10 años de guerra con Battlefield

Parece que fue ayer cuando la serie Battlefield debutaba como alternativa a los exitosos juegos de acción de los primeros 2000. Pero en realidad la saga de Electronic Arts ya lleva diez años de disparos, guerras y diversión con nosotros. Y como una década no se celebra todos los días, aquí va nuestro pequeño homenaje. ¡Que lo disfrutéis!

Battlefield nació en el año 2002. Lo hizo con la entrega 1942 que, como su propio nombre indica, se basaba en la Segunda Guerra Mundial. Era la temática de moda por aquel entonces, y EA apostó fuerte por llevarse su propio trozo de pastel.

El título funcionó bastante bien, e incluso se permitió el lujo de tener dos expansiones, que se llamaron The Road To Rome y Secret Weapons of WWII. Había nacido una leyenda moderna de los videojuegos.

Debido a su buena acogida, EA no tardó en anunciar una secuela: Battlefield Vietnam. Este avanzaba unos cuantos años en la historia, sustituyendo un conflicto bélico por otro, y presentaba una versión algo mejorada del motor gráfico original, el llamado Refractor.

No obstante, el primer golpe encima de la mesa de EA llegaría con Battlefield 2. Esta entrega marcaría un nuevo punto y aparte dentro de la serie, por su calidad, cambio de estilo y potentes modos multijugador. El juego vendió más de dos millones y medio de copias y propició un montón de expansiones. Corría el año 2005, y Battlefield había demostrado ya que había llegado para quedarse.

Pero lo mejor estaba por llegar. Después de un discreto Battlefield 2142, que vio la luz en 2006 y presentaba un escenario futurista, la saga daría otro paso adelante en 2008 con Battlefield Bad Company. Un juego en el que por primera vez se utilizó el motor Frostbite y que, gracias a él, permitía un alto grado de interacción con los escenarios.

Y claro, en un juego de guerra, interacción significa destrucción.

 

 

Con la serie en lo más alto, EA empezó a titubear. Le tocó el turno a Battlefield Heroes, una descafeinada entrega que intentaba aprovechar el éxito de la serie con un juego online de los llamados “Free-to-play”. La cosa no terminó de cuajar.

La saga remontó un poco con Battlefield 1943, un título descargable que devolvía la jugabilidad del título a sus orígenes, ofreciendo mejores gráficos y alguna que otra innovación jugable. Pero los seguidores de sus mejores momentos seguían pidiendo más.

En 2010 llegaría Battlefield Bad Company 2. Otro exitoso capítulo que, esta vez sí, hizo que la serie se atreviese a mirar de tú a tú al todopoderoso Call of Duty. En parte por su entretenida campaña que, aunque llena de tópicos, resultaba muy cinematográfica y entretenida. Fue uno de los mejores momentos de DICE, responsables de la franquicia.

Gracias a Bad Company 2, las expectativas puestas en la serie de dispararon. Otro descargable, Battlefield Play4Free no terminó de cuajar de nuevo, pero todos esperaban con ansia el nuevo Battlefield 3, que finalmente llegó con bombo y platillo a finales de 2011.

¿El resultado? Un buen juego bélico de acción, en la línea de Call of Duty, pero que quizás perdió algo de su personalidad pasada. Sea como fuere, el juego vendió más de doce millones de copias. Cifras que, sin duda, demuestran el buen estado de salud por el que pasa la serie de Electronic Arts.

Una serie que seguirá adelante con Battlefield 4, y que promete seguir haciendo las delicias de los amantes de los juegos de  guerra durante mucho tiempo. Así que ya sabéis socios: levantad las copas y brindad por este clásico moderno. ¡Por otros diez años mordiendo el polvo!

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