Star Wars: Los últimos Jedi tiene un detalle que hace que la historia de Luke y Leia acabe como empezó

Atención, este artículo contiene SPOILERS de Star Wars: Los últimos Jedi.

Hace ya casi medio año que se estrenó en los cines de todo el mundo Star Wars Episodio VIII: Los últimos Jedi y muchos siguen sin digerir el final de la película, para bien o para mal. Sin embargo, no cabe duda de que todo lo ocurrido estaba más que planeado y pensado para que tuviera un sentido dentro de la franquicia, y un detalle que ha descubierto recientemente el periodista JM McNab vuelve a demostrar que así es.

Cualquier fan de Star Wars recordará cómo empezó la historia de Luke Skywalker y Leia Organa. El joven Luke rescata al droide R2-D2 de una chatarrería y tiene acceso al mensaje de auxilio de Leia, que está buscando desesperadamente a Obi-Wan Kenobi. Se trata de una proyección a modo de holograma con la que Luke se obsesiona y que le hace comenzar su viaje. Pero lo mejor de todo es que su historia tiene un carácter cíclico.

En Los últimos Jedi la Resistencia está acorralada por la Primera Orden y todo parece perdido, pero es entonces cuando aparece Luke Skywalker para distraer a las tropas de Kylo Ren y permitir a los rebeldes huir y comenzar de nuevo. Poco después sabemos que Luke no está realmente allí, sino que con una técnica Jedi ha conseguido crear una proyección de sí mismo para desplazarse hasta el lugar. Así las cosas, la historia de Luke y Leia comenzó con el primero viendo a la segunda en un holograma y acabó de forma opuesta, con Leia viendo una proyección de Luke.

Cerrar