Crítica Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur: ¡Ya la hemos visto!

Este 11 de agosto llegará a las salas de nuestro país la nueva película de Guy Ritchie, Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur. Una película que intentará volver a narrar una historia de la que ya hemos oído hablar en múltiples ocasiones, y que además también hemos podido ver representada a lo largo de la historia del cine en múltiples ocasiones: la leyenda de Arturo, rey de Camelot, así como de la mágica espada Excalibur. No obstante, en esta ocasión la película pretende alejarse bastante de todo lo que conocemos y, manteniendo varios puntos imprescindibles del mito, busca plantar su propia huella.

El film cuenta con Guy Ritchie en la dirección, que tiene su propia marca personal, como ya hemos podido ver en otras de las cintas de su filmografía como la última saga de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr., Operación U.N.C.L.E.; o una de sus películas más conocidas, Snatch: Cerdos y Diamantes. Por otro lado, el film cuenta con un reparto de lo más excepcional en el que encontramos caras conocidas por cualquier parte. El protagonismo de la historia recae sobre Charlie Hunnam (Sons of Anarchy), a quien acompañan Jude Law (Sherlock Holmes, Repo Men), Eric Bana (Troya), Annabelle Wallis (La Momia, X-Men: Primera Generación), Astrid Bergès-Frisbey (Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas) o Djimon Hounsou (Tarzán, Fast & Furious 7).

Como ya hemos dicho, la película narrará la conocida leyenda de la espada Excalibur, un arma que señalaría al verdadero rey de Inglaterra, que no sería otro que quien lograra extraerla de la roca sobre la que estaba clavada. No obstante, antes de llegar a ese punto, Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur narrará la vida del príncipe heredero, Arturo, quien debido a una serie de circunstancias se verá obligado a criarse en la calle antes de que los acontecimientos venideros le obliguen a aceptar su importante papel en la historia de Inglaterra.

Hasta ahora, en mayor o en menor medida, la historia del Rey Arturo siempre se nos ha intentado presentar como una trama medieval repleta de aventuras de caballeros, y en ocasiones, con la magia y el mago Merlín como grandes protagonistas. No obstante, en esta ocasión Guy Ritchie, a pesar de intentar mostrar tal visión en su cinta, acaba desviándose en gran manera para terminar regresando a su zona de confort.

Porque, aunque Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur comience como una típica historia de espadas y magia en la que los caballeros son los buenos, que deben acabar con siniestros hechiceros; a medida que la película va avanzando vamos regresando algunas de las obras clave de Ritchi, como Snatch: Cerdos y Diamantes. Porque al final el mito artúrico acaba perdiendo importancia para dejarnos con un film donde lo más importante no es la historia principal en sí, sino la forma en que se nos cuenta.

Algo en lo que Hunnam consigue destacar en gran manera, bordando el papel de un chico de calle que prefiere ser fiel a sus amigos, y llevar una vida más sencilla, antes que aceptar el compromiso y el importante rol que la historia quiso que tuviera. Sin embargo, este drástico giro no significa que nos encontremos ante una mala obra. A no ser que nuestra intención fuera volver a revivir la historia de Arturo y Excalibur. Porque, desgraciadamente, esto sí que es algo que Ritchie no ha sabido plasmar. Un gran pecado sobre todo cuando nos encontramos con un reparto de lujo y unos personajes que podrían haber sido mucho más de lo que vemos. Algo entre lo que cabe destacar la falta de trascendencia de algunos de estos papeles, como el interpretado por Àstrid Bergès-Frisbey, una maga con una gran importancia en la película de quien ni tan siquiera se dice su nombre.

Por otra parte, algo que no acababa de sentarle del todo bien a la cinta es la mezcla de géneros. Ya que, a pesar de que tal vez esto sea lo más destacable de toda la película, su continuo cambio de ritmo, como por ejemplo, con el salto que se da desde el primer acto, de tono más caballeresco, al segundo, más relajado y centrado en el humor ácido; lo cierto es que esto es algo que ha terminado desaprovechándose.

Lo que nos deja con conversaciones y escenas dignas de ser recordadas, muy del estilo de Ritchie, al mismo tiempo que con otras, que no acaban de encajar del todo. Sin embargo, obviando algunos detalles muy prescindibles que aparecen sin explicación alguna, lo cierto es que, quitando lo previsible que la película puede llegar a ser en algunas ocasiones, nos encontramos ante una cinta plagada de conversaciones sagaces, grandes personajes y escenas de lucha repletas de acción, todo mezclado con situaciones bastante irrelevantes, unos efectos de sonido quizá demasiado atronadores y algún que otro intérprete en un papel que podría haber dado mucho más de sí.

En conclusión, tal vez Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur no sea la película que muchos esperen ver. Sin embargo, se trata de un film muy entretenido que lleva sin duda alguna la huella de la marca Guy Ritchi en cada uno de sus fotogramas.

 

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