Crítica Rings: ¡Ya la hemos visto!

Crítica Rings: ¡Ya la hemos visto!

Este 10 de febrero se estrena en las carteleras españolas el largometraje Rings, la nueva entrega de la terrorífica saga The Ring, producida por Paramount Pictures.

El cineasta español F. Javier Gutiérrez (3 días) es el encargado de dirigir de esta nueva continuación de la película La Señal (The Ring), que estuviera protagonizada por Naomi Watts en el año 2002, y que contó con una secuela tres años después. En esta ocasión, cuenta en su reparto con Matilda Anna Ingrid Lutz (L'estate Addosso), Alex Roe (La Quinta Ola), Johnny Galecki (The Big Bang Theory), Vincent D'Onofrio (Jurassic World), Aimee Teegarden (Notorious), Laura Wiggins (Shameless), Bonnie Morgan (Devil Inside), Zach Roerig (Crónicas Vampíricas), Brandon Larracuente (Bloodline), Andrea Powell (Red Band Society), Chris Greene (Atlanta), Adam Fristoe (Teen Wolf), Jill Jane Clements (Outcast) y Ricky Muse (Billy Lynn).

Una joven se preocupa por su novio cuando éste decide explorar una oscura subcultura, cuyo centro de atención es una misteriosa cinta de vídeo; la cual mata a quien vea su contenido siete días después de verlo. La joven se sacrifica para salvar a su novio y, al mismo tiempo, hace un terrible descubrimiento: existe una película dentro de la película, que nadie ha visto nunca. 




Nos encontramos ante una continuación de las dos entregas anteriores que intenta reiniciar la franquicia posicionando la historia como un nuevo comienzo, dirigido a la nueva era digital. El vídeo pasa a ser un archivo de vídeo en ordenadores y móviles que, al igual que ocurriera en las cintas protagonizadas por Naomi Watts, hay que copiar y pasarle la maldición a otro. De esta forma, Rings bebe en demasía de la propuesta ofrecida por It Follows, utilizando la fórmula egoísta de pasarle una sentencia de muerte a otra persona, es decir, pasándole la patata caliente a otro y desentendiéndose del asunto.

Esta fórmula, poco original y vista anteriormente, se repite en el resto de metraje, donde se reiteran los clichés de la entrega original, pero adaptándolos a las nuevas generaciones, sin energía suficiente, en una nueva revisión que carece de entidad propia. Sin embargo, destaca la dirección del cineasta español F. Javier Gutiérrez, más valiente y personal que la ofrecida hace quince años por Gore Verbinski, que en muchos momentos parecía que había dejado la cámara en un trípode y se había dedicado a charlar con sus ayudantes.

A su vez, ni el personaje principal de esta entrega (demasiado similar al interpretado por Naomi Watts) ni los secundarios consiguen empatizar con el espectador; ni teniendo en el reparto rostros conocidos como Johnny Galecki y Vincent D'Onofrio, donde el papel que juega este último recuerda demasiado al ofrecido por Stephen Lang en No Respires.

Pero lo más triste de la película es que ni los avances tecnológicos y mejoras en los efectos digitales ni los intentos del director por darle suspense y ambientación a la cinta consiguen impregnarle nada de miedo a la cinta, que recorre sus dilatados 100 minutos con solamente algún pequeño sobresalto y la sensación de que Samara ha perdido intensidad y fuerza. Este reinicio de la saga, que augura futuras entregas, sólo despierta la apatía y la desazón de aquellos espectadores que busquen una buena dosis de terror, que deberán conformarse con una nueva ración de lo visto anteriormente.

En resumen, Rings tiene ambientación y suspense, donde el director español le aporta personalidad y una atmósfera inquietante. Pero, definitivamente, Samara ya no garantiza ni un grito de terror.

Publicaciones relacionadas

Cerrar