Marte VR Experience: el nuevo paso hacia el cine interactivo

Marte VR Experience: el nuevo paso hacia el cine interactivo

¿Quién dijo que los dispositivos de realidad virtual sólo podían ofrecerse en los videojuegos? Si alguien así lo pensaba tenemos una buena noticia: no es así, otras industrias como la del cine está explorando las posibilidades que ofrece el universo VR para lanzar un nuevo planteamiento: películas interactivas. Un buen ejemplo se encuentra en el VR Gate de PlayStation donde se encuentra Marte VR Experience, una buena forma de sumergirse en un largometraje tomando el papel del protagonista. AlfaBetaJuega ha tenido la oportunidad de vivir esta experiencia.

AlfaBetaJuega llegó al VR Gate a eso de las 13:30, y comenzó el protocolo típico de este lugar. Firma de la tarjeta de embarque, un piscolabis previo para no enfrentarse a las gafas de realidad virtual con el estómago vacío y camino hacia una de las cápsulas para probar esta nueva experiencia. Una vez allí la azafata nos explicó lo que íbamos a ver, en primer lugar nos preguntó si habíamos visto la película ‘Marte’, de Matt Damon. Para los que no la hayáis visto este largometraje nos explica la historia de un astronauta que queda atrapado en el Planeta Rojo durante más de un año y debe valerse de su ingenio para sobrevivir.

Una vez contestada afirmativamente esta pregunta, la azafata nos explicó que no íbamos a jugar a un videojuego simplemente. Que aunque las mecánicas iban a ser las mismas, en realidad lo que íbamos a experimentar era una película interactiva en donde veríamos fragmentos del mencionado largometraje y en otros momentos seríamos nosotros el protagonista de esta cinta realizando algunas de las acciones que Matt Damon hacía en ‘Marte’. ¿Cómo, íbamos a ser Matt Damon? No sonaba mal esta propuesta.

La inmersión

Sin más preámbulos procedimos a ponernos las gafas de realidad virtual y comenzó esta historia interactiva. Tras algunos fragmentos de la película en donde se nos explicaba el contexto, somos un astronauta perdido en Marte que debe sobrevivir a toda costa, comenzaba otra breve explicación sobre nuestra situación. Estábamos atrapados en el Planeta Rojo, un lugar a millones de kilómetros de aquellos que pueden ayudarnos, en donde no hay agua sino rocas y más rocas, y lo que es más importante: estamos solos. Esta narración a priori puede parecer un poco aburrida, típica de documental que se ve para dormir en la siesta, pero no. Es aquí donde la realidad virtual entra en juego.

Esta experiencia de inmersión en 360 grados con una voz de fondo nos permitía ver que efectivamente estábamos un poco fastidiados. Daba igual que nos girásemos, mirásemos donde mirásemos sólo había piedras rojizas y ni una señal de agua o civilización cercana. Además si mirábamos hacia arriba podíamos ver al Sol y a mitad de camino un pequeño punto que se intuía era la Tierra, un lugar al que no podíamos llegar ni cogiendo un coche. Primer punto en donde toca detenerse: la ambientación. Estamos hablando de que se ha conseguido hacer sentir al espectador la sensación de abandono en este lugar inhóspito, rodeado de rocas y sin nadie a quien poder hablar.

Es aquí donde empieza nuestra verdadera aventura: sobrevivir. Tal y como mostraba el tráiler de esta película, tranquilo, evitaremos los spoilers, Matt Damon producía patatas en este lugar tan desértico. Un alimento que le iba a asegurar la supervivencia durante tanto tiempo. Tras ver cómo lo hace, nos toca a nosotros ponernos mano a la obra. Sentados en nuestro escritorio nos toca organizar la cosecha y realizar otras labores para asegurar que seguimos en pie un día más. Todo ello en un escenario que nos permite varias opciones, desde activar la música desde un panel o lanzar cosas contra una diana e incluso alcanzar un osito de peluche.

Nuevamente aquí vuelve la sensación de inmersión. Durante esta ‘misión ‘sentimos lo que estaba siendo el día a día del protagonista de esta película: mantenernos ocupados para no volvernos locos en un contexto tan adverso como este, un lugar en donde llevábamos cientos de días solos y en donde ni siquiera podemos salir a dar un paseo al exterior, sino que estábamos encerrados entre cuatro paredes que no nos permitía mucha más actividad que organizar patatas. En definitiva, un entorno que nos obliga a sacar ánimos de donde no los hay y que pudimos vivir en primera persona.

Otro de los momentos interactivos de Marte VR Experience es aquel en donde tenemos la oportunidad de vivir un paseo por el Planeta Rojo durante la noche. Una caminata en donde no tendremos farolas alumbrándonos y lo mucho que pueden torcerse las cosas en determinados momentos de la historia. Reveses que nos toca resolver nuevamente solos y sin ayuda de nadie


Los escenarios

Es cierto que los escenarios que nos rodean aunque estén desarrollados en 360 grados y repletos de detalles, no llegan a ser entornos reales. Siempre sabemos que lo que nos rodea es un lugar virtual, realizado por la mano del hombre. Pero aun así, la sensación de inmersión es casi completa. En primer lugar porque todo permite interacción, no hay elementos fijos ni limitaciones. Si mientras organizamos patatas queremos guardar en uno de los sacos un destornillador, nada nos lo impide.

O si se nos pasa por la cabeza intentar hacer malabares con salchichas que han compuesto nuestro desayuno, también podemos hacerlo. Nuestro límite es la imaginación respecto a todo aquello que tenemos delante de nosotros. Una buena forma de saber cómo reaccionaríamos en estos momentos. Cabe destacar los momentos en los que esta película interactiva nos hace sentir en gravedad cero. Aunque realmente no flotemos, el hecho de mirar hacia abajo y vernos los pies flotando y cómo cada vez nos elevamos más, es algo impactante que incluso nos hace mover los brazos esperando nadar en el aire.

La recreación del espacio también merece un elogio. La sensación de lejanía, de vacío logra acongojar y hacernos pensar que todo está perdido, que en este entorno no hay nada que podamos hacer. Una excelente recreación que nos hace vivir un viaje especial de primera mano.

Viendo lo conseguido en Marte VR Experience uno no puede hacer otra cosa que emocionarse pensando en lo mucho que puede dar de sí el cine en los próximos años. La idea de películas interactivas es algo que atrae mucho, ir al cine y combinar fragmentos de largometrajes con ocasiones donde nos ponemos en la piel del protagonista puede ser un futuro que nos espera y nosotros lo aguardaremos con especial paciencia.

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