Cómo derrotar a Orfeo en Bravely Default II

Orfeo es uno de los personajes que te aportará uno de los asteriscos más valiosos de todo Bravely Default II. Será el primer jefe al que tendrás que hacer frente cuando llegues a la región de Sávalon y es el portador del trabajo Bardo, lo que te permitirá potenciar a todos tus compañeros en combate y a perjudicar a los enemigos. Tendrás que dirigirte a la mazmorra de las ruinas del desierto para poder hacerle frente, pero mucho ojo, porque este será el primer combate verdaderamente desafiante del título de Nintendo Switch. En nuestra guía completa de Bravely Default II te contamos las mejores estrategias para vencer a todos los jefes, así que vamos allá con la del bueno de Orfeo.

Mejor estrategia para vencer a Orfeo en Bravely Default II

Para vencer a Orfeo deberás seguir una estrategia muy clara: derrota antes a sus cuatro acompañantes si no quieres que las cosas se compliquen cada vez más. Y es que el Bardo se dedicará a darles poder en cada turno, con lo que cada vez serán huesos más duros de pelar. De este modo, centra tus primeros esfuerzos en derrotar a los dos Toxicoatl para más tarde hacer lo propio con los Diatrima. Ni que decir tiene que deberás medir cada turno y estar muy atento para curar con el mago blanco cuando sea necesario. Pero cuando lo hagas, no te confíes, porque el combate no ha hecho más que empezar.

Cuando Orfeo se quede solo en el escenario, llegará su momento de brillar. Y si antes se había dedicado a ser un personaje de apoyo, ahora comenzará a atacar de manera indiscriminada. Ten mucho cuidado y utiliza cada turno para curar con el mago blanco y así garantizar que no te derrote con uno de sus ataques más potentes. A partir de ahí, intenta atacar con el Monje lo máximo posible mientras centras la atención de Orfeo en tu personaje de Guardia. Con ello, conseguirás derrotarlo sin demasiadas preocupaciones.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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