Las películas Disney esconden estos 14 errores

Las películas Disney esconden estos 14 errores

Disney puede gustar más o puede gustar menos, pero sus producciones animadas han estado presentes en menor o mayor grado en toda infancia (e incluso madurez) que se precie. Pero mientras estabas viendo alguna de sus películas con ojos maravillados por sus historias y la calidad de su animación, es posible que pasases por alto ciertos errores que desafían a la lógica y que están presentes en algunas de sus producciones.


En la web What Culture se han dado un buen festival de películas Disney (más una de Dreamworks que se les ha colado) con papel y boli cerca para tomar buena nota entre puñado y puñado de palomitas de estos errores. Catorce de ellos que posiblemente pasaron desapercibidos en su momento, pero que están ahí presentes para desafiar la lógica y en ocasiones la física y a la propia naturaleza. Pero como todo en Disney rezuma magia, podemos aplicar la excusa de que lo hizo un mago. ¿O no? He aquí el listado de estos quince gazapos de los que encontrarás más información en la mencionada fuente:

Toy Story 2: Hamm y Rex no se reflejan en la pantalla de la tele

La Sirenita: Una botella surge de la nada

Pocahontas: Pocahontas y Nakoma vienen de la mano… pero sus sombras no

Mulan: Echar té caliente a la cara para apagar un trasero ardiendo no es lo mejor, pero funciona…

Los Increíbles: El Mr. Increíble de los 60 salvó a los pasajeros de un hundimiento… en 2002

El Rey León: ¿De dónde saca Timón sus adornos para bailar el Hula?

Cenicienta: De manga larga a manga corta y cambiando las cortinas de la carroza en un segundo

Frozen: El romance de Hans y Anna es como si les hiciera volar. Oh, un momento…

Monstruos S.A.: Boo debería ser la pesadilla de las hidroeléctricas pero parece que su risa funciona cuando conviene…

Enredados: El curioso caso de los grilletes fantasma en la muñeca de Flynn

La Sirenita: Ariel tiene uno de esos días de pelo rebelde que tan pronto va suelto como recogido en una coleta

Tarzán: El padre de Jane predice el éxito de literario de Rudyard Kipling… en una época en la que aún tenía 17 años y solo escribía columnas de prensa

Buscando a Nemo: El truco que usan los peces para escapar del acuario en bolsas de plástico deberían haberlas convertido en pequeñas ataudes que se hubiesen hundido en agua salada al salir al mar en lugar de flotar.

La bella y la bestia: La Bestia rasga un retraso de su apariencia humana en la introducción… pero en ese momento debería ser muchísimo más joven

¿Te percataste de alguno de ellos?

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