decadentes y comedias sin gracia. Con Pixels, Sandler consigue su mejor comedia desde que en el año 2004 estrenase 50 Primeras Citas, su última película divertida hasta ahora. Si bien es cierto, que los buenos méritos de la cinta de Columbus no vienen precisamente de Sandler.

Esto es debido a que Sandler sigue ofreciendo una actuación plana en la que no se limita a ofrecer algún matiz o muestra de querer interpretar, sino que se limita a ser por enésima vez él mismo, pero cambiándose el nombre de su personaje. Aún así, su nivel de implicación en la cinta es aún más plana y falta de gracia, salvándose la película por el resto del reparto y por la añoranza que supone ver la extensa galería de videojuegos de los años 80 que se despliegan por la pantalla grande.

De esta forma, más allá del histriónico, excesivo y sobreactuado Josh Gad y diversos personajes simplones como los ofrecidos por los desaprovechados Sean Bean y Brian Cox, la película la levanta Peter Dinklage, que sabe ofrecer un personaje diferente, chulo y divertido, que consigue ser el culpable de la gran mayoría de chistes del metraje.

Pero la gran atracción son los videojuegos de los años 80, entre los que destacan (entre muchísimos más con momentos fugaces) Galaga, Tetris, Donkey Kong y Centípede. Mención especial merece Pac-Man, que cuenta con la divertida aparición estelar de su creador, Tōru Iwatani. Estos juegos ofrecen unos efectos especiales espectaculares, bajo unas secuencias de acción muy bien llevadas por el curtido Columbus, que sabe cómo no marear al espectador en las trepidantes escenas de acción. Todo un alivio.

En resumen, Pixels es una comedia divertida, simple y efectiva. A pesar de su carencias interpretativas y el lastre de un Sandler que ya se encuentra muy alejado de sus mejores comedias, consigue ofrecer un producto ameno y una buena ración de risas mientras disfrutamos de juegos legendarios desconocidos para la generación del Call Of Duty.

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