Uno de los grandes problemas de Star Wars: Los Últimos Jedi viene de los videojuegos

Uno de los grandes problemas de Star Wars: Los Últimos Jedi viene de los videojuegos

ATENCIÓN: Esta noticia contiene SPOILERS de Star Wars: Los Últimos Jedi).

Fans y no fans del universo imaginado por George Lucas ya han podido disfrutar de Star Wars: Los Últimos Jedi. El Episodio VIII de la aclamada saga ha causado una gran disparidad de opiniones por las redes, aunque hay una queja que se repite casi como un mantra entre todos los que han ido a verla: su duración, dos horas y media, parece un alargamiento artificial conseguido a base de rellenos que no aportan tanto como deberían.

En Kotaku remarcan esta problemática y señalan que, tras ella, se encuentra un paralelismo con los videojuegos que no hace más que intoxicar al filme. Los que lo hayáis visto sabréis que una de las ramas en la que se bifurca el argumento principal incluye una misión protagonizada por Finn y Rose en su búsqueda de un desencriptador en el planeta Canto Bight, un lugar repleto de riqueza y donde el día a día transcurre entre casino y casino.

Esta sección de la película, si bien no logra aportar gran cosa, conlleva a un pequeño giro de guión protagonizado por una traición, que concluye con un combate entre Finn y Phasma. Si bien esta fórmula es algo que hemos visto en infinidad de videojuegos, sobre todo con misiones secundarias, y que ha llegado a funcionar en muchos; en el cine no lo hace.

Como menciona Ethan Gach en su texto para Kotaku, cuando te encuentras en un videojuego las subtramas a veces pecan de repetitivas, pero ayudan a disfrutar más de las mecánicas e incluso conseguir un contenido imposible de obtener de otra forma. Todo se realimenta para enriquecer la experiencia de juego. Sin embargo, seguir este tipo de esquemas y llevarlo a la gran pantalla, sobre todo si no hay algo realmente señalable detrás, no termina de cuajar entre el público.

Así, el paso por Canto Bight, todo ese mundo de luces y colores que no logra tener el carisma de otros tantos plasmados en otras películas de la franquicia, se convierte en un paseo que llega a un desenlace repleto de luces y explosiones; pero que no da a más. Esto, si se tratara de una escena que podemos controlar con los mandos de nuestra consola, podría incluso ser divertido; pero cuando no hay interacción, puede resultar forzado y hasta innecesario.

Y vosotros, ¿coincidís con la idea de que toda esa sección de Star Wars: Los Últimos Jedi sobraba o creéis que ha sido una buena decisión de Rian Johnson?

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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