Harry Potter: Imaginan su historia protagonizada por Severus Snape

Harry Potter: Imaginan su historia protagonizada por Severus Snape

Always”, pocas personas que se hayan leído los libros de Harry Potter o visto sus películas podrán evitar soltar alguna lagrimilla cuando leen esta frase. Con esta palabra Severus Snape desvelaba lo que nadie esperaba después de tantas calamidades: él era una de las personas que más había querido a Harry. Una relación que empezó gracias al cariño que el maltrecho profesor de Pociones había profesado hacia la madre del elegido.

Una historia emocionante y que sin duda se habría merecido sus propias novelas. Por fin se ha hecho justicia y Pottermore ha reimaginado las novelas de Harry Potter con Snape como protagonista. Es decir, cada uno de estos libros vistos desde los ojos del profesor que dio su vida por salvar al hijo de la mujer que amaba y que durante tantos años guardó este secreto de una forma en la que a muchos se nos partió el corazón.

Prólogo:

Una vez hubo un mago llamado Severus Snape. Era alto y delgado, y su pelo negro y grasiento cubría toda su cara. Creció como un mago mestizo en una familia infeliz, pero encontró un rayo de luz en Lily Evans, una amiga de su infancia. Snape quería a Lily en el fondo, durante sus años en Hogwarts y después del matrimonio de ésta con James Potter. Y mucho después de su muerte en manos de la varita de Voldemort. Después de su muerte Snape se convirtió en el profesor de Pociones (bajo la protección de Dumblendore) y comenzó su misión secreta: la de mantener a salvo lo único que le quedaba: el hijo de Lily , un niño con los ojos de su madre.

Severus Snape y la Piedra Filosofal:

Aquel chico no terminó de gustar a Snape ya que se mostraba tan molesto como su padre, y antiguo acosador de Snape: James Potter. Pese a ello, Snape tenía un trabajo que hacer. Durante el primer año de Harry, Dumbledore y Snape sospecharon que el Profesor Quirrell de Defensa contra las Artes Oscuras intentaba robar un precioso objeto mágico escondido dentro de Hogwarts: La Piedra Filosofal. Como era muy inteligente, Snape descubrió los planes de Quirrell con bastante rapidez, que implicaba el ataque de un troll y derribar a Harry Potter de su escoba durante un partido de Quidditch. Snape, por supuesto, se enfrentó con valentía a Quirrell, pero al final, Harry y sus dos amigos recibieron todo el mérito y encima Snape se quemó en este proceso.

 

*Publicidad

Bruce Banner photo banner definitivo_zps6ghqu7nl.gif

Severus Snape y la Cámara Secreta:

Aunque este año fue tranquilo para Snape, su excelente enseñanza supo enseñar sutilmente a Hermione y a Harry a descubrir dos cosas que serían importantísimas en sus años posteriores: la poción Multijugos y el hechizo Expelliarmus. A diferencia de otros magos, no pasaba cada año de Hogwarts tratando de convertirse en el centro de atención.

Severus Snape y el Prisionero de Azkaban:

En esta historia nuestro héroe tuvo que enfrentarse a los villanos de su pasado: Sirius Black, Remus Lupin, Peter Pettigrew, los matones de su juventud. El desafortunado encuentro empezó cuando Remus Lupin consiguió el trabajo soñado de Snape: profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. Como profesor  de Pociones Snape ayudó amablemente a Lupin, un hombre lobo, enseñando "accidentalmente" a su clase cómo detectar a un hombre lobo. Mientras tanto, Sirius Black se había escapado de Azkaban y estaba detrás de Harry Potter. Sin olvidar sus años en Hogwarts, Snape no perdió tiempo en tratar de llevar a Black a la Justicia cuando se presentó en la escuela. Casi al final del curso Snape finalmente lo atrapó en la Casa de los Gritos. Una vez allí Snape fue aclamado como un héroe por el Ministro de Magia, Cornelius Fudge, quien prometió que sería debidamente recompensado. ¡La Orden de Merlín! ¡Un perfil en el Profeta! ¡Las cosas pintaban bien para Snape!

Severus Snape y el Caliz de Fuego:

Mientras Hogwarts celebraba el Torneo de los Tres Magos, Snape tenía algo más importante que hacer. Sus días como mortífago lo atormentaban de nuevo y la marca oscura, un sello que lo ataba a Voldemort, se manifestaba con mayor virulencia. Sus miedos se confirmaron cuando se reveló que el Torneo de los Tres Magos había traido de nuevo a la vida a su mortal enemigo: Voldemort. Fue entonces cuando comenzó la misión más peligrosa para Severus: unirse de nuevo a los mortífagos como agente doble.

 

 

*Publicidad

Bruce Banner photo banner definitivo_zps6ghqu7nl.gif

Severus Snape y la Orden del Fenix:

Dumblendore asignó otra misión a Snape: dedicar su tiempo a enseñar a Harry Potter el arte de la Oclumancia para que pudiera defender su mente de la amenaza de Voldemort. Una magia muy difícil de dominar y que requería un gran autocontrol. No fue lo único que Severus hizo por Harry este año, también lo ayudó con sus problemas frente a la profesora Umbridge dándole a ésta un falso frasco de Veritaserum e informando de la falsedad del mensaje que Harry había recibido sobre la captura de su padrino y que lo llevaba a una trampa.

Severus Snape y el Príncipe Mestizo:

Albus Dumblendore estaba cerca de la muerte después de regresar de la misión en la que trató de destruir un horrocrux, un anillo que lo maldijo irremediablemente. Abatido, Snape aceptó a regañadientes participar en una nueva misión: alargar la vida del director de Hogwarts haciéndolo pasar por terribles dolores. Mientras tanto Voldemort había pedido a un estudiante llamado Draco Malfoy asesinar a Dumblendore. Tras enterarse, el maltrecho director le pidió a Severus que lo matase para que el joven no pasase por este mal trago.

Mientras tanto Potter estaba husmeando donde no debía, otra vez, y descubrió el antiguo libro de Pociones que usaba Snape bajo el seudónimo de El Príncipe Mestizo. A Severus no le dio tiempo de profundizar en este asunto ya que Dumblendore le reveló que Harry también era un horrocrux, lo que significaba que debía morir. Aunque Snape no era el mayor admirador de Harry, sintió lástima por él ya que aún amaba a Lily. Cuando el director le preguntó que si todavía la quería, nuestro protagonista convocó el mismo Specto Patronum que ella mientras dijo: "Siempre".

Finalmente Snape cumplió su cometido y asesinó a Dumblendore como había pactado con él, viéndose obligado a aceptar su rol como villano de la historia y guardándose sólo para él que en realidad era un héroe que debía sacrificarse para que las cosas salieran bien.

 

*Publicidad

Bruce Banner photo banner definitivo_zps6ghqu7nl.gif

Severus Snape y Las Reliquias de la Muerte:

Sin vuelta de hoja, Snape comenzó a trabajar para Voldemort como agente doble, tal y como le había pedido Dumblendore, y dio la apariencia de ser leal al Señor Oscuro. Fue nombrado como nuevo director de Hogwarts en donde secretamente cumplió su palabra a Dumblendore, la de proteger a los alumnos de esta escuela. Aunque era odiado por casi todos, Severus se aferró a lo único que le quedaba: la seguridad del hijo de Lily, que era lo único que la mantenía con vida.

Ayudó a Harry a encontrar la espada de Godric Gryffindor con su specto patronum para que el hijo de Lily pudiera destruir uno de los horrocruxes. Cuando Potter volvió a Hogwarts y se enfrentó a él, lejos de descubrir su verdadera identidad escapó dejando que todos siguiesen pensando que era una mala persona. Cuando se reencontró con Voldemort, éste se comportaba de forma muy extraña ya que la varita de Sauco que le había arrebatado al cadáver de Dumblendore no funcionaba.

Snape entendió entonces lo que iba a ocurrir: Voldemort iba a matarlo al pensar que si quitaba la vida del asesino de Dumblendore, la varita lo obedecería. Tras recibir el ataque de Nagini, la serpiente del Señor Oscuro, Snape supo en su lecho de muerte debía prestar un último servicio: desvelar a Harry Potter toda la verdad y sentir el perdón por haber dejado que Lily muriera.

Y entonces Snape durmió para siempre…

 

*Publicidad

Bruce Banner photo banner definitivo_zps6ghqu7nl.gif

Cerrar