Diez referencias adultas de películas que no entiendes de niño

Diez referencias adultas de películas que no entiendes de niño

Las películas infantiles y juveniles, o que por lo menos tienen la calificación que puedan permitirnos verlas a tiernas edades, es uno de los recuerdos de infancia que luego atesoramos toda la vida. Y las generaciones que están creciendo ahora van a tener una buena remesa de títulos sobre los que hablar en un futuro, pero seguramente cuando los revisionen se den cuenta de algunas cosas en las que en su momento no cayeron. Cosas que quizá les saquen una mueca de asombro cuando entiendan las referencias escondidas dirigidas a un público adulto. Puede que hasta a tí te las saquen ahora.

En Screen Rant han seleccionado diez de estas referencias en otras tantas películas de varias épocas que albergan guiños, diálogos, gestos y demás que los pequeños de la casa no entienden, pero que hacen pasar un mal rato a padres por el temor a posibles preguntas incómodas. Son las siguientes:



El Gato: En la adaptación del personaje de cuentos infantiles del Dr. Seuss, Mike Myers hace un juego de palabras con una azada cubierto de barro a la que grita “dirty hoe!” (“¡sucia azada!”). ¿Por qué decirle eso a una azada, qué sentido tiene? Cuando eres lo bastante mayor para darte cuenta de que suena exactamente igual que “dirty whore” (“sucia puta”) el puzzle empieza a encajar.



Toy Story: Si recuerdas aquellos juguetes “mutantes” hechos de piezas de otros combinadas en grotescas formas, uno de ellos consistía en dos piernas de muñeca unidas a una caña de pescar, que lógica lleva un anzuelo (“hook”) al que da uso en determinado momento. Al niño se le escapa, pero el padre hace una inevitable asociación de ideas entre “hook” y “hooker” (“prostituta”).



Zootopia: No todo han de ser guiños subidos de tonos. En Zootopia hay una sutil crítica al funcionariado a través de los extremadamente lentos perezosos que trabajan en el departamento de regulación de vehículos. Cuando los niños lleguen a ser adultos y tengan que ir acudiendo a ventanillas, seguramente cojan la broma.



La Máscara: En realidad, La Máscara no es precisamente para niños, ni como película ni mucho menos como cómic. Pero Jim Carrey poniendo caras ayudado por efectos digitales es irrestible para los jóvenes. Jóvenes que no se dieron cuenta de que uno de los globos que Stanley Ipkiss saca de su bolsillo para hincharlo y hacer figuras de animales es un preservativo usado. “Ups, bolsillo equivocado”.



Scooby-Doo: Una de las comidillas sobre la popular serie animada sobre un grupo de chicos y su gran danés que resuelven misterios a bordo de su furgoneta de estética un tanto hippie es que el desgarbado Norville "Shaggy" Rogers, siempre hambriento y con pinta no muy activa, era afín a consumir algo más que comida. En la película de acción real, su interés amoroso es una chica llamada Mary Jane, que casualmente es jerga para decir “marihuana”. Shaggy lo empeora diciendo “es mi nombre favorito”. Claro, claro.



Señora Doubtfire: Durante la escena de la cena con Pierce Brosnan, Robin Williams, haciéndose pasar por su recordado personaje de la niñera inglesa Efigenia Doubtfire, deja aflorar con segundas todo un repertorio de insinuaciones al sexo oral que dejan patidifuso al futuro James Bond, y sudando a mares a más de un educador.



Rugrats, la película: En un momento musical de la película que tiene lugar en el ala de recién nacidos de un hospital, uno de los bebés canta que le han “cortado el cordón” en referencia, claro, al cordón umbilical. A lo que otro, mirando dentro de su pañal, le replica “pues has tenido suerte”. El bebé, parece ser, era judío. Y ahí lo dejamos…



Gru, Mi Villano Favorito: Cuando Gru se dirige al Banco del Mal a pedir un crédito para sus labores de supervillano, en la placa de la entidad puede leerse “Banco del Mal, antes Lehman Brothers”. Un nombre que no dice nada a los pequeños, pero que es fuente de muchos quebraderos de cabeza de los adultos.



El Retorno de las Brujas: En el momento en que Bette Milder y las brujas reencarnadas en el presente cogen el autobús y le explican al conductor que lo que quieren son niños, éste responde “Bueno, quizá me lleve algunos intentos, pero creo que no habrá problema”. Alguien debió recibir la charla de las abejas y las flores en ese momento.



Guardianes de la Galaxia: De nuevo, una película que no es estrictamente para público infantil, pero cómo resistirse a un mapache y un árbol animados por ordenador. Ellos dos, junto al resto del equipo, viajan en una nave de la que Peter Quill dice sin ruborizarse “si la iluminas con luz negra es como un cuadro de Jackson Pollock”. ¿Por qué iba el interior de la nave bajo el espectro ultravioleta a tener algo en común con una composición artística cuyo estilo es famoso por consistir en salpicaduras? Oh…

Estas son las referencias que Screen Rant ha escogido. A continuación podrás ver su vídeo completo. ¿Te atreverías a explicárselas a tus hijos en el mismo momento?


 

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