La saga Guardianes de la Galaxia trata sobre adultos que sufrieron abusos en su niñez, según James Gunn

ATENCIÓN: Este artículo contiene SPOILERS de Guardianes de la Galaxia Vol.2.

Películas como Logan han demostrado, con su reciente nominación al Oscar a mejor guion adaptado, que el cine de superhéroes es capaz de ofrecer historias mucho más maduras de lo que hubiera cabido esperar años atrás. En cualquier caso, la cinta dirigida por James Mangold no ha sido la única que ha destacado en este sentido. Un ejemplo lo encontramos en la saga Guardianes de la Galaxia que, con su característico humor, ha sido capaz de camuflar tramas considerablemente oscuras.

En la primera entrega veíamos cómo un grupo de inadaptados sociales acababa formando una familia que, en la siguiente película, se enfrentaba a su terrible pasado con la ayuda de todos sus miembros. Peter Quill, por ejemplo, debía rememorar la muerte de su madre mientras se enfrentaba a su padre, que no reservaba nada bueno para los Guardianes de la Galaxia ni para el universo en particular.

Algo similar ocurría entre Gamora y Nebula, que debían lidiar con una relación tortuosa que influenció el mismísimo Thanos. También Mantis, una de las incorporaciones más recientes al grupo, se veía obligada a reflexionar sobre su identidad al tiempo que Drax luchaba contra su sed de venganza. Teniendo en cuenta esto, ¿es posible que la saga diga mucho más de lo que parece a simple vista?

Esa es precisamente la opinión de James Gunn, el director de ambas entregas: “Guardianes de la Galaxia trata, para mí y más que sobre cualquier otra cosa, sobre adultos que sufrieron abusos de niños y que empiezan a curarse, de forma ansiosa e intermitente, al establecer relaciones con otros adultos que también sufrieron abusos en su niñez”, ha confesado a través de Twitter.

¿Coincides con su visión de las películas?

 

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